Una encimera llena de cucharones, cuchillos, tablas, pequeños electrodomésticos y botes puede hacer que incluso una cocina amplia resulte incómoda. Además, cuantos más objetos permanecen fuera, más tiempo lleva limpiar después de cocinar. Para recuperar espacio no es necesario esconderlo todo: lo más práctico es dejar a mano únicamente aquello que se utiliza a diario y trasladar el resto a cajones, paredes o armarios. Con una clasificación de unos 30 minutos y algunas medidas sencillas, puedes conseguir una superficie mucho más despejada y fácil de mantener.
Retirar de la encimera todo lo que no utilizas a diario
El primer paso es decidir qué merece ocupar una superficie tan valiosa. Si utilizas un aparato una vez al mes, probablemente no necesita permanecer junto a los fogones.
Necesitarás: dos cajas para clasificar, una cinta métrica, una microfibra y 500 ml de agua templada con 5 ml de detergente lavavajillas neutro para una encimera compatible.
- Retira todos los utensilios y pequeños aparatos de la encimera.
- Separa los objetos en tres grupos: uso diario, uso semanal y uso ocasional.
- Devuelve solamente los artículos que realmente necesitas todos los días.
- Guarda los de uso semanal en un cajón o armario accesible y coloca los ocasionales en zonas menos privilegiadas.
- Aprovecha para limpiar la encimera y déjala secar durante 5-10 minutos antes de recolocar nada.
Como referencia, intenta mantener libre alrededor del 60-70 % de la superficie de trabajo disponible, adaptándolo al tamaño de tu cocina. La señal de que funciona es poder preparar alimentos sin mover objetos previamente.
Pasar cucharones y espátulas de la encimera al cajón
El clásico recipiente lleno de utensilios junto a los fogones resulta cómodo, pero puede terminar acumulando 15 o 20 piezas cuando realmente se utilizan cinco.
Reserva un cajón cercano a la zona de cocción y mide su ancho, profundidad y altura. Instala un divisor ajustable o una bandeja que deje aproximadamente 1-2 cm de margen respecto al interior.
Agrupa por función: cucharas y espátulas en una sección, pinzas y batidores en otra y pequeños accesorios en un tercer espacio.
Conserva delante las 5-8 piezas de uso más frecuente y traslada duplicados o utensilios ocasionales a otro cajón.
Antes de guardarlos, asegúrate de que estén completamente secos, especialmente los de madera.
Además de liberar encimera, mantener los utensilios dentro de un cajón evita que reciban continuamente salpicaduras de grasa procedentes de la zona de cocción.
Aprovechar paredes y laterales sin saturarlos
Una pared libre puede convertirse en almacenamiento útil mediante una barra o sistema de ganchos correctamente instalado.
Antes de colocar nada, mide la zona y comprueba que los utensilios colgados no queden directamente sobre una fuente de calor ni interfieran con puertas, enchufes o zonas de paso.
Una barra de aproximadamente 40-60 cm, según el espacio disponible, puede alojar algunos utensilios ligeros que utilizas frecuentemente. Respeta siempre el sistema de fijación y la carga máxima indicada por el fabricante.
No llenes toda la pared. Dejar separación entre los objetos facilita cogerlos y mantiene una sensación visual de orden.
Los cuchillos requieren especial atención. Utiliza únicamente soportes específicamente diseñados para ellos y colócalos en una posición segura, especialmente si hay niños.
Evita colgar tablas pesadas, sartenes u otros objetos en ganchos adhesivos si desconoces su capacidad real de carga.
Guardar tablas y bandejas en posición vertical
Las tablas de cortar, bandejas y fuentes planas ocupan mucho espacio cuando están apiladas horizontalmente. Además, para sacar la pieza inferior hay que levantar todas las demás.
Utiliza un separador vertical dentro de un armario y deja aproximadamente 3-5 cm entre secciones, adaptándolo al grosor de cada objeto.
Agrupa las tablas por tamaño y coloca las más utilizadas cerca de la puerta. Las bandejas de horno pueden ocupar otra sección.
Guarda únicamente piezas completamente limpias y secas. Una tabla húmeda encerrada entre otras superficies tarda mucho más en secarse y puede desarrollar malos olores.
El almacenamiento vertical funciona porque utiliza la altura del armario y permite retirar cada elemento individualmente.
Si una tabla de madera está mojada después del lavado, déjala primero secar verticalmente durante varias horas o toda la noche antes de introducirla en un espacio cerrado.
Crear una zona específica para los pequeños electrodomésticos
Tostadora, batidora, robot de cocina, exprimidor y cafetera pueden ocupar casi toda una encimera. No todos necesitan estar permanentemente fuera.
Mantén sobre la superficie únicamente los aparatos que utilizas todos o casi todos los días. Los que usas una o dos veces por semana pueden guardarse en un armario situado aproximadamente entre la cintura y los hombros, siempre que su peso permita moverlos cómodamente.
Los aparatos pesados deben permanecer en baldas resistentes y preferiblemente bajas. Respeta la carga máxima del mueble.
Antes de guardarlos, desenchúfalos, espera hasta que estén fríos cuando corresponda y limpia las superficies según las instrucciones del fabricante.
No enrolles cables muy apretados alrededor del aparato si el fabricante no lo recomienda. Utiliza el sistema de recogida incorporado cuando exista.
Dedica 5 minutos una vez al mes a revisar esta zona: si un aparato lleva meses sin utilizarse, quizá no necesita ocupar un armario de acceso prioritario.
Errores que conviene evitar
- Trasladar el desorden de la encimera a un cajón. Clasifica y elimina duplicados antes de guardar.
- Colgar demasiados utensilios. Una pared saturada puede dificultar la limpieza y simplemente trasladar el desorden visual.
- Guardar utensilios húmedos. La humedad retenida puede favorecer olores y deteriorar determinados materiales.
- Dejar cuchillos sin protección. Utiliza un soporte seguro que proteja las hojas y reduzca el riesgo de cortes.
- Guardar aparatos pesados demasiado altos. Bajarlos desde una balda elevada aumenta el riesgo de caída y lesiones.
Para ir un poco más allá
En una cocina muy pequeña, reserva la encimera exclusivamente para uno o dos aparatos cotidianos y una zona libre de preparación.
Si tienes cajones profundos, utiliza divisores para almacenar utensilios largos sin formar montones.
En un armario con suficiente altura, los separadores verticales permiten guardar tablas, bandejas y fuentes aprovechando espacios que normalmente quedan desaprovechados.
Preguntas frecuentes
¿Qué debería permanecer sobre la encimera?
Solo aquello que utilizas prácticamente todos los días. Una cafetera de uso diario puede quedarse; un aparato utilizado una vez al mes debería almacenarse.
¿Dónde guardo cucharones y espátulas?
Un cajón cercano a los fogones resulta práctico. Si no tienes espacio, utiliza una barra segura con unos pocos utensilios de uso frecuente.
¿Cómo organizo las tablas de cortar?
Guárdalas verticalmente mediante separadores, siempre limpias y completamente secas. Así podrás sacar una sin mover las demás.
¿Cómo consigo que la encimera no vuelva a llenarse?
Aplica una regla sencilla: cada objeto nuevo debe tener un lugar fijo fuera de la superficie de trabajo. Dedica además 2-3 minutos al final del día a devolver utensilios y aparatos a su sitio.