Un pelador parece uno de los utensilios más fáciles de lavar, pero pequeños restos de piel de patata, zanahoria o calabacín pueden quedarse atrapados entre la cuchilla y el soporte metálico. Si simplemente pasamos una esponja por encima, esos restos pueden permanecer allí hasta secarse. La solución es limpiar el pelador inmediatamente después de utilizarlo, trabajar siempre desde la parte posterior de la cuchilla y utilizar un cepillo pequeño en lugar de intentar sacar los residuos con los dedos.
Empieza aclarando el pelador inmediatamente
Cuanto más frescos estén los restos vegetales, más fácil será eliminarlos.
Necesitarás agua templada, lavavajillas, un cepillo pequeño de cerdas firmes y un paño limpio.
- Sujeta el pelador exclusivamente por el mango.
- Colócalo bajo un chorro suave de agua templada durante 20-30 segundos.
- Orienta la cuchilla hacia abajo para que los restos puedan salir.
- Gira el utensilio y deja que el agua llegue a la parte posterior.
- Comprueba si quedan fibras atrapadas en los extremos de la cuchilla.
Evita pasar los dedos directamente por el filo para retirar una piel que haya quedado enganchada. Incluso un pelador pequeño puede producir cortes profundos si resbala.
Utiliza un cepillo para llegar al espacio junto a la cuchilla
Prepara 500 ml de agua templada con aproximadamente 2,5 ml de lavavajillas.
Humedece el cepillo y coloca el pelador sobre una superficie estable o sujétalo firmemente por el mango.
Cepilla desde la parte posterior de la cuchilla hacia fuera, nunca desplazando los dedos o el cepillo directamente contra el filo.
Realiza entre 5 y 10 pasadas en cada lado.
Presta especial atención a los dos extremos donde la cuchilla se une al soporte. En los modelos con cuchilla móvil, los pequeños puntos de giro pueden acumular fibras.
Aclara durante otros 20-30 segundos y observa el resultado bajo buena luz.
Si los restos se han secado, ablanda antes de intentar sacarlos
Un trozo de piel de patata seco puede quedar sorprendentemente adherido.
Si el fabricante permite sumergir completamente el pelador, colócalo durante 5-10 minutos en aproximadamente 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas.
Después vuelve a utilizar el cepillo.
Normalmente el residuo se desprenderá con mucha menos presión.
No intentes acelerar el trabajo utilizando un cuchillo, alfiler o destornillador. Una herramienta metálica puede resbalar sobre la cuchilla y provocar una lesión.
Tampoco golpees el pelador contra el fregadero para liberar los restos.
En un pelador con mango de madera u otro material sensible al agua, evita el remojo y utiliza únicamente el procedimiento de limpieza recomendado por el fabricante.
Limpia también el mecanismo de una cuchilla basculante
Muchos peladores tienen una cuchilla que gira ligeramente para adaptarse a la superficie del alimento.
Ese pequeño movimiento crea dos puntos donde pueden acumularse restos.
Con el pelador mojado y enjabonado, mueve suavemente la cuchilla utilizando únicamente una zona segura del soporte, sin tocar el filo.
Cepilla alrededor de cada extremo durante aproximadamente 20 segundos.
Después aclara mientras mueves ligeramente la cuchilla para que el agua atraviese el mecanismo.
No intentes desmontarla si el pelador no está diseñado para ello.
Si la cuchilla queda bloqueada incluso después de limpiarla, evita forzarla. Puede existir una deformación o residuo inaccesible que requiera sustituir el utensilio.
Comprueba la pequeña punta lateral si tu pelador la tiene
Algunos modelos incorporan una pequeña punta para retirar los ojos de las patatas.
También necesita limpieza.
Utiliza el mismo cepillo con agua y detergente y frota durante 10-20 segundos, manteniendo los dedos alejados de la punta.
Aclara cuidadosamente.
No introduzcas un paño alrededor de una punta muy afilada y después tires de él: puede engancharse y acercar inesperadamente los dedos al metal.
Un cepillo con mango permite trabajar manteniendo mayor distancia.
Si existen restos muy pequeños, repite el aclarado en lugar de intentar retirarlos con la uña.
¿Puede ir directamente al lavavajillas?
Depende completamente del modelo.
