Dónde NO debes dejar el papel higiénico en el baño
Algunas de nuestras costumbres diarias son tan habituales que apenas les prestamos atención. Realizamos acciones de forma automática sin pensar en su impacto para nuestra salud. Un buen ejemplo es la ubicación del papel higiénico en el baño al usarlo.
Cuando se trata de objetos esenciales del hogar, buscamos que estén siempre al alcance. El papel higiénico no es la excepción, y resulta casi imposible imaginarlo lejos del inodoro. Sin embargo, esta práctica puede poner en riesgo nuestra salud y deberíamos replantearla.
¿Por qué es importante dónde colocamos el papel higiénico en el baño?
Aunque el soporte del papel higiénico suele estar cerca del inodoro, lo ideal es mantenerlo alejado. Estas son las razones principales:
- Exposición del papel a bacterias al dejarlo en cualquier parte del baño: Es común olvidar bajar la tapa del inodoro antes de tirar de la cadena. Esto provoca que el agua expulsada genere pequeñas gotitas que contienen bacterias y que pueden alcanzar no solo el asiento y las paredes, sino también el suelo, los cepillos dentales y el rollo de papel higiénico cercano.
- Estas salpicaduras contienen la bacteria Escherichia coli, que puede causar infecciones. Por lo tanto, cada vez que se tira de la cadena sin cerrar la tapa, el papel higiénico corre riesgo de contaminación.
Es especialmente importante prestar atención en baños públicos, donde no es raro encontrar el papel higiénico justo encima del inodoro, exponiéndolo aún más a esta bacteria. En estos casos, se recomienda no usar el papel proporcionado y optar por pañuelos personales.
¿Qué otras zonas del baño pueden estar más sucias que el inodoro?
Además de mantener limpio el inodoro para reducir la exposición a gérmenes, es crucial vigilar otras áreas que suelen acumular bacterias:
- El portacepillos ubicado cerca del inodoro: Esta zona puede acumular una gran cantidad de gérmenes, siendo una de las más sucias del hogar. Para limpiarlo, es recomendable lavarlo en el lavavajillas semanalmente o frotarlo con agua caliente y jabón.
- Manillas y grifos próximos al inodoro: Como tocamos estas superficies antes de lavarnos las manos, suelen tener bacterias. Por ello, es aconsejable desinfectarlas a diario con toallitas especiales.
- La ducha en baños cercanos al inodoro: El cabezal de la ducha también puede acumular gérmenes que contaminan el agua. Para limpiarlo, se puede remojar en vinagre blanco destilado durante toda la noche y luego enjuagar con agua fría.
Recuerda siempre bajar la tapa del inodoro antes de tirar la cadena para evitar la dispersión de bacterias en todo el baño. Por higiene, el papel higiénico debe estar lo más alejado posible del asiento del inodoro.
