Cómo aumentar la llama de las cocinas de gas
1. Limpieza de los quemadores
Los orificios obstruidos reducen el flujo de gas.
Pasos:
- Apague la cocina y cierre el suministro de gas.
- Retire las rejillas y los quemadores.
- Limpie los orificios con una brocha, una aguja fina o aire comprimido.
- Séquelos completamente antes de volver a colocarlos.
2. Verificar el ajuste del aire
Debajo de algunos quemadores hay un anillo para regular la entrada de aire.
- Demasiado cerrado → llama amarilla pequeña
- Ajuste correcto → llama azul y potente
Para ajustar:
- Desmonte el quemador.
- Localice la entrada de aire.
- Abrir ligeramente el anillo.
- Pruebe la llama poco a poco.
Advertencia: Nunca permita una llama amarilla intensa, pues indica una combustión deficiente.
3. Controlar el regulador de gas
Un regulador defectuoso puede limitar la presión del gas.
Verifique que:
- Sea adecuado para el tipo de gas (butano o propano).
- No esté deteriorado ni bloqueado.
Reemplace si es necesario.
4. Revisar la manguera de gas
Una manguera doblada o dañada puede restringir el flujo.
Asegúrese de que:
- No esté aplastada.
- No presente fugas.
- No haya superado su fecha de caducidad.
5. Ajustar el tornillo de ralentí (en algunos modelos)
Algunas cocinas tienen un pequeño tornillo detrás del mando del quemador.
Para aumentar la llama:
- Retire el mando.
- Gire ligeramente el tornillo, en sentido horario o antihorario según el modelo.
- Pruebe progresivamente.
Advertencia: Realice ajustes pequeños y con precaución.
¿Cuándo contactar a un profesional?
Consulte un técnico si:
- La llama sigue débil después de la limpieza.
- Detecta olor a gas.
- Los quemadores se apagan solos.
- La presión es anormal en todos los fuegos.
La seguridad es lo primero.