Algunos peladores de acero inoxidable y plástico son aptos para lavavajillas, mientras que otros pueden deteriorarse, especialmente si incorporan madera, determinados recubrimientos o metales sensibles a la corrosión.
Consulta las instrucciones del fabricante.
Incluso cuando pueda utilizarse el lavavajillas, retira primero los restos vegetales atrapados. Un ciclo automático no garantiza que un fragmento encajado entre la cuchilla y el soporte vaya a desprenderse.
Coloca el utensilio en el compartimento destinado a cubiertos de manera que la cuchilla no pueda causar cortes al descargar la máquina.
Seca especialmente las uniones metálicas
Después de aclararlo, sacude cuidadosamente el exceso de agua sujetándolo por el mango.
Seca las partes accesibles con un paño, manteniendo los dedos alejados del filo.
Después deja el pelador sobre un escurridor durante aproximadamente 1-2 horas, o hasta que las uniones estén completamente secas.
En modelos metálicos, dejar humedad constantemente alrededor del mecanismo puede favorecer manchas o corrosión dependiendo del material.
No guardes el utensilio mojado dentro de un cajón cerrado.
Antes de hacerlo, comprueba también que no quede ninguna fibra vegetal escondida en los extremos de la cuchilla.
Revisa periódicamente el estado del filo
Aprovecha la limpieza para observar el pelador durante 20-30 segundos.
Comprueba si la cuchilla presenta:
- óxido o corrosión;
- deformaciones;
- partes sueltas;
- mellas importantes;
- movimiento anormal en sus soportes.
Un pelador muy desafilado también puede resultar incómodo y requerir más presión durante el uso.
Si la cuchilla está dañada, floja o corroída de manera importante, sustituir el utensilio puede ser más seguro que intentar repararlo.
No pruebes el filo pasando un dedo sobre él. Su capacidad de pelado puede comprobarse posteriormente con un alimento adecuado.
No necesitas desinfectantes fuertes después de cada uso
Para un pelador utilizado normalmente con verduras, un lavado completo con agua y lavavajillas, seguido de un buen aclarado y secado, suele ser suficiente.
No necesitas aplicar lejía o desinfectantes fuertes de manera rutinaria.
Si el utensilio ha estado en contacto con algún alimento que requiera medidas adicionales, utiliza únicamente productos aptos para superficies en contacto con alimentos y sigue exactamente sus instrucciones.
Nunca mezcles diferentes productos de limpieza, especialmente lejía con vinagre, amoniaco o ácidos.
El objetivo es retirar físicamente todos los restos, no utilizar la mayor cantidad posible de productos.
Errores que conviene evitar
- Sacar una piel atrapada con los dedos. Utiliza un cepillo para mantenerlos lejos del filo.
- Dejar que los restos se sequen. Aclara el pelador nada más terminar.
- Utilizar una aguja o un cuchillo para limpiar la ranura. Puede resbalar y causar un corte.
- Meter cualquier pelador en el lavavajillas. Comprueba primero si el material es compatible.
- Guardarlo todavía húmedo. Deja secar también los pequeños puntos de unión.
Para ir un poco más allá
Después de pelar patatas, revisa especialmente los extremos de la cuchilla, donde suelen quedar fragmentos finos de piel.
Con zanahorias y otras verduras fibrosas, realiza un aclarado rápido incluso antes de sentarte a comer para impedir que las fibras se sequen.
Si el pelador tiene mango de madera, evita remojarlo y sécalo inmediatamente después del lavado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saco un trozo atrapado junto a la cuchilla?
Coloca el pelador bajo agua templada y utiliza un cepillo pequeño desde la parte posterior de la cuchilla, manteniendo los dedos alejados del filo.
¿Puedo dejarlo en remojo?
Durante 5-10 minutos puede ayudar cuando el modelo sea completamente sumergible. Evítalo con madera u otros materiales que no toleren el remojo.
¿Puedo utilizar un palillo?
Es preferible un cepillo con mango. Permite trabajar con mayor control y mantener las manos alejadas de la cuchilla.
¿Cuál es la mejor forma de evitar que los restos se queden pegados?
Aclarar el pelador inmediatamente después de utilizarlo. Cuando las fibras vegetales todavía están húmedas, suelen desprenderse en segundos. Si se dejan secar entre la cuchilla y su soporte, una limpieza que podría haber sido inmediata termina necesitando remojo y cepillado adicional.