El truco para evitar que una cadena fina se enrede cuando la llevas dentro de una maleta

Preparas la maleta, colocas cuidadosamente tus joyas y, al llegar al destino, descubres que esa cadena fina que guardaste perfectamente estirada se ha convertido en un pequeño nudo. Cuanto más delicada es, más complicado resulta desenredarla sin tirar de los eslabones.

Hay un truco muy sencillo para evitarlo utilizando algo que probablemente ya tienes en casa: pasar la cadena por una pajita y cerrar después el collar. La pajita mantiene una buena parte de la cadena recta e impide que pueda enrollarse sobre sí misma durante el viaje.

Es especialmente práctico para cadenas finas y collares sencillos.

Por qué las cadenas se enredan tanto en la maleta

Una cadena fina tiene mucha libertad de movimiento.

Aunque la coloques perfectamente estirada, durante el transporte la maleta:

  • cambia de posición;
  • recibe pequeños golpes;
  • se inclina;
  • vibra;
  • se mueve continuamente.

La cadena puede formar pequeños bucles y atravesarlos. Después de horas de movimiento, esos bucles terminan convertidos en nudos.

La solución consiste en limitar cuánto puede moverse la cadena.

Necesitas una pajita limpia

Busca una pajita limpia y completamente seca.

Para un collar corto puede servir una pajita normal.

Si la cadena es más larga, puedes utilizar una pajita larga o adaptar la longitud.

El diámetro debe permitir que la cadena pase fácilmente por dentro.

No intentes introducir una pieza decorativa o un colgante grande.

Abre el cierre del collar

Coloca la cadena sobre una mesa limpia y bien iluminada.

Desenrédala completamente antes de empezar.

Abre el cierre.

Introduce uno de los extremos de la cadena dentro de la pajita.

Inclínala ligeramente para que la gravedad ayude a que la cadena avance.

Haz que salga por el otro extremo

Continúa pasando la cadena hasta que el extremo aparezca por el lado contrario.

Una parte de la cadena quedará ahora protegida dentro de la pajita.

El colgante, si existe, permanecerá fuera.

No necesitas introducir toda la cadena.

La idea es mantener una sección suficientemente larga completamente recta.

Vuelve a cerrar el collar

Une los dos extremos y cierra el broche normalmente.

Ahora la pajita queda atrapada dentro del círculo formado por la cadena.

El collar ya no puede formar fácilmente pequeños bucles sobre sí mismo porque una gran parte permanece rígida y estirada.

Comprueba el cierre

Antes de guardarlo, tira muy suavemente de ambos extremos para comprobar que el broche está correctamente cerrado.

No tires de la cadena.

Simplemente verifica que el cierre haya encajado.

Este paso es especialmente importante si vas a colocar después la joya dentro de una bolsa.

Protege también el colgante

Si el collar lleva un colgante delicado, la pajita evita los nudos pero no necesariamente protege la pieza contra golpes o arañazos.

Envuelve suavemente el colgante con una pequeña microfibra para joyas o utiliza una bolsita individual.

Evita colocar varias joyas metálicas juntas.

Guarda cada cadena por separado

Este truco funciona todavía mejor cuando cada collar tiene su propio espacio.

No introduzcas cinco cadenas con pajitas dentro de la misma bolsa pequeña.

Aunque no formen nudos, los colgantes y cierres podrían rozarse.

Utiliza compartimentos o bolsas individuales.

Otra solución: film transparente

Si no tienes pajitas, puedes utilizar un pequeño trozo de film transparente.

Coloca la cadena completamente extendida sobre una hoja de film.

Cúbrela con otra capa y presiona suavemente alrededor.

La cadena queda prácticamente inmovilizada.

Después puedes colocarla dentro de un compartimento protegido de la maleta.

También puedes utilizar cartón

Otra opción consiste en preparar una pequeña tarjeta de cartón firme.

Haz dos pequeños cortes en lados opuestos.

Coloca la cadena alrededor de la tarjeta y fija cada extremo en una ranura.

Mantén el colgante en la parte central.

Después introduce la tarjeta en una bolsita.

Este sistema resulta especialmente útil cuando quieres transportar varias cadenas por separado.

No guardes una cadena suelta en un neceser

Un neceser parece un lugar seguro, pero si la cadena queda completamente libre seguirá moviéndose.

Además, puede engancharse con:

  • cremalleras;
  • horquillas;
  • pendientes;
  • broches;
  • otros collares.

Primero inmoviliza la cadena y después guárdala.

Evita cerrar la cremallera cerca de la joya

Cuando utilices una bolsita o compartimento con cremallera, asegúrate de que toda la cadena esté alejada del recorrido del cierre.

Una cadena fina puede quedar atrapada fácilmente.

Coloca la joya completamente dentro antes de cerrar.

Hazlo lentamente.

No metas varias cadenas en la misma pajita

Cada cadena debería tener su propio sistema.

Intentar pasar dos cadenas por el mismo tubo puede terminar consiguiendo justamente lo que querías evitar.

Además, los cierres pueden engancharse entre sí.

Una pajita, una cadena.

Elige bien dónde colocarlas en la maleta

No guardes joyas delicadas debajo de zapatos u objetos pesados.

Busca un compartimento protegido.

Si llevas un pequeño joyero de viaje, puedes colocar dentro las cadenas ya inmovilizadas.

