Cómo limpiar el horno usando bolsas de plástico
Limpiar el horno utilizando bolsas de plástico es un método práctico para remojar las rejillas y accesorios sin ensuciar todo alrededor. A continuación, te explicamos cómo aprovechar este truco para una limpieza profunda, sin salpicaduras ni olores fuertes en la cocina.
Método para limpiar el horno con bolsas de plástico
Material necesario
- Bolsas de plástico grandes con cierre hermético (tipo bolsas para congelar, para las rejillas)
- Bicarbonato de sodio
- Vinagre blanco
- Amoniaco (opcional, pero muy eficaz contra grasas difíciles)
- Guantes y mascarilla (si usas amoniaco)
- Esponja o paño
Pasos para limpiar las rejillas del horno
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Coloca las rejillas dentro de las bolsas de plástico: introduce cada rejilla en una bolsa lo suficientemente grande para contenerla.
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Agrega los productos de limpieza:
- Para una limpieza suave, espolvorea bicarbonato de sodio sobre las rejillas y añade un poco de vinagre dentro de la bolsa. La reacción efervescente ayuda a desengrasar.
- Si la grasa es muy resistente, incorpora una pequeña cantidad de amoniaco (aproximadamente 1/4 de taza). Precaución: el amoniaco libera vapores, por lo que debes trabajar en un lugar bien ventilado y usar guantes y mascarilla.
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Sella la bolsa y deja actuar: cierra herméticamente y deja reposar entre 8 y 12 horas, o durante toda la noche. Esto permite que los productos disuelvan la grasa y los residuos.
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Limpia las rejillas sin frotar: al día siguiente, abre la bolsa preferiblemente en el exterior para evitar olores. Los residuos deberían desprenderse fácilmente. Pasa una esponja o un paño para eliminar los restos.
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Enjuaga y seca: aclara bien las rejillas con agua tibia y sécalas antes de volver a colocarlas en el horno.
Limpieza de las paredes del horno (opcional)
Para limpiar el interior del horno, puedes aplicar una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre las paredes, dejar actuar varias horas y luego limpiar con un paño húmedo.
Resultados
Este método ofrece una limpieza efectiva, especialmente para las rejillas, sin tener que frotar con fuerza. Además, las bolsas de plástico contienen los productos y evitan que los olores se dispersen por la cocina.
