Cómo limpiar el lavavajillas en 3 pasos
Es fundamental limpiar el lavavajillas con regularidad para mantener su rendimiento y alargar su vida útil. Sin embargo, esta tarea puede resultar complicada si no sabes por dónde empezar. No te preocupes, aquí te ofrecemos consejos prácticos y fáciles para que lo hagas rápido y sin complicaciones.
El lavavajillas nos ahorra una tarea tediosa y nos permite ganar tiempo, por eso, cuidarlo adecuadamente es imprescindible. Te detallamos los mejores trucos para hacer una limpieza profunda y sencilla. La clave está en la facilidad y eficacia. ¡Descúbrelos a continuación!
¿Con qué frecuencia debes limpiar el lavavajillas?
Para un mantenimiento adecuado, se recomienda realizar una limpieza básica mensual utilizando productos comunes y naturales como el vinagre blanco y el bicarbonato de sodio. Además, una o dos veces al año conviene hacer una limpieza más profunda. No olvides también limpiar el exterior una vez por semana o cuando sea necesario para evitar la acumulación de suciedad.
Limpieza y desinfección del lavavajillas (mensual)
Limpiar el lavavajillas mensualmente es esencial para mantenerlo en buen funcionamiento y evitar acumulaciones que afecten su rendimiento. Así, evitarás tener que hacer limpiezas agresivas con más frecuencia. Sigue estos pasos sencillos y efectivos.
Limpia el interior del lavavajillas
Primero, retira la cesta y limpia el filtro de desagüe situado en la parte inferior. Quita toda la suciedad y restos de comida que puedan obstruir el orificio. Usa un cepillo de cerdas suaves con 2 cucharadas de vinagre blanco para eliminar cualquier residuo adherido. No olvides volver a colocar la cesta después.
Realiza un ciclo de lavado con vinagre blanco
Coloca una taza de vinagre blanco destilado en un recipiente de vidrio o plástico y colócalo en la cesta superior del lavavajillas. Ejecuta un ciclo de lavado normal con la máquina vacía, omitiendo el ciclo de secado para ahorrar energía.
Limpia el interior con bicarbonato de sodio
Tras el ciclo con vinagre, espolvorea una taza de bicarbonato de sodio en el fondo del lavavajillas. Luego, ejecuta un ciclo de aclarado con agua caliente, sin secado. Abre la puerta para que se seque al aire. El vinagre elimina la grasa y los restos, mientras que el bicarbonato neutraliza los malos olores.
Limpieza profunda del lavavajillas (1 o 2 veces al año)
Si notas que los platos salen sucios o hay depósitos de cal, planifica una limpieza a fondo. Este tipo de mantenimiento debe hacerse con mayor frecuencia en zonas con agua dura. Aquí te explicamos cómo hacerlo y qué productos usar.
Limpia los brazos pulverizadores
Retira las partes desmontables, como las cestas, para acceder a los brazos pulverizadores. Estos tienen pequeños orificios por donde se distribuye el agua; si están obstruidos por minerales o restos, el agua no llegará a todas las superficies, y los platos quedarán sucios o rayados. Usa un alambre flexible o un palillo para destapar cada orificio. Es una tarea sencilla y práctica.
Limpia el filtro
El filtro suele acumular suciedad y residuos oscuros. Retira la cesta inferior y limpia el filtro con un cepillo de dientes viejo empapado en vinagre blanco, prestando atención a todos los rincones y ranuras.
Limpia la cesta y el dispensador de detergente
Utiliza un cepillo de dientes viejo para eliminar los residuos atrapados en la cesta de los utensilios y en el dispensador de detergente. Es un proceso rápido y eficaz.
Limpia las juntas
Moja una esponja limpia con vinagre blanco y limpia las juntas de goma alrededor de la puerta y sus bordes. Una limpieza rápida que ayuda a mantener la puerta en buen estado.
Realiza un ciclo con vinagre blanco
Vuelve a colocar las cestas y coloca un recipiente abierto con 2 tazas de vinagre blanco en la cesta superior. Ejecuta un ciclo normal con agua caliente para completar la limpieza.
Después de esta limpieza profunda, tu lavavajillas funcionará de manera eficiente. Los productos naturales usados garantizan un acabado impecable.
También puedes usar limón, ácido cítrico, sal o detergente para platos para mantener limpio el aparato.
Cómo limpiar y cuidar el exterior del lavavajillas
A continuación, algunos consejos para simplificar esta tarea. Con un poco de dedicación, tendrás un lavavajillas reluciente.
Limpia los botones y manillas
Para limpiar botones y manillas de la puerta, vierte agua con detergente para platos en un recipiente. Sumerge un cepillo de dientes viejo y frota cuidadosamente para eliminar la suciedad. ¡Listo!
Limpia y seca la puerta
Si la puerta es de plástico o metal pintado, usa un detergente suave y un paño de microfibra para limpiar la suciedad. Después, pasa un paño húmedo con agua limpia y seca con otro paño seco. El resultado será perfecto.
En puertas de acero inoxidable, emplea un producto específico y un paño de microfibra, siguiendo siempre las indicaciones del fabricante y limpiando en la dirección de la veta del metal.
Consejo extra: usa un paño de microfibra con detergente suave mezclado con agua and agrega una gota de aceite de oliva o aceite para bebés al final para eliminar cualquier marca.
Esperamos que estos consejos te ayuden a mantener tu lavavajillas limpio y en óptimas condiciones. El objetivo es eliminar la suciedad y los depósitos de cal para prolongar su vida útil.
