Debajo del sofá, de una cómoda, de un armario bajo o de una cama pesada pueden acumularse durante meses polvo, pelos, pelusas y pequeños restos. El problema es que mover estos muebles cada vez que limpiamos resulta incómodo y, en algunos casos, puede rayar el suelo o provocar lesiones. La solución más práctica es utilizar una herramienta plana y larga cubierta con una microfibra ligeramente humedecida, capaz de deslizarse por el pequeño espacio que queda bajo el mueble.
El método principal: una mopa ultrafina
Si tienes una mopa plana cuyo cabezal cabe debajo del mueble, el trabajo resulta muy sencillo.
- Retira primero los objetos que haya alrededor.
- Comprueba cuánto espacio existe entre el suelo y el mueble.
- Coloca una microfibra limpia en una mopa plana.
- Para polvo y pelos, comienza utilizando la microfibra seca.
- Introduce lentamente la mopa hasta el fondo.
- Arrástrala hacia ti mediante movimientos largos.
- Retira las pelusas recogidas.
- Repite desde diferentes ángulos.
- Después, si el tipo de suelo admite limpieza húmeda, utiliza una microfibra apenas humedecida.
- Deja secar antes de volver a colocar cualquier objeto alrededor.
La primera pasada en seco evita convertir el polvo acumulado en una pasta húmeda difícil de retirar.
El truco casero cuando la mopa no cabe
Cuando el espacio es extremadamente estrecho, puedes improvisar una herramienta.
Necesitas una regla larga y resistente, una espátula plástica de mango largo o cualquier objeto plano sin bordes afilados, además de una microfibra.
Envuelve el extremo con la microfibra.
Sujétala firmemente para que no pueda soltarse debajo del mueble.
Introduce la herramienta horizontalmente y realiza movimientos de dentro hacia fuera.
La tela atrapará gran parte del polvo y los pelos.
Evita herramientas metálicas con bordes que puedan rayar el suelo.
Una percha puede servir para espacios muy bajos
Una percha resistente también puede convertirse en una herramienta para recoger pelusas, siempre que no tenga puntas que puedan dañar el suelo.
Coloca alrededor una microfibra fina y fíjala bien.
Introduce lentamente la parte cubierta bajo el mueble.
Deslízala de un lado al otro y después tira hacia fuera.
Este método resulta especialmente útil para recuperar las grandes acumulaciones de polvo que suelen aparecer pegadas a la pared detrás de las patas.
Primero seco, después húmedo
Este orden marca una gran diferencia.
Si introduces directamente un paño mojado debajo de un mueble que lleva meses sin limpiarse, mezclarás:
polvo + pelos + humedad.
El resultado será una suciedad pegajosa mucho más difícil de retirar.
Haz primero varias pasadas en seco.
Cuando la microfibra salga prácticamente limpia, puedes realizar una segunda limpieza con una tela ligeramente húmeda si el suelo lo permite.
Cómo recoger pelos de mascotas
Los pelos pueden quedar adheridos al suelo y no salir fácilmente con una pasada rápida.
Una microfibra seca suele atraparlos mejor que un paño convencional.
Trabaja lentamente y realiza pasadas largas.
Después de cada pasada, limpia la microfibra para evitar volver a introducir los pelos debajo.
Si tienes aspiradora con boquilla estrecha y tubo suficientemente largo, utilízala primero para retirar la mayor cantidad posible.
Después termina con la microfibra.
El aspirador también puede solucionar el problema
Antes de fabricar herramientas caseras, comprueba los accesorios de tu aspiradora.
Una boquilla larga para rincones puede alcanzar zonas sorprendentemente profundas.
Introduce únicamente el tubo o accesorio diseñado para ello.
No fuerces el cabezal bajo un espacio demasiado estrecho porque puedes rayar el suelo o romper una pieza del aspirador.
Realiza varias pasadas desde ambos laterales del mueble cuando sea posible.
Después utiliza la mopa fina para recoger el polvo restante.
Cómo limpiar debajo de una cama
Las camas suelen ofrecer suficiente espacio para una mopa plana.
Empieza desde un lateral.
Introduce la mopa hasta casi alcanzar el lado contrario.
Arrastra el polvo hacia ti.
Repite avanzando progresivamente desde la cabecera hasta los pies.
Después realiza el mismo procedimiento desde el otro lado.
No olvides las zonas alrededor de las patas, donde suelen formarse pequeños cúmulos de polvo y cabellos.
Debajo del sofá
Los sofás pueden ser más complicados porque el espacio inferior suele ser reducido.
Utiliza primero una linterna para comprobar qué hay debajo.
Podrías encontrar monedas, juguetes, cables u objetos pequeños que no conviene empujar.
Retíralos cuando sea posible.
Después utiliza una mopa ultrafina o una herramienta larga cubierta con microfibra.
Trabaja desde varios lados para llegar al centro.
Cuidado con los muebles completamente pegados al suelo
Si un armario o mueble no deja prácticamente ningún espacio inferior, no fuerces objetos debajo.
Puedes dañar el zócalo, el suelo o la propia estructura.
