El prensador de patatas parece uno de los utensilios más fáciles de lavar hasta que quedan pequeños restos atrapados en sus agujeros. Si se aclara inmediatamente después de usarlo, normalmente no hay problema. Pero basta con dejarlo unas horas en el fregadero para que el puré se seque y forme pequeños tapones difíciles de retirar.
Frotar únicamente la superficie no suele ser suficiente. La clave está en ablandar primero los restos y después empujarlos desde el lado contrario al que entraron, utilizando herramientas que no dañen el prensador.
Con unos minutos de remojo y un cepillo adecuado puedes recuperarlo sin pasar media hora limpiando agujero por agujero.
Actúa cuanto antes si todavía está húmedo
La forma más sencilla de limpiar un prensador es no permitir que los restos se sequen.
Nada más terminar:
- Retira los restos grandes.
- Abre completamente el prensador.
- Colócalo bajo agua templada.
- Haz pasar el agua por los agujeros desde ambos lados.
- Frótalo con un cepillo.
- Aclara y seca.
Esta limpieza puede necesitar menos de un minuto.
El problema empieza cuando el almidón de la patata se seca dentro de las perforaciones.
Si ya está seco, no empieces raspando
Cuando encuentres pequeños puntos duros dentro de los agujeros, evita atacar inmediatamente con cuchillos, agujas u objetos metálicos.
Puedes rayar el utensilio o deformar las perforaciones.
Primero necesitas rehidratar los restos.
Llena un recipiente o el fregadero limpio con suficiente agua templada para cubrir la zona perforada.
Añade aproximadamente 5 ml de lavavajillas por cada litro de agua.
Déjalo entre 10 y 15 minutos
Introduce únicamente el utensilio si su material permite remojo.
Déjalo aproximadamente 10-15 minutos.
Para restos especialmente secos puedes prolongar ligeramente el tiempo, pero no es necesario dejarlo durante horas.
El agua templada penetrará poco a poco en los restos de patata.
Después comprueba uno de ellos con un cepillo.
Si empieza a desprenderse fácilmente, ya puedes continuar.
Cuidado con los mangos de madera
Si el prensador tiene mango o piezas de madera, no sumerjas todo el utensilio.
Coloca únicamente la parte metálica dentro del agua, manteniendo la madera fuera.
La exposición prolongada al agua puede deteriorar determinados mangos, favorecer grietas o afectar las uniones.
En modelos con varios materiales, sigue siempre las instrucciones del fabricante.
Cepilla desde la parte posterior
Este es uno de los detalles que más facilita la tarea.
Observa por qué lado presionaste la patata.
Después empieza a cepillar también desde la cara contraria.
Un cepillo para vajilla con cerdas suficientemente finas puede introducirse parcialmente en las perforaciones y empujar los restos hacia fuera.
Alterna ambos lados.
No frotes únicamente la superficie exterior.
Utiliza movimientos circulares
Coloca el prensador abierto sobre el fregadero.
Cepilla la placa perforada haciendo pequeños movimientos circulares.
Después cambia de dirección.
Las cerdas entrarán en diferentes agujeros mientras trabajas.
Gira el utensilio y repite por el otro lado.
De esta manera puedes limpiar muchas perforaciones simultáneamente.
Un cepillo de dientes puede ayudarte
Para agujeros pequeños o esquinas difíciles, reserva un cepillo de dientes exclusivamente para limpieza.
Humedece las cerdas con agua jabonosa.
Presiona suavemente sobre las perforaciones.
No necesitas introducir cada cerda manualmente en cada agujero.
Cepillar repetidamente desde diferentes ángulos suele desprender los residuos ya ablandados.
Utiliza un palillo solo para restos concretos
Después del remojo y cepillado pueden quedar dos o tres agujeros bloqueados.
Aquí sí puedes trabajar individualmente.
Utiliza un palillo de madera o una herramienta no metálica apropiada.
