Un mortero de piedra puede durar muchos años, pero su limpieza requiere algo más de cuidado que la de un recipiente de vidrio o acero. El motivo está en su propia superficie: muchas piedras presentan pequeñas irregularidades y cierta porosidad donde pueden quedar atrapados restos de alimentos, humedad e incluso detergente.
Esto es especialmente importante en morteros de granito sin pulir, cuya textura rugosa resulta excelente para triturar especias, ajo o hierbas, pero también dificulta el aclarado.
El objetivo no es utilizar mucho jabón para dejarlo impecable. Al contrario: conviene retirar primero los restos en seco, utilizar la menor cantidad de detergente compatible con el material y aclarar abundantemente.
Primero identifica de qué piedra está hecho
No todos los morteros de piedra son iguales.
Puedes encontrar modelos de:
- granito;
- mármol;
- piedra volcánica;
- otras piedras naturales.
También existen morteros con superficies pulidas, selladas o tratadas de diferentes maneras.
Antes de utilizar detergentes, ácidos o introducir el mortero en el lavavajillas, comprueba las instrucciones del fabricante.
Este paso es especialmente importante porque un método adecuado para granito puede no serlo para mármol u otra piedra.
No dejes que los restos se sequen durante horas
Después de triturar ajo, especias, hierbas o semillas, vacía el mortero cuanto antes.
Utiliza una espátula pequeña de silicona o una cuchara apropiada para retirar todo lo que puedas.
Cuanto menos producto quede adherido, menos intensa tendrá que ser posteriormente la limpieza.
Empieza con un cepillado en seco
Si has utilizado ingredientes secos, como:
- pimienta;
- semillas;
- especias;
- sal gruesa;
quizá ni siquiera necesites empezar con jabón.
Utiliza un cepillo limpio de cerdas firmes pero no metálicas para desprender las partículas.
Trabaja especialmente en las pequeñas depresiones de la piedra.
Después sacude el mortero sobre el fregadero o la basura.
Utiliza agua templada
Para una limpieza normal, aclara el interior con abundante agua templada.
Mientras cae el agua, pasa un cepillo de nailon por toda la superficie.
Haz movimientos circulares para que las cerdas entren en las irregularidades.
No olvides limpiar también la mano del mortero.
¿Se puede utilizar lavavajillas?
Depende de las instrucciones específicas del fabricante.
Algunos morteros de granito admiten una pequeña cantidad de detergente suave, mientras que determinados fabricantes recomiendan utilizar únicamente agua.
Si el tuyo admite jabón, utiliza muy poco.
Para una limpieza doméstica normal, puedes diluir 1 o 2 gotas de lavavajillas suave en aproximadamente 500 ml de agua templada.
No viertas un gran chorro de detergente concentrado directamente sobre la piedra.
El problema de utilizar demasiado jabón
Sobre una superficie perfectamente lisa resulta sencillo eliminar la espuma.
En una piedra rugosa, el detergente puede introducirse entre pequeñas irregularidades.
Si utilizas una cantidad excesiva, tendrás que aclarar durante mucho más tiempo y será más fácil que quede algún residuo.
Por eso, en este caso, más espuma no significa mayor limpieza.
Utiliza un cepillo en lugar de una esponja gruesa
Un cepillo pequeño permite acceder mejor a la textura del mortero.
Frota suavemente:
- fondo;
- paredes;
- borde;
- exterior;
- base.
Después limpia la mano del mortero desde la punta hasta el mango.
Utiliza un cepillo reservado para utensilios de cocina.
Aclara durante más tiempo del que crees
Después de utilizar detergente, coloca el mortero bajo agua corriente.
Mientras aclaras, continúa pasando el cepillo limpio.
Esto ayuda a desalojar posibles restos de jabón escondidos en la textura.
Gira el mortero varias veces para que el agua alcance toda la superficie.
Haz una segunda comprobación sin espuma
Cuando creas que está limpio, llena parcialmente el mortero con agua limpia.
Agítala suavemente utilizando el cepillo y vacíala.
Si aparece espuma, vuelve a aclarar.
Repite hasta que el agua salga limpia y no observes restos de detergente.
No olvides la mano del mortero
Es fácil concentrarse únicamente en el recipiente.
Sin embargo, la parte que utilizas para triturar presenta la misma suciedad.
Lávala y aclárala por separado.
Presta especial atención a la punta, porque es la zona que mantiene mayor contacto con los alimentos.
Para restos grasos
Si has preparado pesto, salsas con aceite o mezclas de semillas grasas, únicamente el agua puede no eliminar toda la película.
Si el fabricante permite detergente, utiliza unas gotas diluidas y un cepillo.
Después realiza un aclarado especialmente cuidadoso.
Pasa un dedo limpio por la superficie una vez aclarada. No debería sentirse aceitosa ni jabonosa.
Para ajo y olores intensos
No intentes cubrir el olor con productos perfumados.
Empieza realizando una limpieza completa.
En morteros compatibles, algunas personas utilizan sal gruesa para ayudar a retirar residuos y olores superficiales.
Añade 1-2 cucharadas de sal gruesa al mortero seco y tritúrala durante aproximadamente 30 segundos.
Desecha la sal y aclara según las instrucciones del fabricante.
No utilices este método si el fabricante desaconseja abrasivos.
Evita el vinagre en mármol
Este punto es especialmente importante.
El mármol es sensible a los ácidos.
Productos como:
- vinagre;
- zumo de limón;
- limpiadores antical ácidos;
pueden atacar su superficie y dejarla opaca.
No utilices vinagre como solución universal para desodorizar un mortero de piedra.
Tampoco necesitas bicarbonato automáticamente
El bicarbonato puede tener cierta acción abrasiva.
