Cómo ahorrar hasta un 15% en la factura del agua caliente
¿A quién no le gusta una buena ducha caliente en invierno? Es todo un placer, pero también puede suponer un gasto considerable en la factura eléctrica. Con el constante aumento del coste de la vida, buscamos soluciones para reducir el consumo energético. Un pequeño cambio en tus hábitos puede ayudarte a ahorrar hasta un 15% en la factura del agua caliente.
¿Significa esto que debemos renunciar a las duchas calientes? Vamos a descubrirlo juntos.
Ahorra en la factura energética ajustando la temperatura de tu calentador
¿Sabías que puedes reducir fácilmente el consumo energético ajustando la temperatura de tu calentador de agua? Aquí te dejamos la clave.
Con el tiempo, el termostato del calentador puede desajustarse sin que te des cuenta. Por eso es fundamental revisar regularmente la temperatura a la que está configurado. Por ejemplo, podrías pensar que está a 50°C cuando en realidad está a 70°C u 80°C, lo que implica un gasto energético mucho mayor.
Para medir y regular la temperatura de forma precisa, puedes instalar un sensor, ya sea analógico o digital.
Lo ideal es mantener la temperatura entre 45°C y 55°C, ya que es más eficiente y seguro. Por encima de 60°C existe riesgo de quemaduras, mientras que por debajo de 50°C puede proliferar la bacteria que causa la legionelosis, una grave infección pulmonar. Los síntomas de esta enfermedad son similares a los de la gripe, con tos y fiebre.
Si tu calentador tiene un tanque pequeño, podrías quedarte sin agua caliente, en cuyo caso podrías aumentar ligeramente la temperatura.
Consumo eléctrico de un calentador de agua
Has revisado todos tus electrodomésticos —lavavajillas, lavadora, frigorífico— y has hecho todo lo posible por reducir el gasto eléctrico, pero las facturas siguen subiendo. En ese caso, piensa en el calentador de agua, puede ser el responsable.
Según la Agencia para el Medio Ambiente y la Gestión de la Energía (ADEME), un calentador consume alrededor del 12% de la factura energética familiar (datos de 2019).
Cómo funcionan los diferentes tipos de calentadores
Para lograr un ahorro energético real, primero debes comprender cómo funciona tu calentador.
Calentador eléctrico
Este modelo recibe agua fría que calienta mediante una resistencia eléctrica. Cuando el agua alcanza la temperatura deseada, un termostato lo mantiene constante. El agua caliente está disponible en la red doméstica, pero cada vez que utilizas agua caliente, ésta es sustituida por agua fría que debe recalentarse.
Mantener el agua caliente permanentemente supone un consumo constante de energía.
Caldera convencional
En las calderas tradicionales con depósito separado, el agua se calienta a través de la combustión de gas. La energía térmica generada puede alimentar sistemas de calefacción como radiadores, suelos o techos radiantes. El calor se transmite mediante un fluido, generalmente agua.
Este sistema es muy común porque resulta económico en cuanto a consumo energético.
No dudes en aplicar estos consejos para controlar tu gasto energético sin renunciar al confort.
