Cómo limpiar y desinfectar el trapeador y el paño con productos naturales

Cómo limpiar y desinfectar el mocho y el trapo con productos naturales

Mantener el suelo de casa limpio es fundamental, y cada persona tiene su herramienta preferida: mocho, trapo o ambos. Sin embargo, se suele olvidar que estos utensilios también requieren una limpieza profunda para garantizar una higiene adecuada, y no siempre es necesario usar productos químicos. Veamos cómo limpiar el mocho y el trapo empleando remedios naturales.

Cómo limpiar el mocho y el trapo con productos naturales

Antes de explicar el método, es importante destacar que después de fregar el suelo siempre hay que limpiar también el mocho o el trapo. Para su limpieza, conviene tener en cuenta el tipo de suelo para el que se utilizan. En suelos delicados como el parquet o madera, es mejor optar por remedios naturales.

Primero, limpia bien el cubo donde se exprime el mocho o se sumerge el trapo; puede bastar con agua caliente. Luego, con guantes puestos, introduce el trapo en el cubo. En el caso del mocho, despega la cabeza del palo antes de sumergirlo.

Añade al cubo 2 litros de agua caliente, 10 gotas de aceite esencial de árbol de té y medio vaso de bicarbonato. Deja en remojo al menos una hora. Después, saca el mocho o el trapo y colócalos en una palangana limpia. Enjuaga el cubo para eliminar el agua sucia y cualquier residuo.

Finalmente, aclara bien el mocho y el trapo con agua corriente hasta que estén limpios.

Si usas estos utensilios en suelos menos delicados, puedes seguir el mismo proceso, sustituyendo el bicarbonato y el árbol de té por agua caliente y un cuarto de medida de detergente desinfectante.

Cómo secar correctamente el mocho y el trapo

Después de limpiar el mocho y el trapo con estos productos naturales, la fase de secado es clave. Lo ideal es dejarlos secar al aire libre y guardarlos en un espacio protegido del polvo, como un armario o despensa.

Durante el invierno, cuando el clima dificulta el secado al aire, se pueden dejar cerca de una fuente de calor, como el radiador, durante algunos minutos para acelerar el proceso.