Cómo eliminar las manchas de las placas de la cocina y mantenerlas como nuevas
Las placas de la cocina son una de las zonas que se ensucian con más frecuencia. Aunque se usan a diario, no siempre se limpian con la regularidad necesaria.
En el mercado existen varios desengrasantes que facilitan la limpieza del horno, pero también es posible eliminar la grasa y los restos de comida usando métodos naturales.
A continuación, te presentamos algunas técnicas caseras para limpiar a fondo las placas de la cocina y conservarlas en perfecto estado.
Zumo de limón
Muchos desengrasantes comerciales contienen zumo de limón, debido a sus ácidos naturales que ayudan a eliminar grasas y restos de comida.
Diluye el zumo de 2 limones en 750 ml de agua caliente. Empapa una esponja y úsala para limpiar la placa y los utensilios. Deja actuar 2 minutos y luego elimina los residuos con un paño de microfibra.
Vinagre de manzana
Gracias a su alta concentración de ácidos orgánicos, el vinagre de manzana es una excelente opción para eliminar grasa, moho y restos de comida de las superficies de la cocina. También neutraliza malos olores.
Mezcla 500 ml de vinagre de manzana con 250 ml de agua y caliéntalo. Empapa una esponja y limpia la placa y los utensilios. Repite el proceso hasta que desaparezca toda la suciedad.
Vinagre blanco
No se puede hablar de limpieza doméstica sin mencionar el vinagre blanco. Además de ser un desinfectante efectivo, ayuda a retirar la grasa y deja las superficies brillantes y limpias.
Mezcla 250 ml de vinagre blanco con 125 ml de agua tibia y viértelo en un pulverizador. Úsalo como un limpiador comercial normal.
Vinagre blanco y limón
Si las soluciones anteriores no eliminan toda la suciedad y grasa, combina vinagre y limón para un remedio más potente.
Estos ingredientes penetran los restos acumulados, suavizándolos y facilitando su eliminación. Mezcla en un pulverizador 250 ml de vinagre blanco con el zumo de 2 limones.
Agita bien, rocía sobre la superficie y deja actuar de 3 a 5 minutos. Luego, frota con una esponja y limpia. Si persiste la suciedad, repite el proceso.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato actúa como un abrasivo suave que permite eliminar la grasa endurecida. Mezcla 3 cucharadas de bicarbonato con 1 cucharadita de aceite de limón. Aplica la mezcla sobre la superficie y frota con un cepillo pequeño.
