Cómo cultivar espinacas en casa y tener siempre un suministro constante

Cómo cultivar espinacas en casa y tener siempre a mano una cosecha abundante

Las espinacas son verduras de hoja verde con un alto valor nutricional. Están llenas de calcio, vitaminas C, A, E, K y del complejo B, además de fibra, hierro, proteínas, potasio y antioxidantes. Su consumo refuerza el sistema inmunológico, previene la anemia, ayuda a reducir la presión arterial y protege la salud visual.

Lo que pocos saben es que cultivar espinacas en macetas es muy sencillo, ideal para tenerlas siempre frescas al alcance de la mano. A continuación, te explicamos cómo cultivarlas tanto en interiores como en balcones.

Guía para sembrar espinacas en maceta

Para comenzar, siembra las semillas distribuyéndolas en la tierra y cúbrelas con unos 1 cm de sustrato. Es recomendable usar una maceta con unos 20 cm de profundidad y aproximadamente 2 litros de volumen. Las semillas deben estar separadas entre 5 y 15 cm para que las plantas crezcan bien.

Es muy importante que el recipiente tenga orificios en la base para asegurar un buen drenaje y evitar encharcamientos.

Cuidados y riego

Después de unos cinco días las semillas empezarán a brotar. La primera cosecha se podrá realizar entre 38 y 50 días a partir de la siembra, dependiendo de la variedad y del clima. No es necesario arrancar toda la planta, simplemente recoge las hojas externas para favorecer el crecimiento de las interiores, más tiernas y pequeñas.

Si cultivas espinacas en otoño o invierno, ubica la maceta en un lugar soleado. En otras estaciones, lo ideal es que reciban sombra durante las horas de más calor, ya que estas plantas prefieren temperaturas frescas y pueden sufrir con el exceso de sol.

Al regar, evita mojar las hojas para prevenir enfermedades. Aplica el agua directamente sobre la tierra, manteniendo siempre la humedad constante. Para nutrir la planta, utiliza compost común de jardín.