Para qué sirve realmente el tercer compartimento del cajón de la lavadora
El cajón de la lavadora suele ser un misterio para muchos. Por lo general, solo sabemos que ahí colocamos el detergente, ya sea líquido o en polvo, y el suavizante, si lo usamos. Sin embargo, pocos conocen la verdadera función del tercer compartimento.
Antes de explicarte su uso, repasemos algunos consejos importantes para el mantenimiento general de tu lavadora.
Recuerda desinfectarla al menos una vez al mes para evitar la formación de cal y moho, y eliminar la suciedad que se acumula en las tuberías.
Para hacerlo, basta con programar un lavado en vacío y añadir un vaso de vinagre blanco o una cucharada de bicarbonato, o una mezcla de ambos, directamente en el tambor o en el cajón.
Configura la lavadora a una temperatura alta, superior a 60 °C, para asegurarte de que se desinfecte a fondo. También limpia el cajón y la puerta con vinagre para mantener tu ropa impecable. Pero para los tejidos blancos, puedes hacer más.
¿Qué? Utilizar el tercer compartimento del cajón. ¡Te explicamos cómo aprovecharlo al máximo!
El tercer compartimento del cajón: su uso ideal para un lavado eficiente
Si abres el cajón de la lavadora y lo inspeccionas bien, dejarás de actuar de forma automática como siempre.
Verás que en uno de los compartimentos aparece el símbolo “II”. Ahí debes poner el detergente líquido o en polvo. También puedes añadir el descalcificador en esta sección.
En el centro, el compartimento más pequeño y estrecho tiene un símbolo que parece una flor: ahí va el suavizante, si lo usas o cuando es necesario.
Finalmente, hay un compartimento marcado con “I”, el más desconocido y que pocos usan, pero que puede marcar una gran diferencia en el rendimiento de tu lavado.
Este compartimento está pensado para el detergente del prelavado. Además, es muy útil si tienes prendas muy sucias o espacios vacíos en la carga.
También puedes usarlo para añadir lejía, que se incorpora con el agua al inicio del ciclo.
Incluso es el lugar perfecto para poner vinagre o bicarbonato cuando haces un lavado en vacío para una limpieza profunda. Así, estos productos se distribuyen de inmediato y de manera homogénea, garantizando una higiene total.
