8 trucos sencillos para ahorrar energía al cocinar
Elige los utensilios adecuados
Las ollas y sartenes deben ajustarse perfectamente al tamaño de la placa de la cocina. Si usas recipientes pequeños sobre una zona más grande, se pierde calor y, por tanto, energía. Pero si la olla es demasiado grande, la comida tardará más en cocinarse.
Sempre cocina con la tapa puesta
El agua hierve más rápido en recipientes cerrados porque la tapa atrapa el vapor y se alcanza antes la presión necesaria para la cocción. Para ahorrar tiempo y electricidad, cubre todos los utensilios que tengan tapa durante la preparación de los alimentos.
No es necesario precalentar el horno
Mucha gente precalienta el horno durante 10 o 15 minutos, pero en la mayoría de los casos no hace falta. Guisos, verduras al vapor o carnes se cocinan igual bien si comienzas con el horno frío.
Quita las bandejas vacías del horno
Para acelerar la cocción y reducir el consumo, elimina las bandejas que no contengan alimentos, dejando solo las necesarias.
Aprovecha el calor residual
El calor no se pierde de inmediato. Por eso puedes apagar la cocina justo antes de que tu sopa o guiso estén listos y dejar que terminen de cocerse con el calor que queda. Incluso puedes envolver el recipiente con una manta para ayudar a conservar esa temperatura y obtener un plato delicioso horas después.
Elimina el menaje que no está en condiciones
Evita usar ollas o sartenes con el fondo irregular. Esto provoca que el calor se distribuya de forma desigual y se desperdicie energía.
Descalcifica y descongela regularmente
¿Con qué frecuencia descalcificas el hervidor o descongelas el congelador? La cal es un mal conductor del calor, al igual que la suciedad en la base de ollas y sartenes. Además, una capa significativa de hielo en el congelador obliga al aparato a trabajar más para mantener la temperatura de -18 °C. La mayoría de los frigoríficos modernos solo necesitan ser descongelados una o dos veces al año.
Usa una termo para las bebidas
Para no encender el hervidor cada vez que quieras solo una taza de té, utiliza una termo. Es práctica tanto en casa como fuera, y especialmente útil en días fríos para mantener calientes zumos o infusiones preparadas.
Con estos consejos podrás ahorrar energía cada día sin complicaciones.
