Trucos para limpiar fácilmente el frigorífico y el congelador
Sabemos que limpiar el frigorífico es una tarea tediosa. Hay que vaciar todos los tarros, prestar mucha atención a los productos de limpieza (ya que es donde conservamos los alimentos) y, además, desescarchar el congelador, que resulta agotador.
Según varios estudios, la limpieza del frigorífico debería realizarse al menos una vez al mes. Sin embargo, muchos lo hacen apenas dos veces al año de forma completa.
¿El resultado? Suciedad, malos olores y, en el peor de los casos, moho y bacterias peligrosas.
Pero no te preocupes. En esta guía hemos recopilado todos los trucos para limpiar tu frigorífico de forma rápida, higiénica y sencilla.
1) Cómo desescarchar el congelador fácilmente
Eliminar el hielo acumulado es fundamental. El exceso reduce el espacio disponible y puede dificultar el correcto funcionamiento del congelador, afectando la conservación de los alimentos y aumentando el consumo de energía.
Primero, vacía el congelador y guarda los alimentos en una bolsa térmica o caja aislante envueltos en papel. Luego, desconecta la corriente. El tiempo para descongelar varía según factores como la temperatura ambiental y la humedad.
2) Usa una espátula de plástico
Cuando el hielo comienza a ablandarse, puedes retirarlo con una espátula de plástico. Nunca utilices objetos metálicos como martillos o cinceles. Si el agua que se derrite se acumula, la limpieza será más difícil.
3) Seca bien el interior
Mantén a mano cubos para recoger el hielo y paños absorbentes para secar el interior. Cubre el suelo alrededor con toallas para evitar que el agua lo dañe. Esto aplica tanto para congeladores con apertura superior como para los frontales.
4) Espera el tiempo necesario
Según la cantidad de hielo y el tamaño del congelador, la descongelación puede durar al menos dos horas. Una vez eliminado todo el hielo, seca completamente el interior y la puerta. Si está sucio, limpia con una esponja humedecida en agua tibia y seca con un paño.
Luego vuelve a conectar el congelador y sigue las instrucciones para volver a guardar los alimentos.
5) Acelera el deshielo con un secador
Un método rápido para acelerar el deshielo es dirigir el aire caliente de un secador hacia las zonas con más hielo. Ten cuidado de no poner el secador en contacto con el agua o el hielo y siempre trabaja con precaución.
6) Acelera el deshielo con una olla de agua caliente
Coloca una olla con agua bien caliente dentro del congelador y cierra la puerta para que el vapor ablande el hielo rápidamente. Después de unos 30 minutos, abre y retira los restos de hielo para limpiar el frigorífico.
7) Limpia el frigorífico a fondo sin esfuerzo
Apaga el frigorífico y desconéctalo. Si es portátil, muévelo un poco y aspira debajo y en el condensador trasero.
Pon una toalla en la base para recoger el agua que caiga durante la limpieza.
8) Vacía las baldas
Saca todos los alimentos, guardando los que quieres conservar en una bolsa térmica. Esta es una buena oportunidad para desechar comida caducada o que no vas a usar.
9) Extrae las baldas
Para una limpieza profunda, saca todas las piezas removibles y lávalas en el lavavajillas o con una mezcla casera de agua, limón y bicarbonato.
10) Limpieza exterior
No olvides la parte externa. Las gomas de las puertas acumulan muchos gérmenes.
Para superficies de plástico, usa agua tibia con detergente. En acero inoxidable, utiliza un limpiador neutro y evita productos agresivos, especialmente en acabados especiales como SmartSteel.
Para paneles pintados, usa un paño suave y un poco de agua o detergente neutro en caso de suciedad persistente.
11) Limpia las gomas de las puertas
Lávalas con una solución de agua y vinagre, secándolas bien. Para hacerlas más aislantes, aplica un poco de talco o aceite una vez secas.
Mezclas naturales para un frigorífico limpio y desinfectado
Los productos químicos pueden dejar residuos nocivos en los alimentos. Por eso es mejor usar ingredientes naturales. Aquí te presentamos cuatro mezclas efectivas para limpiar tu frigorífico.
Mazcla “Frigorífico reluciente”
Esta mezcla desengrasa, higieniza y elimina olores. Mezcla un cucharadita de jabón para platos, una cucharada de bicarbonato y una taza de agua caliente. Humedece un paño de microfibra y limpia las baldas y el interior. Repite hasta que todo esté limpio.
Productos naturales para un frigorífico sano
El vinagre blanco y el limón también higienizan y dejan brillo. Puedes usar vinagre directamente en una esponja para limpiar estantes y rejillas o remojarlos en agua caliente con un vaso de vinagre. Luego usa una mezcla de zumo de limón y agua para finalizar la limpieza con un paño.
Mezclas para los cajones del frigorífico
- Para el cajón de verduras, usa bicarbonato: 1-2 cucharadas por litro de agua caliente.
- Para los cajones de carne y queso, mezcla agua tibia con jabón de platos.
Frota el cajón con una esponja limpia, enjuaga y deja secar completamente antes de volver a colocarlo.
Pastillas desodorantes
Para eliminar olores y perfumar con aroma cítrico, mezcla dos tazas de bicarbonato con 15 gotas de aceite esencial de limón. Añade una taza de agua hasta formar una pasta. Rellena moldes para muffins con la mezcla y deja secar. Guarda estas pastillas en el frigorífico para mantenerlo limpio y perfumado.
Cómo evitar ensuciar el frigorífico
Aquí algunos trucos para reducir la suciedad y facilitar la limpieza.
El truco del envase de huevos
En lugar de desechar el envase de plástico de huevos, quita la tapa y colócalo en las baldas de la puerta para mantenerlo fijo. Luego coloca las botellas dentro de los huecos, así evitarás goteos pegajosos.
El truco del papel absorbente
Pon trozos de papel absorbente en las baldas para que recojan derrames. Cambiándolos regularmente, la limpieza será rápida y sencilla. Además, recuerda siempre cerrar bien los envases y tapar los recipientes abiertos.
Mantén una taza de bicarbonato en la puerta para absorber malos olores.
Cambia la goma del frigorífico para ahorrar energía y alargar su vida
Cambiar la goma del frigorífico puede parecer un detalle menor, pero mejora significativamente el rendimiento y reduce el consumo. Con el uso y los cambios de temperatura, la goma se seca y deteriora.
Cómo cambiarla
Consulta la marca y modelo para comprar la goma adecuada y, si es posible, acude al distribuidor oficial. Abre la puerta y examina cómo está montada la goma: puede estar simplemente encajada o fija con tornillos.
Quita la goma vieja, desatornilla si es necesario, y limpia el canal con agua y bicarbonato o vinagre. Seca bien y coloca la goma nueva, ayudándote con un destornillador plano para encajarla correctamente. Cierra la puerta y disfruta de un frigorífico como nuevo.
Alarga la frescura de los alimentos con un filtro de etileno
Los filtros de etileno, disponibles en tiendas o por internet, purifican el aire y ralentizan la maduración de frutas y verduras, reduciendo malos olores.
El truco de la moneda que puede salvarte la vida
Si vas a salir de viaje y no has consumido todos los alimentos congelados, es importante saber si hubo cortes de electricidad que hayan descongelado y vuelto a congelar la comida, lo que genera bacterias peligrosas.
Antes de irte, llena un vaso con agua y colócales una moneda en la superficie. Al regreso, si la moneda está hundida en el hielo, significa que hubo un apagón prolongado y que los alimentos podrían ser inseguros para el consumo.
