Cómo preparar un detergente para platos con solo 2 ingredientes: potente y económico
Ingredientes y materiales necesarios
Para elaborar un detergente para platos casero con solo dos ingredientes, necesitarás:
- Un rociador o botella spray limpia y vacía
- Un frasco de vidrio hermético con capacidad de 1 litro
- Alcohol isopropílico, un alcohol incoloro y volátil con aroma característico, comúnmente usado para limpiar pantallas
- Tu detergente habitual para platos o jabón de Marsella
- Agua del grifo que no sea muy dura; en caso contrario, utiliza agua desmineralizada
Preparación paso a paso
Vierte primero 750 ml de agua en el frasco. A continuación, añade 120 ml de detergente para platos o jabón de Marsella y mezcla bien. Después, incorpora 60 ml de alcohol isopropílico. Este ingrediente potencia la acción del detergente, asegurando una limpieza y desinfección profunda.
Cierra el frasco y agítalo enérgicamente para integrar todos los ingredientes. Deja reposar la mezcla al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche.
Usos y ventajas del detergente casero
Al día siguiente, traslada la solución al rociador o al dispensador para usarla en el lavado de platos. No obstante, este producto es ideal también para limpiar cerámicas del baño, accesorios, encimeras de cocina y cualquier superficie que necesite desinfección diaria.
Con solo una pequeña cantidad obtendrás resultados superiores a muchos productos comerciales, además de lograr un ahorro significativo en tu presupuesto.
