Detergente para platos en el fregadero, el secreto del fontanero: por qué deberías hacerlo

Detergente para platos en el fregadero: el secreto del fontanero y por qué deberías usarlo

Los atascos en el fregadero de la cocina o el lavabo del baño son problemas frecuentes. La gravedad varía, y según la situación, puedes intentar solucionarlo por tu cuenta o llamar a un profesional. La verdadera causa suele estar en las tuberías de desagüe.

En la cocina, los restos de comida y los detergentes para platos suelen ser los principales responsables del bloqueo. En el baño, el pelo y los restos de jabón pueden obstruir las tuberías. Cuando el problema es grave, lo mejor es contactar a un experto, pero mientras tanto, puedes probar algunos consejos sencillos en casa.

Lo primero que necesitas es un desatascador. En los casos más complicados, el agua no bajará por sí sola y tendrás que ayudarla. A continuación, te presentamos algunas soluciones caseras.

Fregadero atascado: cómo usar el detergente para platos

La mejor aliada para limpiar un fregadero atascado es el agua caliente. Es preferible evitar productos químicos agresivos que pueden dañar las tuberías. Lo ideal es usar agua muy caliente, no simplemente la que sale del grifo.

El agua del grifo alcanza, como máximo, 70 grados, mientras que el agua hirviendo que vaciamos suele estar mucho más caliente. Por eso conviene hervir el agua unos minutos antes de echarla en el fregadero. El calor ayudará a desbloquear las tuberías y disolver los residuos que obstaculizan el paso del agua.

También puedes añadir detergente para platos junto con agua tibia. Vierte esta mezcla en el fregadero y el calor ayudará a disolver la grasa. Eso sí, esta técnica será eficaz solo si el atasco es leve; en casos más serios, no bastará.

Existen otros remedios naturales que puedes probar antes de recurrir a productos químicos fuertes. En el siguiente apartado te contamos algunas alternativas caseras.

Remedios naturales para desatascar el fregadero

Antes de usar productos químicos corrosivos para las tuberías, prueba estos remedios naturales:

  • Sal, vinagre y bicarbonato: mezcla medio vaso de cada ingrediente y viértelo en el desagüe. Deja actuar unos 30 minutos y después añade agua hirviendo.

  • Agua oxigenada y bicarbonato: mezcla medio vaso de ambos, viértelo en el desagüe y cúbrelo. Tras media hora, échale agua caliente para facilitar la limpieza.

Evita el uso de soda cáustica y líquidos desatascadores químicos, ya que son peligrosos tanto para las personas como para las tuberías.