Cómo preparar un suavizante natural y eficaz para la ropa
Durante la fabricación de los suavizantes para la ropa se utilizan sustancias muy perjudiciales para nuestra salud, especialmente para la piel de los niños.
Los suavizantes comerciales pueden causar alergias y otros problemas cutáneos. Existe un dicho que dice: “Si no puedes ingerirlo, no lo apliques sobre la piel”. Los suavizantes se depositan en la ropa y, a través de ella, entran en contacto con nuestro cuerpo. Por eso, es fundamental evitar su uso y optar por alternativas naturales.
Entre las sustancias más comunes en estos productos están los ftalatos, que se emplean para conseguir aromas. Se ha demostrado que estos compuestos afectan nuestro equilibrio hormonal. Usar suavizantes convencionales no solo perjudica la salud, sino también el medio ambiente.
Por ello, es mejor recurrir a la naturaleza y aprender a hacer un suavizante casero para la ropa, sencillo y seguro.
Ingredientes
- 100 gramos de bicarbonato de sodio
- 200 ml de agua caliente
- 800 ml de vinagre de manzana
- Algunas gotas de aceite esencial (a elección)
Preparación y uso
En un recipiente de plástico grande (de 3 a 5 litros), mezcla el agua, el vinagre de manzana y el bicarbonato de sodio. Estos ingredientes provocarán una reacción química, así que deja reposar unos minutos. Luego, vierte la mezcla en un recipiente de vidrio que se convertirá en el envase de tu suavizante casero.
Añade unas 20 gotas de aceite esencial, cierra el recipiente y agita bien para mezclar.
El suavizante natural ya está listo para usar. Basta con añadir 4 cucharadas en cada lavado. Recuerda agitarlo bien antes de cada uso para mantener los ingredientes activos y bien integrados.
