Cómo limpiar persianas, contraventanas y venecianas fácilmente
Con la llegada de la primavera comienzan las tareas de limpieza profunda en el hogar. Tras dejar relucientes todos los rincones y hasta la terraza, es momento de prestar atención a persianas, contraventanas y venecianas. Después del invierno, la suciedad y el polvo se acumulan y con el sol se vuelven aún más visibles. Aquí te contamos cómo limpiarlas sin esfuerzo y con materiales que seguramente ya tienes en casa.
Persianas
Antes de lavar las persianas, es esencial eliminar el polvo acumulado. Utiliza una escoba para barrer bien la superficie y evitar que al mojarse se forme una capa difícil de retirar. Luego, con una esponja suave o un paño viejo, limpia cuidadosamente con agua tibia y jabón líquido diluido en un balde. Cambia el agua con frecuencia para evitar que la suciedad se acumule y enjuaga finalmente solo con agua limpia. Si tienes dificultades para alcanzar ciertos puntos, un trapeador puede ser una buena alternativa.
Contraventanas
Para limpiar las contraventanas, comienza abriendo la caja donde están almacenadas para facilitar el acceso. En el caso de las de madera, lo mejor es usar una mezcla de agua con amoníaco; para las de plástico, un desengrasante es más efectivo. Usa una esponja suave para evitar rayarlas. No olvides lubricar las guías por donde se deslizan usando un poco de aceite de oliva aplicado con un pincel pequeño. Para las correas, limpia la superficie con un paño de microfibra humedecido y bien escurrido.
Venecianas
Las venecianas requieren que las quites el polvo al menos cada quince días. Para ello, un guante de algodón o, si no tienes, un calcetín viejo puede ser muy útil. Pasa el guante por todas las lamas, tanto por dentro como por fuera, y sacúdelo entre cada pasada para eliminar la suciedad acumulada. Si necesitan una limpieza más profunda, prepara una solución de detergente para platos o lejía diluida en agua. Deja actuar la mezcla durante unos 30 minutos antes de proceder al lavado completo.