Aunque algunas piedras puedan tolerarlo, no es imprescindible para la limpieza cotidiana y puede no ser adecuado para todos los acabados.
Empieza siempre por el método menos agresivo: agua, cepillo y, únicamente cuando sea compatible, una cantidad mínima de detergente.
No utilices lejía sin comprobar las instrucciones
Una piedra natural no debería tratarse como una superficie plástica cualquiera.
Si necesitas realizar una desinfección específica, utiliza únicamente un método indicado como compatible por el fabricante.
Nunca mezcles lejía con vinagre, amoníaco u otros productos de limpieza.
Cuidado con el lavavajillas
No introduzcas automáticamente un mortero de piedra en el lavavajillas.
El calor, los detergentes fuertes y los ciclos prolongados pueden no ser apropiados para determinados materiales o acabados.
Además, algunos morteros son muy pesados y pueden resultar poco adecuados para las rejillas del electrodoméstico.
Comprueba siempre las indicaciones del fabricante.
El secado es tan importante como el aclarado
Una vez limpio, elimina toda el agua posible.
Sécalo primero con un paño limpio.
Después colócalo en un lugar ventilado.
Si es posible, deja que el interior permanezca expuesto al aire hasta que esté completamente seco.
No lo guardes inmediatamente dentro de un armario cerrado mientras todavía conserve humedad.
No coloques la mano dentro mientras está húmedo
Si guardas la mano del mortero apoyada dentro del recipiente mojado, puedes dificultar la evaporación en las superficies que permanecen en contacto.
Déjalos secar por separado.
Una vez completamente secos, podrás guardarlos juntos.
Si el mortero es nuevo, comprueba si necesita curado
Algunos morteros de granito o piedra volcánica pueden desprender pequeñas partículas cuando son nuevos.
Determinados fabricantes recomiendan realizar un proceso inicial de limpieza o curado antes del primer uso.
Puede incluir moler arroz seco u otros ingredientes, dependiendo del producto.
Sigue las instrucciones específicas del fabricante en lugar de aplicar automáticamente un método encontrado para otro tipo de piedra.
No confundas textura natural con suciedad
Un mortero de granito sin pulir puede presentar pequeñas zonas oscuras, poros y variaciones de textura.
Eso forma parte de la piedra.
No intentes conseguir una superficie completamente lisa mediante frotado agresivo.
Lo importante es retirar los residuos de alimentos y permitir que el utensilio quede limpio y seco.
Una rutina sencilla después de cada uso
Para mantener correctamente el mortero:
- Retira todo el alimento posible.
- Cepilla los residuos secos.
- Aclara con agua templada.
- Frota con un cepillo de nailon.
- Si el fabricante permite detergente, diluye solo 1-2 gotas en 500 ml de agua.
- Limpia todas las irregularidades.
- Lava también la mano del mortero.
- Aclara abundantemente bajo agua corriente.
- Cepilla nuevamente mientras aclaras.
- Comprueba que no aparezca espuma.
- Seca con un paño limpio.
- Deja el mortero y su mano separados hasta que estén completamente secos.
Errores que conviene evitar
- Utilizar una gran cantidad de detergente.
- Verter jabón concentrado directamente sobre una piedra rugosa.
- Aclarar únicamente durante unos segundos.
- Olvidar limpiar la mano del mortero.
- Utilizar vinagre sobre mármol.
- Aplicar productos ácidos sin identificar primero la piedra.
- Utilizar cepillos metálicos.
- Meter el mortero en el lavavajillas sin comprobar su compatibilidad.
- Guardar las piezas todavía húmedas.
- Utilizar productos perfumados para ocultar olores.
Cómo saber si todavía queda jabón
Después del aclarado, añade un poco de agua limpia al mortero y pásale un cepillo también limpio.
Observa el agua.
Si vuelve a aparecer espuma, continúa aclarando.
También puedes oler la superficie una vez seca. Un aroma intenso a detergente puede indicar que utilizaste demasiado producto o que necesita un aclarado adicional.
La próxima vez reduce todavía más la cantidad.
Cuando el mortero conserva olores
Primero comprueba que esté completamente limpio y seco.
Si continúa oliendo a ajo, especias o semillas, consulta las instrucciones específicas de esa piedra antes de aplicar tratamientos adicionales.
En superficies rugosas compatibles, triturar una pequeña cantidad de sal gruesa puede ayudar a retirar ciertos residuos, pero no sustituye un buen lavado cuando has utilizado ingredientes grasos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar un mortero de piedra con jabón?
Depende del material y de las recomendaciones del fabricante. Si está permitido, utiliza una cantidad mínima de detergente suave y aclara abundantemente.
¿Cuánto detergente necesito?
Cuando sea compatible, prueba con apenas 1-2 gotas diluidas en unos 500 ml de agua. No necesitas llenar el mortero de espuma.
¿Cómo evito que quede jabón dentro de la piedra?
Utiliza poco producto, frota con un cepillo y continúa aclarando mientras cepillas las irregularidades.
¿Puedo usar vinagre?
No como método universal. Evítalo especialmente en mármol y otras piedras sensibles a los ácidos.
¿Puedo meterlo en el lavavajillas?
Solo si el fabricante lo indica expresamente.
¿Cómo debo secarlo?
Sécalo con un paño y después deja el recipiente y la mano separados en un lugar ventilado hasta que no quede humedad.
¿Cuál es el truco más importante?
No intentes limpiar una superficie porosa utilizando más jabón. Retira primero los residuos, utiliza un cepillo y, si el material admite detergente, emplea solo una cantidad mínima. Después aclara varias veces hasta que el agua salga completamente libre de espuma.