Empuja suavemente el residuo.
No fuerces un palillo demasiado grueso dentro de una perforación pequeña.
El objetivo es sacar la patata, no ampliar el agujero.
Evita las agujas y cuchillos
Puede resultar tentador utilizar la punta de un cuchillo porque entra perfectamente.
No es una buena opción.
Además de poder rayar el utensilio, existe riesgo de que la punta resbale.
Evita también agujas, alfileres y otros objetos afilados.
Un palillo de madera, un pequeño cepillo o un cepillo interdental reservado exclusivamente para limpieza son alternativas más controlables.
Un cepillo interdental puede ser muy práctico
Si las perforaciones son especialmente pequeñas, un cepillo interdental nuevo y destinado exclusivamente a tareas domésticas puede funcionar muy bien.
Elige un tamaño que entre sin forzar.
Pásalo por los pocos agujeros que continúen obstruidos después del remojo.
No necesitas hacerlo en todos.
El cepillo principal debería haber eliminado la mayor parte de la suciedad.
Abre todas las piezas móviles
Algunos prensadores tienen una placa desmontable o una pequeña cesta perforada.
Si el fabricante permite desmontarla, retírala.
Los restos pueden quedar atrapados no solo en los agujeros, sino también:
- debajo de la placa;
- alrededor de los bordes;
- junto a las bisagras;
- entre piezas superpuestas.
Limpia cada componente por separado.
Revisa la bisagra
Esta zona suele olvidarse.
Durante el prensado, pequeños restos pueden desplazarse hacia la articulación.
Abre completamente el utensilio.
Utiliza un cepillo pequeño con agua jabonosa.
Mueve ligeramente la articulación mientras limpias para acceder a diferentes caras.
Después aclara muy bien para que no quede detergente escondido.
No olvides los mangos
Aunque el problema visible esté en los agujeros, los mangos también entran en contacto con manos cubiertas de restos de comida.
Límpialos según su material.
En acero inoxidable o plástico lavable, normalmente bastará con agua y jabón.
Para madera u otros materiales especiales, utiliza el método recomendado por el fabricante y evita humedad excesiva.
Aclara desde ambos lados
Después del cepillado, coloca la placa bajo agua corriente.
Primero dirige el agua desde la parte interior hacia fuera.
Después dale la vuelta.
Observa los agujeros a contraluz.
La luz permite detectar fácilmente pequeñas perforaciones que continúan bloqueadas.
Si encuentras alguna, vuelve a cepillar únicamente esa zona.
Haz la prueba de la luz
Sostén el prensador frente a una ventana o una lámpara.
Deberías poder ver luz atravesando todos los agujeros.
Es una comprobación sencilla y mucho más rápida que inspeccionarlos uno por uno desde cerca.
Si observas un punto oscuro, probablemente todavía queda un residuo.
Rehidrátalo y retíralo.
No utilices estropajo metálico
Aunque el prensador sea metálico, evita utilizar lana de acero salvo que el fabricante indique expresamente que es compatible.
Puede rayar determinados acabados.
Una superficie rayada puede resultar además más difícil de mantener limpia.
Empieza siempre con:
- esponja suave;
- cepillo para vajilla;
- cepillo pequeño;
- agua templada y jabón.
¿Y si queda una película de almidón?
Después de retirar los restos grandes, la superficie puede sentirse ligeramente áspera.
Aplica unas gotas de lavavajillas sobre una esponja húmeda.
Frota ambos lados durante 30-60 segundos.
Aclara abundantemente.
Normalmente no necesitas ningún limpiador especial.
La acción mecánica del cepillo y el jabón suelen ser suficientes.
Evita mezclar productos de limpieza
No necesitas combinar vinagre, bicarbonato, lejía y detergente para limpiar un poco de patata seca.
Además de ser innecesario, mezclar determinados productos puede resultar peligroso.
Para este problema empieza siempre con agua templada + lavavajillas + cepillado.
