Las plantas de fresas tienen una forma muy sencilla de multiplicarse: producen estolones, unos tallos largos y finos que crecen horizontalmente desde la planta madre. En determinados puntos de esos tallos aparecen pequeñas plantas capaces de desarrollar sus propias raíces.
El truco para conseguir buenos estolones y convertirlos en nuevas plantas consiste en mantener la planta madre vigorosa y permitir que las pequeñas plantas enraícen antes de cortar su conexión con ella.
Qué son exactamente los estolones
Un estolón sale desde la corona de la planta y se extiende sobre el suelo. En él pueden aparecer una o varias pequeñas plantas.
Cuando una de estas plantitas entra en contacto con tierra húmeda, comienza a formar raíces.
Durante las primeras etapas continúa recibiendo recursos de la planta madre a través del estolón.
Por eso no conviene cortarlo inmediatamente.
Primero deja que la nueva planta desarrolle un sistema de raíces propio.
El método más fácil para multiplicar tus fresas
Cuando encuentres un estolón con una pequeña planta:
- Prepara una maceta pequeña con sustrato de buena calidad.
- Colócala junto a la planta madre.
- Sitúa la pequeña planta del estolón sobre el sustrato.
- Apoya la zona donde están apareciendo las raíces contra la tierra.
- Sujétala suavemente con una horquilla de jardín o un pequeño alambre en forma de U.
- No entierres la corona de la planta.
- Mantén el sustrato ligeramente húmedo.
- Deja el estolón conectado a la planta madre mientras desarrolla raíces.
- Comprueba su resistencia suavemente después de unas semanas.
- Cuando esté bien enraizada y creciendo por sí misma, corta el estolón que la conecta con la madre.
Ya tendrás una nueva planta de fresa independiente.
El detalle más importante: no entierres la corona
La corona es la zona central de la pequeña planta desde donde salen las hojas.
Las raíces deben entrar en contacto con el sustrato, pero la corona debe quedar aproximadamente al nivel de la superficie.
Si entierras demasiado la planta, puedes favorecer problemas de pudrición.
Si queda excesivamente alta, las raíces pueden secarse antes de establecerse.
Cómo favorecer la aparición de estolones
Una planta fuerte suele producir mejores estolones que una planta estresada.
Proporciónale:
- Buena iluminación.
- Riego regular.
- Suelo fértil y con buen drenaje.
- Espacio suficiente.
- Nutrición equilibrada.
- Protección frente a estrés extremo y plagas.
Evita dejar que el sustrato pase continuamente de estar completamente seco a empapado.
La humedad relativamente uniforme favorece un crecimiento más estable.
Pero la variedad también determina cuántos produce
No todas las fresas producen estolones con la misma intensidad.
Las variedades tradicionales de día corto o producción estacional suelen generar bastantes estolones después de la fructificación.
Muchas variedades remontantes o de día neutro pueden producir menos porque dedican una mayor parte de su energía a formar flores y frutos.
Por eso, si una planta está sana pero apenas genera estolones, no significa necesariamente que estés haciendo algo mal.
Puede ser simplemente una característica de la variedad.
¿Más fertilizante significa más estolones?
No necesariamente.
Una planta necesita nutrientes para crecer, pero aplicar fertilizante en exceso puede provocar un crecimiento desequilibrado y otros problemas.
Utiliza una fertilización apropiada para fresas siguiendo las cantidades indicadas en el producto.
No dupliques la dosis intentando obligar a la planta a producir estolones rápidamente.
La combinación de buena luz, agua suficiente y nutrición equilibrada resulta mucho más adecuada.
Flores o estolones: decide cuál es tu objetivo
Producir frutos y producir nuevas plantas requieren energía.
Si tu prioridad absoluta durante una temporada es multiplicar una planta madre sana, puedes reducir parte de su esfuerzo reproductivo destinado a los frutos según el sistema de cultivo y la variedad.
Si, en cambio, quieres una cosecha abundante, mantener demasiados estolones puede restar energía a la producción.
En ese caso conviene eliminar los que no vayas a utilizar.
La idea es sencilla:
quieres fresas → controla los estolones.
quieres nuevas plantas → selecciona algunos estolones vigorosos.
No necesitas conservar todas las plantitas
Un solo estolón puede desarrollar varias plantas consecutivas.
Sin embargo, las primeras plantas que aparecen, situadas más cerca de la planta madre, suelen ser una elección práctica para propagación porque reciben recursos antes y pueden establecerse rápidamente.
Escoge las más vigorosas.
No necesitas intentar enraizar cada pequeña planta que aparezca.
Conservar demasiadas simultáneamente puede terminar debilitando la planta madre.
El truco de la maceta junto a la planta madre
Enraizar el estolón directamente en una pequeña maceta tiene una gran ventaja.
Cuando llegue el momento de separarlo, no tendrás que arrancarlo del suelo y volver a trasplantarlo.
Simplemente:
enraíza en la maceta → espera → corta el estolón → mueve la maceta.
La nueva planta sufre menos alteraciones en sus raíces.
Este método funciona especialmente bien en balcones, terrazas y pequeños huertos.
