Cómo eliminar las polillas de la comida y prevenir su regreso

Cómo eliminar las polillas de la comida y evitar que regresen

Probablemente todos conozcamos las pequeñas polillas de la comida, esos diminutos insectos que se instalan en la despensa alimentándose de harinas. Una vez detectadas, suele ser demasiado tarde y las opciones para erradicarlas son limitadas.

Eliminar las polillas de la comida, también conocidas como tisanópteros, no es complicado. Sin embargo, estas ya habrán contaminado los alimentos, que deberán desecharse. Una vez aprendamos cómo eliminarlas, también sabremos cómo prevenir su regreso.

Detectar su presencia es sencillo: cuando baja la luz, vuelan alrededor y durante el día vuelven a la despensa. Además, suele encontrarse cerca de los paquetes unas telarañas finas, usadas para depositar sus huevos.

Las cocinas son el ambiente ideal para su proliferación. Prefieren lugares cálidos y húmedos, y suelen instaurarse cerca de alimentos como harina, pasta, arroz, cereales y galletas.

Veamos juntos cómo eliminar las polillas de la comida y evitar que vuelvan.

1) El primer paso para eliminar las polillas

El primer paso para acabar con las polillas es identificar los alimentos afectados. Revisa cuidadosamente todos los paquetes en busca de polillas, telarañas o larvas blancas con cabeza oscura. Si encuentras cualquiera de estos indicios, el alimento debe desecharse, ya que está contaminado. Los alimentos que no presenten ninguna de estas señales son seguros para consumir.

2) Inspecciona los estantes para eliminar las polillas

Después de desechar los alimentos contaminados y asegurar los que están en buen estado, es fundamental revisar minuciosamente los estantes de la despensa. Saca todos los paquetes, incluso los sellados, y colócalos a un lado. Revisa cada rincón, aunque no haya señales visibles de polillas, para asegurarte de no dejar ni un solo huevo.

3) Aspira bien la despensa

Con la despensa vacía y restos de telarañas y polillas volando, la aspiradora será nuestra mejor aliada. Aspira a fondo por todos los rincones, incluidos cajones y muebles cercanos, lugares que suelen pasar desapercibidos. Presta especial atención a las esquinas, donde estos insectos suelen ocultarse. Si tienes un tubo para la aspiradora, úsalo para llegar a grietas y agujeros. Con la ayuda de un palillo, verifica que no queden telarañas ocultas.

4) Limpieza profunda de los estantes

Este paso es clave para eliminar los huevos de las polillas. Tras aspirar bien, verifica nuevamente que no queden residuos y, si es necesario, vuelve a pasar la aspiradora con más cuidado. Luego, limpia los estantes con un paño humedecido en una mezcla de vinagre y jugo de limón (o menta, según prefieras). Esta solución desinfecta y neutraliza cualquier residuo, dejando además un aroma agradable en la despensa.

5) Desinfecta los alimentos guardados

Ahora que los estantes están limpios, desinfecta las cajas y paquetes que has reservado. Puedes usar la misma mezcla de vinagre y limón para limpiar los envases con un paño, asegurándote de secarlos bien después. Para alimentos sin envase lavable, transfiérelos a recipientes herméticos para evitar futuras infestaciones.

6) Eliminar las polillas definitivamente

La limpieza ha terminado, pero aún nos queda un paso importante: limpiar la aspiradora. Es probable que contenga huevos o larvas que, de no tratarse, podrían regresar a la despensa. Para evitarlo, lleva la aspiradora al balcón o a otra habitación alejada de la cocina, cierra la puerta y vacía el contenido en una bolsa hermética que tirarás inmediatamente. Así te asegurarás de eliminar la plaga por completo.

7) Cómo prevenir que las polillas regresen

La clave para evitar el regreso de las polillas es guardar siempre los alimentos en recipientes bien cerrados tras abrirlos. Una buena práctica es no mezclar paquetes nuevos con los que ya tienes abiertos, fomentando así el consumo de los antiguos primero. Además, conservar la harina en el frigorífico puede impedir la llegada de polillas. También es útil guardar los alimentos en muebles con puertas cerradas.

8) Aromas naturales para repeler las polillas

Afortunadamente, existen métodos naturales para mantener alejadas a las polillas. Estos insectos no soportan ciertos aromas que repelen eficazmente. Puedes colocar hojas de laurel frescas en la despensa, renovándolas cuando se sequen. Otra opción es una cáscara de naranja con clavos de olor insertados, que también actúa como repelente.

9) Aceites esenciales para mantener lejos a las polillas

Los aceites esenciales son otro remedio efectivo contra las polillas, gracias a sus aromas potentes. Los más recomendables son menta, lavanda, citronela y eucalipto. Puedes pulverizarlos dentro de la despensa o en la cocina, o impregnar bolas de algodón para colocarlas en los armarios. Si optas por algodón, recuerda cambiarlo regularmente porque se seca rápido.

10) Alternativa casera a las trampas adhesivas

En el mercado existen tiras adhesivas impregnadas con feromonas para atraer y atrapar polillas, pero suelen ser caras y contienen químicos. Una solución casera es pegar cinta adhesiva doble cara sobre una hoja de papel y colocarla dentro de los armarios. Combinando estas trampas caseras con alguno de los remedios anteriores, lograrás atrapar y eliminar a las polillas definitivamente.