Así consigues protección tanto contra los nudos como contra los golpes.

Hazlo antes de empezar a preparar la maleta

No esperes hasta el último minuto.

Coloca todas las joyas sobre una mesa.

Decide cuáles realmente vas a llevar.

Después prepara cada cadena individualmente.

Esto también evita meter demasiadas piezas “por si acaso” y terminar transportando un pequeño montón difícil de organizar.

Una rutina rápida para tus cadenas

Antes de viajar:

  1. Extiende la cadena sobre una mesa.
  2. Comprueba que no tenga nudos.
  3. Abre el cierre.
  4. Introduce un extremo por una pajita limpia.
  5. Haz que atraviese completamente el tubo.
  6. Vuelve a cerrar el collar.
  7. Comprueba suavemente el broche.
  8. Protege el colgante si es delicado.
  9. Coloca la cadena en una bolsita individual.
  10. Guárdala en una zona protegida de la maleta.

El proceso tarda menos de un minuto cuando la cadena ya está desenredada.

Para cadenas extremadamente finas

No fuerces la joya para introducirla.

Si el cierre es demasiado grande para pasar por la pajita, recuerda que solo necesitas introducir la cadena, empezando por el extremo que permita hacerlo.

Si ninguna parte entra cómodamente, utiliza el método del film o una tarjeta.

Forzar una cadena delicada no merece la pena.

Cuidado con determinadas joyas

El truco es adecuado principalmente para cadenas sencillas y flexibles.

No lo utilices automáticamente con:

  • collares rígidos;
  • cadenas antiguas muy delicadas;
  • piezas con múltiples colgantes;
  • diseños con piedras a lo largo de toda la cadena;
  • joyas que puedan engancharse dentro del tubo.

Para piezas valiosas o especialmente delicadas, utiliza su estuche apropiado.

Cuando llegues al destino

No tires de la pajita para sacar la cadena.

Abre primero el broche.

Inclina el tubo y deja que la cadena salga suavemente.

Después colócala sobre una superficie limpia.

Comprueba que todo esté correcto antes de ponértela.

Guarda el sistema para el viaje de vuelta

No tires inmediatamente las pajitas o tarjetas.

Guárdalas dentro del compartimento de joyas.

Cuando prepares la maleta para regresar, podrás repetir exactamente el mismo procedimiento.

Así evitas que el collar sobreviva perfectamente al viaje de ida y termine anudado durante la vuelta.

Si ya se ha formado un nudo

No tires de los dos extremos.

Eso suele apretarlo todavía más.

Coloca la cadena sobre una superficie plana y bien iluminada.

Utiliza los dedos para aflojar suavemente el nudo desde el centro.

Si la pieza es muy delicada o valiosa y el nudo no cede fácilmente, es preferible acudir a un joyero antes que arriesgarte a romperla.

Errores que conviene evitar

  • Guardar la cadena completamente suelta.
  • Meter varios collares juntos en una bolsita.
  • Forzar una cadena por una pajita demasiado estrecha.
  • Dejar el cierre abierto durante el transporte.
  • Guardar joyas junto a objetos que puedan engancharlas.
  • Colocar piezas delicadas debajo de objetos pesados.
  • Cerrar una cremallera sin comprobar dónde está la cadena.
  • Tirar de un nudo para intentar deshacerlo.

Una alternativa para reutilizar lo que tienes en casa

Si prefieres evitar pajitas desechables, guarda una o dos pajitas reutilizables ligeras exclusivamente para organizar joyas, siempre que su diseño sea adecuado y no pueda dañar la cadena.

También puedes conservar pequeñas tarjetas de cartón específicamente preparadas para tus collares.

No necesitas comprar un organizador especial para conseguir que las cadenas lleguen ordenadas.

Para ir un poco más allá

Puedes preparar un pequeño sistema para todas tus joyas de viaje.

Las cadenas van individualmente inmovilizadas, los pendientes por parejas y los anillos en un compartimento separado.

De esta manera, cuando llegues al hotel no tendrás que vaciar todo el neceser buscando una pieza diminuta.

Además, reduces el contacto entre joyas que podrían rayarse entre sí.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el truco de la pajita?

Abre el collar, pasa una parte de la cadena por el interior de una pajita y vuelve a cerrar el broche. El tubo evita que la cadena pueda enrollarse fácilmente sobre sí misma.

¿Sirve para cualquier collar?

Funciona mejor con cadenas finas y sencillas. Las piezas rígidas, muy delicadas o con muchos adornos necesitan otro sistema.

¿Qué hago si el collar tiene un colgante?

Déjalo fuera de la pajita y protégelo por separado si puede rayarse.

¿Puedo guardar varias cadenas juntas?

Es preferible utilizar un compartimento o bolsita individual para cada una.

¿Qué puedo utilizar si no tengo una pajita?

Una pequeña tarjeta de cartón o film transparente pueden mantener la cadena extendida.

¿Cuál es la idea que realmente evita el nudo?

No darle libertad para formar bucles durante el viaje. Una cadena fina puede pasar horas moviéndose dentro de una maleta; si mantienes buena parte de ella recta mediante una pajita y después la guardas individualmente, será mucho menos probable que al llegar tengas que enfrentarte a ese diminuto nudo imposible.