Cómo dejar tu horno como nuevo: el método más rápido y económico para limpiarlo
El horno es el lugar donde cocinamos nuestros alimentos y, con el tiempo, se acumulan grasa, hollín, restos de comida y azúcar quemada en su interior.
No recomiendo usar productos químicos para limpiar el horno. Por eso, hoy te comparto un truco sencillo y eficaz que devolverá el brillo original a tu horno en tan solo 30 minutos.
La limpieza del horno: una tarea necesaria pero laboriosa
Es fundamental limpiar el horno de forma regular. Aunque toda la cocina debe lavarse al menos una vez al mes, la puerta del horno debe limpiarse tras cada uso.
La grasa y los restos de comida se endurecen con el tiempo, formando una costra que dificulta el funcionamiento del horno. Un horno sucio hace que la cocción se alargue, los alimentos pierdan jugosidad y, en ocasiones, se generen olores desagradables.
Primero, hay que ablandar la suciedad para despegarla fácilmente de las superficies lisas. A continuación, te explico cómo hacerlo.
Cómo limpiar el horno de forma rápida y sencilla
Para esta limpieza, necesitarás una bandeja grande para horno, agua caliente y vinagre. El vinagre ablanda la suciedad seca y previene la formación de cal.
Si la suciedad está muy gruesa y grasienta, puedes sustituir el vinagre por detergente para lavar platos.
Pasos a seguir:
- Hierve agua en una olla y añade un poco de vinagre o detergente.
- Cubre la olla con una tapa y colócala en la bandeja dentro del horno, en el nivel inferior.
- Precalienta el horno a 230 °C y déjalo durante media hora.
- Cuando el agua se haya evaporado y la suciedad se haya soltado de las paredes y el fondo, deja enfriar el horno.
- Finalmente, frota el interior con la parte rugosa de una esponja para eliminar los restos.