Cómo saber si ya puedes cortar el estolón
No dependas únicamente del número de días.
Observa la nueva planta.
Debería presentar varias hojas sanas y, sobre todo, raíces suficientes para mantenerse por sí misma.
Tira de ella muy suavemente.
Si ofrece resistencia porque las raíces han sujetado el sustrato, probablemente está avanzando correctamente.
Puedes observar también los agujeros inferiores de una maceta pequeña para comprobar si empiezan a aparecer raíces.
Cuando esté bien establecida, corta la conexión con unas tijeras limpias.
No cortes primero y plantes después si puedes evitarlo
Una pequeña planta sin raíces depende todavía de la madre.
Si cortas inmediatamente el estolón y después intentas enraizarla, aumentas el riesgo de que se deshidrate antes de establecerse.
Es mucho más sencillo dejar que la propia planta madre la alimente durante el proceso.
Primero raíces, después tijeras.
Esta es probablemente la regla más importante para aprovechar correctamente los estolones.
Qué hacer después de separarla
Durante los primeros días, vigila especialmente la humedad.
La nueva planta acaba de perder su conexión con la madre y ahora depende completamente de sus propias raíces.
Mantén el sustrato húmedo pero nunca permanentemente encharcado.
Evita también someter inmediatamente una planta recién separada a condiciones extremas de calor y sequedad.
Cuando observes crecimiento nuevo y vigoroso, sabrás que se está estableciendo correctamente.
Si cultivas fresas en maceta
También puedes multiplicarlas perfectamente.
Coloca pequeñas macetas alrededor del recipiente principal y dirige un estolón hacia cada una.
Si la planta está en una jardinera elevada, puedes colocar las macetas sobre un soporte para que el estolón llegue sin quedar excesivamente tenso.
Nunca tires del tallo para hacerlo alcanzar una maceta.
Los estolones pueden romperse fácilmente.
Qué hacer con los estolones que no quieres
Córtalos con tijeras limpias cerca de su origen sin dañar la corona.
No tires de ellos con la mano.
Eliminar los estolones innecesarios permite mantener el cultivo más ordenado y evita que la planta invierta recursos en numerosas plantas hijas que no necesitas.
También mejora la circulación de aire en plantaciones muy densas.
No multipliques plantas enfermas
Escoge como planta madre un ejemplar vigoroso.
Evita propagar plantas que presenten problemas persistentes de enfermedades, crecimiento anormal o plagas importantes.
Al multiplicar mediante estolones estás realizando una propagación vegetativa: la nueva planta es esencialmente un clon de la madre.
Por eso merece la pena empezar con tus plantas más sanas.
Renueva progresivamente tu cultivo
Las fresas no mantienen indefinidamente su máxima productividad.
Aprovechar algunos estolones sanos permite renovar periódicamente las plantas del huerto sin tener que comenzar siempre desde semilla.
Puedes conservar las mejores plantas hijas y retirar ejemplares antiguos cuando su rendimiento disminuya.
Etiqueta las macetas con el año de propagación para saber qué edad tiene cada grupo.
Errores que conviene evitar
- Cortar el estolón antes de que la nueva planta tenga raíces.
- Enterrar completamente la corona.
- Intentar conservar todos los estolones de una planta pequeña.
- Dejar secar repetidamente las macetas donde están enraizando.
- Encharcar el sustrato.
- Aplicar demasiado fertilizante para forzar nuevos estolones.
- Arrancar los estolones tirando de ellos.
- Propagar plantas claramente enfermas.
- Esperar la misma cantidad de estolones de todas las variedades.
- Mantener demasiadas plantas hijas cuando el objetivo principal es producir fruta.
El método resumido
Si quieres convertir un estolón en una nueva planta:
elige una planta hija vigorosa → coloca una maceta junto a la madre → apoya las raíces sobre el sustrato → sujétala → mantén la humedad → espera a que enraíce → corta la conexión → cuida la nueva planta.
Recuerda la regla fundamental:
no cortes primero.
Deja que la pequeña planta permanezca conectada mientras forma sus propias raíces. Cuando pueda alimentarse por sí misma, podrás separarla con muchas más posibilidades de éxito.
Preguntas frecuentes
¿Cómo hago para que mis fresas produzcan más estolones?
Mantén las plantas vigorosas con buena luz, riego uniforme, suelo adecuado y nutrición equilibrada. La cantidad también depende considerablemente de la variedad y de la época del año.
¿Tengo que enterrar la pequeña planta del estolón?
Las raíces deben tocar el sustrato, pero no entierres profundamente la corona.
¿Cuándo corto el estolón?
Cuando la planta hija haya desarrollado suficientes raíces y esté firmemente establecida.
¿Puedo poner el estolón directamente en otra maceta?
Sí. De hecho, es uno de los métodos más cómodos porque después solo tendrás que cortar la conexión con la planta madre.
¿Cuál es el verdadero truco para multiplicarlas con éxito?
Enraizar la nueva planta mientras todavía permanece unida a la madre y cortarla únicamente cuando ya puede crecer por sí sola.