El mal hábito de mi gato: 6 formas sencillas de corregirlo sin arruinar tus armarios de cocina

6 métodos sencillos para evitar que tu gato trepe a los muebles de la cocina sin dañarlos

Las mascotas nos llenan de emociones positivas, nos ayudan a superar momentos de mal humor y aportan calidez a nuestro hogar. Sin embargo, a veces surgen comportamientos indeseados. En mi caso, desde pequeño le permití a mi gato muchas cosas, lo que hizo que comenzara a trepar por donde quisiera.

En la cocina, era habitual ver a mi peludo amigo Timoteo sobre la encimera, la ventana e incluso la mesa. ¿Cómo conseguí controlar este desorden? A continuación, te comparto seis métodos inofensivos que me ayudaron a que mi gato dejara de subirse a los armarios de la cocina.

Papel de horno

En lugar de regañar al gato o tratar de convencerlo para que no salte a la mesa, es mejor hacerle la superficie incómoda cuando está allí. Coloca papel de horno en el borde de la mesa; al moverse y crujir bajo las patas del gato, lo molestará hasta que baje al suelo.

Aluminio

Como alternativa al papel de horno, puedes usar papel de aluminio. No hace falta usar uno nuevo; reutiliza el que ya tengas, limpiándolo con agua corriente y secándolo después de cocinar.

Aroma refrescante

Me encanta el olor fresco y ligeramente picante de la menta, pero a los gatos no les gusta nada. Aplica una solución de menta en las superficies de la cocina para mantenerlos alejados.

Cierra las contraventanas

Este método es muy eficaz para evitar que los gatos suban a las repisas de las ventanas en la cocina. Cierra las contraventanas para que el calor del sol no haga el lugar atractivo.

Papel de lija

Al principio pensé en poner cinta adhesiva con el lado pegajoso hacia arriba en la mesa, pero imaginé que sería doloroso para las patitas del gato. Por eso opté por una solución más segura y también efectiva: el papel de lija. Los gatos tampoco lo toleran.

No dejes comida sobre la mesa

Si quedan restos de comida con olor fuerte, como carne o embutidos, será mucho más difícil evitar que el gato se suba a la mesa de la cocina.

Los animales, al igual que las personas, tienen personalidades diferentes, por eso no existe un método único para reeducar a una mascota. Ten paciencia y con el tiempo el mal hábito desaparecerá.