Cómo limpiar la suela de la plancha: 4 métodos efectivos
La plancha es un electrodoméstico imprescindible para muchas personas. Sin embargo, con el uso frecuente, el vapor y las altas temperaturas provocan manchas oscuras en la suela que pueden afectar la calidad del planchado.
Para evitar que la ropa se manche, es fundamental limpiar la suela de la plancha regularmente. Esta tarea no requiere mucho tiempo y existen varias soluciones, tanto naturales como químicas, para eliminar las manchas por completo.
Sea cual sea el método que elijas, recuerda limpiar la suela al menos una vez a la semana y evitar usar esponjas abrasivas. Así, podrás planchar con mayor facilidad y en menos tiempo. A continuación, te presentamos opciones naturales y otras alternativas para mantener la suela impecable.
Limpieza con bicarbonato y limón
El bicarbonato es un excelente desincrustante natural, ideal tanto para sanitarios como para la suela de la plancha. Disuelve la suciedad y ayuda a absorber los olores.
Para prepararlo, añade una cucharada de bicarbonato en un recipiente con agua tibia y, si quieres, un poco de jugo de limón o unas gotas de esencia aromática. Humedece ligeramente un paño con esta mezcla y pásalo por la suela.
En caso de manchas difíciles, puedes hacer una pasta espesa con bicarbonato y agua, aplicarla sobre la zona afectada durante unos minutos y retirarla con un paño húmedo.
Limpieza con sal y vinagre
Otro método para dejar la suela como nueva es usar una solución de sal y vinagre. El vinagre aporta brillo a las superficies metálicas y asegura una buena higiene.
Llena un recipiente con agua tibia y añade dos cucharadas de sal y una de vinagre blanco. Remueve bien y sumerge una esponja suave o un paño de microfibra, exprímelos bien y frótalos sobre la suela.
Si quedan manchas muy resistentes, frota con más fuerza, pero evita usar paños o productos abrasivos que puedan rayar la superficie.
Limpieza con cera de vela
Un truco tradicional que heredaron nuestras abuelas es limpiar la suela con cera de vela. Enciende la vela y deja caer la cera sobre la plancha caliente. Luego, retírala con papel absorbente o periódico.
Ten mucha precaución para no quemarte y asegura que la cera no tape los orificios por donde sale el vapor, porque dificultaría el funcionamiento.
Limpieza con detergente
Si prefieres una opción menos natural, el detergente para platos es una buena alternativa. Usa una esponja y un poco de detergente para frotar toda la suela. Después, seca bien con un paño de tela.
También existen en el mercado barras especiales para limpiar planchas. Solo tienes que pasar el stick sobre la suela y eliminar los residuos con un paño seco. El inconveniente es que suelen desprender un olor a amoníaco que puede resultar desagradable para muchos.
