El secreto del hotel revelado: el mejor truco para toallas suaves y perfumadas
Las toallas son uno de los elementos domésticos que más usamos a diario. Las empleamos para secarnos tras la ducha y dedicamos diferentes toallas para el rostro, el cuerpo, los pies e incluso el cabello.
Por este uso constante, es fundamental lavarlas con regularidad. Sin embargo, muchas veces no logramos el resultado esperado y terminamos con toallas ásperas y con mal olor.
Consejos prácticos para toallas suaves y fragantes
Para acabar con este problema, te recomendamos seguir estos consejos sencillos y efectivos:
- Separa las toallas para lavar según su tipo: divide las blancas de las de color y también según el material. Lava las toallas de color a una temperatura máxima de 30 °C, las de algodón blanco a 60 °C y las de microfibra a 45 °C.
- Para descontaminar toallas viejas y con mal olor, usa bicarbonato de sodio o vinagre blanco en un prelavado. Mezcla agua con un poco de vinagre blanco y una cucharada de bicarbonato en un recipiente y sumerge las toallas durante algunas horas antes de lavarlas normalmente en la lavadora.
- No abuses del suavizante: usa la cantidad justa para evitar que las fibras pierdan suavidad.
- Agrega unas gotas de aceite esencial en la lavadora para un aroma fresco y agradable.
