El truco para limpiar las persianas venecianas lama por lama en menos tiempo

Las persianas venecianas pueden acumular una sorprendente cantidad de polvo. Limpiar cada lama individualmente con un paño suele resultar lento, sobre todo cuando hay que repetir el proceso por las dos caras. El truco para acelerar la tarea consiste en cerrar todas las lamas hacia un lado, limpiar varias de forma continua y después girarlas en sentido contrario. Para los bordes y zonas que todavía conservan polvo, un calcetín limpio colocado sobre la mano permite sujetar suavemente cada lama y limpiar ambas caras casi al mismo tiempo.

Empezar siempre con las lamas cerradas

Antes de utilizar agua o productos de limpieza, retira todo el polvo que puedas en seco.

Necesitarás: dos paños de microfibra, un calcetín de algodón limpio y, si hay suciedad adherida, agua templada y detergente neutro.

  1. Baja completamente la persiana.
  2. Cierra las lamas hacia un lado.
  3. Pasa una microfibra seca de arriba hacia abajo.
  4. Trabaja siguiendo la dirección de las lamas.
  5. Gíralas completamente hacia el lado contrario.
  6. Repite la operación sobre la segunda cara.

De esta manera no tienes que sujetar cada lama desde el principio.

Además, trabajar de arriba hacia abajo evita que el polvo desprendido vuelva a caer sobre las zonas ya terminadas.

El truco del calcetín para limpiar las dos caras

Cuando quede polvo en los bordes o entre determinadas lamas, coloca un calcetín limpio sobre la mano como si fuera un guante.

Sujeta suavemente una lama entre el pulgar y los demás dedos.

Desliza la mano desde un extremo hasta el otro con un movimiento continuo.

El tejido entra en contacto simultáneamente con la cara superior e inferior, reduciendo el número de pasadas necesarias.

Repite con la siguiente lama.

Cuando el calcetín acumule demasiado polvo, sustitúyelo por otro limpio.

Para una persiana grande, prepara 2 o 3 calcetines antes de comenzar.

No aprietes demasiado las lamas finas de aluminio porque pueden doblarse fácilmente.

Utilizar humedad solamente cuando sea necesaria

Si la persiana tiene únicamente polvo, una limpieza en seco puede ser suficiente.

Cuando existan manchas o una película de suciedad adherida, mezcla aproximadamente 1 litro de agua templada con 5 ml de detergente neutro.

Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.

El tejido debe quedar ligeramente húmedo, nunca goteando.

Cierra las lamas y realiza una pasada suave. Después gíralas y repite por el lado contrario.

En manchas concretas, sujeta la lama cuidadosamente con una mano mientras limpias con la otra.

No pulverices limpiadores directamente sobre la persiana, ya que pueden entrar en el mecanismo o dejar gotas sobre superficies cercanas.

Limpiar una persiana situada en la cocina

Las persianas cercanas a la zona de cocción pueden acumular una mezcla de polvo y grasa que no desaparece fácilmente con una microfibra seca.

Primero elimina todo el polvo posible.

Después utiliza la solución de agua templada y detergente trabajando en pequeñas secciones.

Deja el paño húmedo en contacto con una zona especialmente grasienta durante unos 10-20 segundos antes de pasar suavemente varias veces.

No empapes la lama ni utilices un estropajo abrasivo.

Cuando desaparezca la suciedad, pasa otra microfibra ligeramente humedecida solo con agua para retirar posibles residuos de detergente.

Termina secando inmediatamente.

Secar las lamas para evitar marcas

Después de utilizar cualquier cantidad de agua, pasa una microfibra seca por ambas caras.

Deja la persiana completamente bajada y coloca las lamas en una posición parcialmente abierta.

Permite que se ventile durante aproximadamente 20-30 minutos.

No subas la persiana mientras las lamas continúen mojadas.

Comprueba también que los cordones y mecanismos no hayan quedado húmedos.

En persianas metálicas, secarlas inmediatamente ayuda a reducir las marcas producidas por las gotas de agua.

Tener especial cuidado con las persianas de madera

Las persianas venecianas de madera requieren un tratamiento diferente.

Para retirar el polvo, utiliza preferentemente una microfibra seca o un calcetín limpio y seco.

Si el fabricante permite una limpieza húmeda, utiliza únicamente un paño apenas humedecido y seca inmediatamente después.

No pulverices agua directamente sobre la madera.

Tampoco dejes una solución de limpieza actuando durante varios minutos.

La humedad excesiva puede afectar algunos acabados y contribuir a deformaciones.

En madera pintada, teñida o barnizada, prueba cualquier método húmedo en una zona poco visible antes de continuar.

No olvidar el cabezal y los cordones

Después de limpiar todas las lamas, pasa una microfibra seca por el cabezal superior de la persiana.

Utiliza una brocha suave para retirar polvo de las pequeñas esquinas.

No introduzcas objetos dentro del mecanismo.

En los cordones, realiza pasadas suaves con una microfibra seca o ligeramente húmeda si el fabricante permite este tipo de limpieza.

Evita tirar de ellos lateralmente mientras los limpias.

Cuando todo esté seco, abre, cierra, sube y baja la persiana para comprobar que el mecanismo funciona normalmente.

Mantenerlas limpias dedicando pocos minutos

La forma más eficaz de reducir el tiempo de limpieza consiste en no permitir que se forme una capa gruesa de polvo.

Realiza una pasada rápida aproximadamente cada 1-2 semanas.

Cierra las lamas, pasa una microfibra, gíralas y limpia la segunda cara.

Si haces este mantenimiento regularmente, normalmente no necesitarás limpiar cada lama individualmente.

Las persianas instaladas en cocinas o cerca de ventanas que permanecen abiertas pueden requerir una frecuencia mayor.

Reserva el método del calcetín para las zonas donde el polvo siga adherido después de la pasada general.

Errores que conviene evitar

  • Empezar con un paño mojado. El polvo puede convertirse en una película difícil de retirar.
  • Apretar las lamas mientras limpias. Las más finas pueden doblarse.
  • Pulverizar producto directamente. Puede entrar líquido en mecanismos y uniones.
  • Empapar las persianas de madera. Utiliza la mínima humedad posible.
  • Limpiar solamente una cara. Gira las lamas completamente para acceder al lado contrario.

Para ir un poco más allá

Para una persiana con muchas lamas, limpia primero toda una cara cerrándolas en la misma dirección y después gira todas a la vez.

Si hay muy poco polvo, utiliza solamente microfibra seca y terminarás mucho más rápido.

Para las zonas difíciles, coloca un calcetín de algodón sobre la mano y limpia las dos caras de cada lama con una sola pasada.

En persianas de la cocina, elimina el polvo con frecuencia para evitar que termine adherido a una película de grasa.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el truco para limpiar las persianas más rápido?

Cierra todas las lamas hacia un lado y limpia la superficie de forma continua. Después gíralas y repite por la segunda cara.

¿Cómo limpio las dos caras de una lama a la vez?

Coloca un calcetín limpio sobre la mano, sujeta suavemente la lama entre los dedos y desliza la mano de un extremo al otro.

¿Puedo utilizar detergente?

Si el material lo permite, utiliza aproximadamente 5 ml de detergente neutro por cada litro de agua y aplica la mezcla con una microfibra muy bien escurrida.

¿Cada cuánto conviene quitar el polvo?

Una limpieza rápida aproximadamente cada 1-2 semanas ayuda a impedir que se forme una acumulación que posteriormente obligue a limpiar las lamas una por una.