Cómo lavar correctamente zapatillas, zapatos y tenis y eliminar los olores

Cómo lavar correctamente tus zapatillas deportivas y eliminar los malos olores

¿Debo lavar las zapatillas deportivas en la lavadora?

Es común querer lavar las zapatillas en la lavadora para dejarlas como nuevas, pero este método, aunque efectivo, puede ser arriesgado. El peso y las suelas de goma, junto con los golpes repetidos dentro del tambor, pueden dañar tanto tus zapatillas como la lavadora. ¿Cómo deberías cuidarlas? ¿Qué precauciones tomar si decides lavarlas en la lavadora? Aquí te lo explicamos.

¿Qué tipo de zapatillas se pueden lavar en la lavadora?

No todas las zapatillas son aptas para la lavadora:

  • Las botas y zapatillas de piel no deben lavarse en la lavadora; un betún para zapatos es suficiente para limpiarlas.
  • Las zapatillas de tela, como las clásicas de lona, sí pueden lavarse en la lavadora, pero con algunas precauciones para evitar daños.

Precauciones para lavar zapatillas de tela en la lavadora

Antes de lavar tus zapatillas de tela, retira los cordones. Evita usar agua caliente porque el calor puede despegar las suelas. También es recomendable no usar el centrifugado para no dañar ni la lavadora ni las zapatillas.

Para protegerlas, ponlas en una red de lavandería y envuélvelas en una toalla de algodón para amortiguar los golpes dentro del tambor. Programa un lavado a 30 °C sin centrifugado y usa detergente líquido.

Después del lavado, no utilices la secadora, ya que puede dañarlas. Quita el exceso de humedad con una esponja o un paño de microfibra y deja que se sequen al aire libre.

Cómo lavar las zapatillas a mano

Para lavar a mano, primero quita los cordones y lávalos por separado. Usa un cepillo de dientes viejo, detergente para platos o jabón de Marsella para frotar el tejido hasta eliminar las manchas. Deja secar al aire.

Las zapatillas de piel, nobuk, terciopelo o ante no deben ir a la lavadora. Para limpiarlas, retira la plantilla y límpiala con una esponja o paño húmedo con detergente suave. Enjuaga y deja secar al aire, preferiblemente a la sombra para evitar que el sol decolore.

Con un cepillo, elimina la suciedad visible y usa un cepillo de dientes o un hisopo para limpiar costuras y zonas difíciles. Enjuaga con agua tibia y deja secar.

Para zapatillas blancas, un truco infalible es frotar con una esponja impregnada en pasta dental o lejía diluida para devolverles su blancura original.

Cómo eliminar el mal olor de las zapatillas

Usar las zapatillas demasiado tiempo sin ventilación puede provocar humedad y proliferación de hongos, generando mal olor. Además, restos de suciedad adheridos a la suela pueden causar olores desagradables. La limpieza es fundamental para eliminar bacterias y proteger la salud de tus pies.

Para limpiar y desodorizar, humedece una esponja con agua y jabón, espolvorea bicarbonato y frota el interior y la lengüeta. Limpia con un paño limpio y seca con un secador o al aire.

Consejos prácticos para eliminar malos olores

  • Solución casera con alcohol y limón: Mezcla en un spray una cucharada de alcohol, cinco gotas de aceite esencial de limón y una taza de agua. Rocía el interior de las zapatillas y deja secar al aire.
  • Polvos desodorantes: Espolvorea una mezcla de borotalco y bicarbonato de sodio dentro de las zapatillas y deja actuar toda la noche. Elimina los restos antes de usarlas.
  • Método del refrigerador: Coloca las zapatillas en una bolsa hermética y guárdalas en el frigorífico. El frío elimina bacterias y hongos causantes de malos olores.
  • Gel hidroalcohólico: Aplica gel desinfectante con un paño limpio dentro de las zapatillas, déjalo actuar varias horas y limpia con un paño húmedo.
  • Piedra de alumbre: Útil para eliminar olores tras pisar basura u otras suciedades. Frótala en las suelas para desinfectar y desodorizar.
  • Vinagre blanco: Limpia el interior con un paño impregnado en vinagre blanco y deja actuar unos minutos. Agregar bicarbonato potencia su efectividad contra el mal olor.