Pelar uno o dos dientes de ajo apenas lleva tiempo, pero cuando una receta necesita una cabeza completa puede convertirse en una tarea bastante tediosa. En lugar de retirar cuidadosamente la piel de cada diente, existe un método mucho más rápido: separar los dientes, introducirlos entre dos recipientes rígidos y agitarlos enérgicamente durante unos segundos. Los golpes entre los propios dientes y las paredes del recipiente ayudan a desprender buena parte de las pieles de una sola vez.
El método principal: agitar los dientes en un recipiente
Necesitas dos cuencos metálicos del mismo tamaño o un recipiente rígido grande con tapa.
- Separa los dientes de la cabeza de ajo.
- Retira únicamente las capas exteriores de piel que estén completamente sueltas.
- Introduce los dientes secos y enteros en el recipiente.
- Ciérralo firmemente.
- Agita enérgicamente durante 15-20 segundos.
- Abre y comprueba los dientes.
- Separa las pieles que se hayan desprendido.
- Si algunos continúan cubiertos, vuelve a agitar otros 10-15 segundos.
Con una cabeza de ajo suficientemente seca, muchos dientes pueden quedar completamente o casi completamente pelados.
El truco funciona mejor con ajo seco
No todas las cabezas de ajo responden igual.
El ajo bien curado, cuya piel exterior tiene una textura fina y parecida al papel, suele pelarse fácilmente mediante agitación.
El ajo muy fresco contiene pieles más flexibles y adheridas.
En ese caso, el método puede desprender solo una parte y tendrás que terminar algunos dientes manualmente.
Por eso, si después de 30-40 segundos de agitación las pieles siguen adheridas, no merece la pena continuar indefinidamente.
Utiliza otro método para los dientes restantes.
Si solo necesitas unos pocos dientes: presión con el cuchillo
Para 2-4 dientes, existe una técnica todavía más rápida.
Coloca un diente sobre una tabla estable.
Apoya sobre él la parte plana de un cuchillo de chef y ejerce una presión suave y controlada con la palma de la mano.
No necesitas aplastarlo completamente.
Una pequeña presión suele romper la piel y permite retirarla prácticamente de una pieza.
Mantén siempre los dedos alejados del filo.
Este método resulta especialmente práctico cuando el ajo terminará picado, triturado o incorporado a un sofrito.
El método del tarro
Si no tienes dos cuencos metálicos, puedes utilizar un tarro resistente con tapa que tenga espacio suficiente para que los dientes se muevan.
Introduce los dientes hasta aproximadamente un tercio del recipiente, dejando bastante espacio vacío.
Cierra correctamente.
Agita durante 15-20 segundos.
Vacía el contenido sobre una tabla y separa las pieles.
No utilices un recipiente de cristal fino o deteriorado que pueda romperse con los golpes.
Un recipiente rígido de plástico apto para alimentos también puede servir.
Separar rápidamente los dientes de una cabeza entera
Antes de pelarlos, necesitas desmontar la cabeza.
Retira con los dedos las capas exteriores más sueltas.
Después presiona la cabeza sobre una tabla utilizando la palma de la mano hasta separar los dientes, aplicando únicamente la fuerza necesaria.
Otra opción es dividirla manualmente en varias secciones.
No necesitas cortar cada diente individualmente para separarlo.
Una vez desmontada la cabeza, elimina la piel exterior grande y pasa todos los dientes al recipiente para agitarlos juntos.
¿Sirve meter el ajo en agua?
Remojar los dientes en agua puede ablandar la piel y facilitar que se desprenda.
Sin embargo, si necesitas pelarlos inmediatamente, normalmente resulta más rápido utilizar el método de agitación.
Además, mantener los dientes secos resulta conveniente si después necesitas dorarlos o sofreírlos, ya que no introduces humedad adicional.
Si utilizas agua para facilitar el pelado, seca cuidadosamente los dientes antes de continuar con la receta.
No dejes ajo pelado durante horas a temperatura ambiente simplemente porque haya estado en agua.