En ese caso, limpia cuidadosamente todo el perímetro accesible.
Si sospechas que existe un derrame, una plaga o una acumulación importante debajo, probablemente será necesario desplazar el mueble de forma segura.
El truco de la microfibra funciona cuando existe al menos una pequeña abertura.
Utiliza muy poca agua
Especialmente sobre madera, laminado o parquet, la microfibra debe estar muy bien escurrida.
No introduzcas un paño empapado en una zona que después no podrás secar fácilmente.
El agua podría permanecer atrapada debajo del mueble y afectar al suelo.
Para estas superficies, sigue siempre las recomendaciones de limpieza del fabricante.
En muchos casos, después de retirar el polvo, una microfibra apenas húmeda será suficiente.
No pulverices limpiador directamente debajo
Puede parecer práctico apuntar con el pulverizador hacia el espacio inferior y después pasar la mopa.
No lo hagas.
No podrás controlar dónde termina el producto.
Podría acumularse junto a las patas, penetrar debajo de un suelo laminado o entrar en contacto con materiales sensibles del mueble.
Si necesitas producto de limpieza, aplícalo sobre la microfibra, nunca directamente debajo del mueble.
Si encuentras una mancha pegajosa
No intentes frotarla agresivamente desde lejos.
Humedece ligeramente una microfibra con el producto apropiado para el tipo de suelo.
Colócala sobre la herramienta plana.
Mantén el paño sobre la mancha durante unos instantes.
Después realiza varias pasadas suaves.
Si la mancha no desaparece y necesitas ejercer mucha fuerza, puede ser mejor mover el mueble correctamente una sola vez que arriesgarte a dañar el suelo trabajando sin visibilidad.
Utiliza una linterna antes y después
Una pequeña linterna o la luz del teléfono resulta sorprendentemente útil.
Colócala casi a nivel del suelo.
La iluminación lateral hace que pelusas, pelos y polvo destaquen mucho más.
Observa primero dónde están las mayores acumulaciones.
Después de limpiar, vuelve a iluminar la zona.
Así podrás detectar rápidamente los puntos que todavía necesitan otra pasada.
Cuándo sí merece la pena mover el mueble
La limpieza sin desplazarlo funciona perfectamente para el mantenimiento habitual, pero no sustituye siempre una limpieza profunda.
Conviene moverlo ocasionalmente cuando sea seguro hacerlo si encuentras:
- Líquidos derramados.
- Restos de alimentos.
- Señales de insectos.
- Humedad.
- Moho.
- Objetos atrapados.
- Grandes acumulaciones inaccesibles.
Los muebles extremadamente pesados deben desplazarse entre varias personas o utilizando sistemas adecuados. No intentes levantarlos solo.
Cómo evitar que se acumule tanta suciedad
No esperes seis meses entre limpiezas.
Pasa una mopa fina debajo de los muebles aproximadamente cada una o dos semanas en las zonas donde se acumulan muchos pelos y polvo.
Si tienes mascotas, probablemente necesitarás hacerlo con mayor frecuencia.
Cuando se realiza regularmente, una sola pasada puede ser suficiente.
Además, aspira alrededor de las patas y bordes, ya que desde allí gran parte del polvo termina desplazándose hacia debajo.
Errores que conviene evitar
- Empezar con un paño mojado. Retira primero el polvo en seco.
- Utilizar herramientas metálicas afiladas. Pueden rayar el suelo.
- Introducir una microfibra mal sujeta. Puede quedarse atrapada.
- Pulverizar limpiador directamente debajo del mueble.
- Utilizar demasiada agua sobre parquet o laminado.
- Forzar una mopa demasiado gruesa. Puede dañar el mueble o el suelo.
- Trabajar sin mirar primero debajo. Puede haber cables u objetos.
- Intentar levantar un mueble extremadamente pesado tú solo.
Para ir un poco más allá
Guarda una mopa plana de perfil bajo exclusivamente para estas zonas. Así no necesitarás improvisar cada vez.
Para muebles muy profundos, existen mopas telescópicas extremadamente finas que permiten alcanzar fácilmente la pared posterior.
Y si tienes animales en casa, una pasada rápida en seco debajo del sofá y la cama cada semana puede impedir que se formen las típicas bolas de pelo difíciles de alcanzar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el truco más sencillo?
Utilizar una mopa muy plana con una microfibra seca, introducirla hasta el fondo y arrastrar el polvo hacia fuera.
¿Qué puedo utilizar si la mopa no cabe?
Una herramienta larga, plana y sin bordes afilados cubierta firmemente con una microfibra.
¿Debo mojar el paño?
Primero limpia en seco. Después puedes utilizar una microfibra apenas húmeda si el tipo de suelo admite ese método.
¿Cómo saco los pelos acumulados?
La microfibra seca y una aspiradora con boquilla estrecha son especialmente útiles para atraparlos.
¿Nunca tengo que mover el mueble?
Para el mantenimiento habitual puedes evitarlo, pero una limpieza profunda ocasional puede requerir moverlo de forma segura, especialmente si existen derrames, humedad o suciedad que no puedes alcanzar.