El secreto de las abuelas para quitar el olor persistente de los recipientes de plástico

Los recipientes de plástico pueden conservar durante días el olor a tomate, cebolla, ajo, curry o comidas grasas incluso después de pasar por el fregadero. Esto ocurre sobre todo cuando el alimento permanece muchas horas dentro o cuando el plástico está rayado y la grasa se introduce en pequeñas irregularidades. El método más útil consiste en empezar con un lavado desengrasante y, si el olor continúa, recurrir al bicarbonato como tratamiento complementario. No hace falta mezclar varios productos: limpiar, dejar actuar y secar completamente suele dar mejores resultados.

Lavar primero con agua templada y detergente desengrasante

Antes de intentar neutralizar el olor, hay que eliminar toda la grasa que pueda estar reteniendo los compuestos aromáticos. Este método es apropiado para recipientes de plástico lavables en buen estado.

Necesitarás: 1 litro de agua templada, 10 ml de detergente lavavajillas, una esponja suave y un paño limpio.

  1. Vacía completamente el recipiente y retira cualquier resto de comida.
  2. Añade aproximadamente 500 ml de agua templada y 5 ml de detergente, ajustando el volumen al tamaño del recipiente.
  3. Frota paredes, fondo, esquinas y tapa durante 1-2 minutos con una esponja no abrasiva.
  4. Si existe una película grasa, deja la solución dentro durante 10 minutos y vuelve a frotar durante 30 segundos.
  5. Aclara abundantemente y deja secar el recipiente abierto durante varias horas.

Los tensioactivos del detergente ayudan a desprender la grasa, que suele ser responsable de que determinados olores permanezcan adheridos.

No utilices agua hirviendo salvo que el fabricante indique expresamente que el recipiente soporta esa temperatura.

Utilizar bicarbonato cuando el olor permanece después del lavado

Si el recipiente está limpio pero todavía conserva olor, el bicarbonato puede ayudar con determinados compuestos olorosos sin necesidad de perfumar el plástico.

Disuelve 30 g de bicarbonato, aproximadamente dos cucharadas rasas, en 1 litro de agua templada. Para un recipiente de 500 ml, utiliza unos 15 g de bicarbonato en 500 ml de agua.

Llena el recipiente con la solución y déjalo abierto durante 2-4 horas. Si el olor es especialmente intenso, puedes prolongar el tratamiento hasta 8 horas.

Después vacía la solución, lava nuevamente con 5 ml de detergente lavavajillas, aclara bien y deja secar completamente.

El bicarbonato puede ayudar a neutralizar algunos compuestos ácidos responsables de olores y a reducir aromas residuales.

No hace falta añadir vinagre a la misma mezcla. Al combinarlos reaccionan y se neutralizan parcialmente, por lo que utilizarlos juntos no proporciona necesariamente una limpieza superior.

Limpiar también la tapa y la junta de silicona

A veces parece que el plástico sigue oliendo cuando el verdadero problema está en la tapa, especialmente alrededor de una junta de silicona.

Si la junta es extraíble según el fabricante, retírala cuidadosamente. Prepara 500 ml de agua templada con 5 ml de detergente lavavajillas y lava la junta durante 1-2 minutos, utilizando un cepillo de cerdas suaves para las ranuras.

Déjala en la solución durante 10 minutos si conserva grasa, aclárala abundantemente y sécala.

Limpia también el canal donde se aloja la junta con un cepillo suave apenas humedecido. Todo debe quedar completamente seco antes de volver a montarlo.

No retires juntas que no estén diseñadas para desmontarse, ya que podrías deformarlas y perder el cierre hermético.

Si la silicona conserva olor después del lavado, puede tratarse separadamente con la solución de 15 g de bicarbonato en 500 ml de agua durante 2-4 horas, siempre que el fabricante permita ese tipo de limpieza.

Airear el recipiente antes de volver a guardarlo

Un recipiente recién lavado no debería guardarse inmediatamente con la tapa cerrada si todavía conserva humedad.

Después de aclararlo, colócalo boca abajo de forma que pueda escurrir durante 30-60 minutos. Después déjalo abierto hasta que paredes, esquinas y tapa estén totalmente secas.

Una vez seco, guárdalo preferiblemente sin cerrar herméticamente o con la tapa colocada de forma que exista algo de circulación de aire, siempre que tu espacio de almacenamiento lo permita.

Este gesto es especialmente útil después de guardar comidas con olores fuertes.

También conviene retirar las sobras y lavar el recipiente cuanto antes. Cuantas más horas permanezcan grasa, salsa y especias en contacto con el plástico, más difícil puede resultar eliminar posteriormente el olor.

Si el recipiente está profundamente rayado, deformado o conserva olores desagradables pese a varias limpiezas, puede haber llegado el momento de sustituirlo.

Errores que conviene evitar

  • Mezclar bicarbonato y vinagre esperando duplicar el efecto. La reacción produce espuma, pero ambos se neutralizan parcialmente.
  • Utilizar agua hirviendo en cualquier plástico. Algunos recipientes pueden deformarse; respeta siempre las temperaturas indicadas por el fabricante.
  • Frotar con estropajos metálicos. Los arañazos dificultan posteriormente la limpieza y pueden deteriorar el recipiente.
  • Guardar el recipiente todavía húmedo y completamente cerrado. Puede aparecer un olor a cerrado que se suma al de los alimentos.
  • Utilizar lejía u otros productos fuertes sin comprobar compatibilidad. Para el mantenimiento cotidiano, empieza siempre por detergente y métodos suaves.

Para ir un poco más allá

Para recipientes que han contenido salsa de tomate, elimina primero toda la película grasa con detergente antes de tratar el olor residual.

En recipientes utilizados para cebolla o ajo, lávalos cuanto antes y aplica el tratamiento de bicarbonato durante 2-4 horas si el olor continúa.

Si utilizas recipientes de plástico diariamente, revisa cada 1-2 meses su estado y sustituye aquellos que presenten grietas, deformaciones o arañazos muy profundos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto bicarbonato necesito para quitar el olor?

Utiliza aproximadamente 30 g por cada litro de agua templada, o 15 g para 500 ml. Déjalo actuar entre 2 y 4 horas antes de lavar nuevamente.

¿Puedo dejar el bicarbonato toda la noche?

Un tratamiento de 2-4 horas suele ser suficiente. Para un olor muy persistente puede prolongarse hasta unas 8 horas en un recipiente compatible y en buen estado.

¿Por qué el recipiente sigue oliendo después de lavarlo?

Puede quedar una película grasa, el olor puede proceder de la junta de la tapa o el plástico puede estar muy rayado. Limpia todas las piezas y deja que se sequen completamente antes de evaluar el resultado.

¿Cuándo es mejor tirar el recipiente?

Sustitúyelo si presenta grietas, deformaciones, superficies muy rayadas o deterioradas, o si resulta imposible limpiarlo correctamente. Un recipiente destinado a alimentos debe mantenerse en buenas condiciones para poder higienizarlo con facilidad.