Cubiertos: cómo limpiar los de acero y plata de forma natural

Cómo limpiar las cuberterías de acero y plata de forma natural

Todas las cuberterías, sin importar el material, tienden a oscurecerse y perder brillo con el uso y el paso del tiempo. En especial, las piezas de plata sufren oxidación incluso cuando no se usan con frecuencia, y solo con el detergente no logran recuperar su esplendor.

Tanto si son de acero como de plata, no importa lo oscurecidas que estén. Con algunos trucos y soluciones naturales hechas en casa, podrás devolverles el brillo original.

Te contamos cómo limpiar bien las cuberterías sin emplear productos químicos.

Cómo limpiar las cuberterías de plata

Las cuberterías de plata son las más propensas a oxidarse, incluso si se guardan alejadas del aire. Para eliminar las manchas típicas de la plata necesitarás:

  • 4 cucharadas de sal gruesa
  • Agua
  • Una cubeta de plástico
  • Hojas de papel de aluminio
  • Una cuerda o hilo
  • 3 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharadas de agua
  • Un paño de algodón para secar

Primero, cubre el interior de la cubeta con las hojas de aluminio. Calienta agua hasta que hierva y viértela en la cubeta con la plata y la sal gruesa. Sumerge las cuberterías dentro y déjalas en remojo durante 15 minutos.

Para limpiar los espacios entre los dientes del tenedor o las ranuras de los cuchillos, empapa un trozo de cuerda en una mezcla de bicarbonato y agua y pásala por esas zonas. Esto eliminará cualquier resto de ennegrecimiento.

Finalmente, enjuaga con agua y seca bien con el paño de algodón para que brillen como nuevas.

Cómo limpiar las cuberterías de acero

Las cuberterías de acero son resistentes, pero también pueden perder brillo con el tiempo. Para devolverles su brillo original, hierve 2 litros de agua en una olla con bordes altos.

Cuando empiece a hervir, apaga el fuego y añade 2 cucharadas de bicarbonato de sodio. Sumerge las cuberterías en esta solución y déjalas reposar unos minutos.

Si quedan algunas manchas o residuos, unas gotas de limón o vinagre blanco ayudarán a eliminarlos por completo.

Usa siempre un paño suave para limpiar y evita las esponjas abrasivas que pueden rayar las piezas.

Consejos para conservar las cuberterías correctamente

Si no usas todas las piezas a diario, es importante guardar las que no uses para protegerlas de la oxidación y mantener su brillo.

En el mercado existen fundas de tela específicas para almacenar cuberterías y conservarlas listas para su uso. Otra opción casera es agruparlas de 3 a 4 piezas y envolverlas en papel de aluminio. Esto las mantendrá organizadas y protegidas contra el deterioro.