Solo utiliza otros productos cuando estén específicamente indicados para el material y exista una razón concreta.
Comprueba si puede ir al lavavajillas
Algunos prensadores son aptos para lavavajillas y otros no.
Consulta el fabricante.
Incluso cuando sea apto, conviene retirar primero los trozos de patata atrapados.
El lavavajillas no garantiza que un pequeño tapón completamente seco desaparezca de una perforación estrecha.
Una limpieza rápida previa puede evitar que salga todavía sucio.
Sécalo completamente
Después de aclarar, sacude suavemente el exceso de agua.
Pasa un paño limpio.
Déjalo abierto para que el aire llegue a:
- placa perforada;
- bisagra;
- mangos;
- uniones.
No lo guardes cerrado y mojado dentro de un cajón.
Si es metálico, un buen secado también ayuda a mantenerlo en mejores condiciones.
El mejor truco ocurre antes de lavar
Si no puedes limpiar el prensador inmediatamente después de utilizarlo, al menos acláralo durante unos segundos.
Elimina la mayor cantidad posible de patata antes de que se seque.
Incluso puedes dejar la zona perforada temporalmente en agua si el material lo permite y vas a lavarla poco después.
Lo que debes evitar es dejar restos de puré secándose durante toda la noche.
Una rutina rápida para restos ya secos
Si hoy tienes el prensador lleno de pequeños tapones:
- Abre completamente el utensilio.
- Retira los restos grandes.
- Prepara 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas.
- Remoja la parte adecuada durante 10-15 minutos.
- Cepilla la placa desde ambos lados.
- Haz movimientos circulares.
- Utiliza un cepillo pequeño en las zonas difíciles.
- Empuja los últimos residuos con un palillo de madera si es necesario.
- Revisa los agujeros a contraluz.
- Limpia bisagras y bordes.
- Aclara abundantemente.
- Seca y déjalo abierto hasta que no quede humedad.
Errores que conviene evitar
- Dejar el puré secarse durante horas.
- Intentar retirar inmediatamente los restos duros sin ablandarlos.
- Utilizar cuchillos o agujas dentro de los agujeros.
- Cepillar únicamente una cara.
- Olvidar los bordes y la bisagra.
- Sumergir mangos de madera durante mucho tiempo.
- Confiar únicamente en el lavavajillas para restos completamente secos.
- Guardar el utensilio todavía húmedo.
Para ir un poco más allá
Aplica el mismo método a otros utensilios perforados de la cocina.
Los coladores, ralladores, espumaderas y accesorios para preparar pasta pueden presentar el mismo problema: una pequeña cantidad de comida húmeda resulta fácil de retirar, pero se vuelve mucho más resistente cuando se seca.
Por eso merece la pena tener un cepillo pequeño cerca del fregadero.
No hace falta realizar una limpieza profunda después de cada uso. Un simple aclarado inmediato puede ahorrarte después quince minutos de remojo y cepillado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saco patata completamente seca de los agujeros?
Primero ablanda los restos durante 10-15 minutos en agua templada con un poco de lavavajillas y después cepilla desde ambos lados.
¿Puedo utilizar un palillo?
Sí, para los pocos agujeros que continúen bloqueados después del remojo. Utilízalo suavemente y sin forzar.
¿Es buena idea usar una aguja?
Es preferible evitar objetos metálicos afilados. Pueden rayar el utensilio y resbalar mientras trabajas.
¿Cómo sé si todos los agujeros están limpios?
Sostén el prensador a contraluz. Los agujeros todavía obstruidos aparecerán como pequeños puntos oscuros.
¿Cuál es el truco para no tener que repetir esta limpieza?
Aclara el prensador inmediatamente después de utilizarlo. Cuando la patata todavía está húmeda, el agua y un cepillo pueden sacarla de los agujeros en segundos; una vez seca, esos mismos restos se convierten en pequeños tapones mucho más difíciles de eliminar.