El microondas no es necesario
También existe un truco que recomienda calentar los dientes durante unos segundos en el microondas para facilitar el pelado.
Aunque el calor puede aflojar algunas pieles, también puede calentar o empezar a modificar el ajo, especialmente en dientes pequeños.
Si quieres conservarlo completamente crudo antes de cocinarlo, la agitación o la presión manual son métodos más sencillos.
Para una cabeza entera, prueba primero el recipiente.
Para unos pocos dientes, utiliza la presión suave.
Cómo retirar rápidamente todas las pieles después
Después de agitar, vuelca el contenido sobre una tabla amplia.
En lugar de recoger cada piel individualmente, mueve suavemente los dientes hacia un lado y reúne las pieles en otro.
Como pesan muy poco, también puedes utilizar un recipiente grande para separar fácilmente ambos grupos.
No soples con fuerza sobre ellas dentro de la cocina: terminarán repartidas por la encimera y el suelo.
Una vez pelados, revisa los dientes y corta cualquier zona dañada antes de utilizarlos.
Qué hacer si necesitas pelar una gran cantidad
Para varias cabezas de ajo, trabaja por tandas.
No llenes completamente el recipiente.
Los dientes necesitan espacio para golpearse y moverse.
Llena aproximadamente entre un cuarto y un tercio de su capacidad, agita y vacía.
Después repite con la siguiente tanda.
Puede resultar mucho más rápido que intentar pelar 30 o 40 dientes individualmente.
Conservar correctamente el ajo después de pelarlo
Lo ideal es pelar únicamente la cantidad que necesitas.
Si te sobran dientes pelados, colócalos en un recipiente limpio y cerrado dentro del frigorífico y utilízalos pronto.
No guardes ajo crudo sumergido en aceite a temperatura ambiente. Esa combinación puede crear condiciones favorables para el crecimiento de Clostridium botulinum y la producción de toxina botulínica.
Si preparas ajo en aceite, utiliza procedimientos de conservación seguros y mantenlo refrigerado según una receta fiable.
Errores que conviene evitar
- Llenar demasiado el recipiente. Los dientes necesitan espacio para moverse.
- Agitar durante varios minutos. Si la piel no sale después de varias tandas cortas, utiliza otro método.
- Aplastar completamente los dientes si necesitas conservarlos enteros.
- Utilizar un tarro de cristal frágil. Los dientes golpean repetidamente las paredes.
- Mojar el ajo justo antes de sofreírlo sin secarlo. Introducirás agua innecesariamente en la sartén.
- Guardar ajo crudo en aceite a temperatura ambiente. No es un método seguro de conservación.
Para ir un poco más allá
Si vas a preparar alioli, pesto o una salsa, no importa demasiado que algún diente quede ligeramente aplastado durante el pelado.
Para ajos asados enteros, evita presionarlos con un cuchillo y utiliza el método del recipiente si necesitas conservar su forma.
Si cocinas habitualmente grandes cantidades, un pelador tubular de silicona también permite pelar varios dientes rápidamente haciéndolos rodar sobre la encimera.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el método más rápido para una cabeza entera?
Separar los dientes y agitarlos durante 15-20 segundos dentro de un recipiente rígido cerrado.
¿Por qué algunos dientes no se pelan al agitarlos?
El ajo muy fresco tiene pieles más húmedas y adheridas. El método funciona especialmente bien con cabezas secas y bien curadas.
¿Tengo que cortar la base de cada diente?
No necesariamente. Prueba primero la agitación y corta únicamente cuando lo necesites para la receta.
¿Qué método es mejor para dos o tres dientes?
Una ligera presión con la parte plana de un cuchillo suele ser más rápida que preparar un recipiente.
¿Puedo pelar toda una cabeza y guardarla?
Sí, pero si no necesitas todo el ajo es preferible dejar los dientes restantes sin pelar. Los dientes pelados deben guardarse refrigerados y consumirse pronto.