Antes de cerrar las ventanas durante los meses fríos, limpia este pequeño canal donde se acumulan polvo y agua

Con la llegada del frío solemos preocuparnos por cristales y juntas, pero hay una zona mucho más pequeña que puede pasar meses sin limpiarse: el canal inferior del marco de la ventana. Allí se mezclan polvo, insectos, restos vegetales y pequeñas cantidades de agua procedentes de lluvia o condensación. En algunas ventanas también hay orificios de drenaje destinados a evacuar esa humedad. Una limpieza cuidadosa antes de pasar más tiempo con las ventanas cerradas permite detectar suciedad, drenajes obstruidos y juntas deterioradas.

Aspira el canal antes de añadir agua

Empezar directamente con un paño mojado transforma el polvo acumulado en una pasta difícil de retirar.

Necesitas: aspiradora con boquilla estrecha, cepillo pequeño de cerdas suaves, 500 ml de agua templada, 2-3 ml de lavavajillas suave, dos paños y bastoncillos de algodón.

  1. Abre completamente la ventana y localiza el canal inferior accesible.
  2. Aspira polvo, arena e insectos durante 1-2 minutos.
  3. Afloja los restos de las esquinas con el cepillo y vuelve a aspirar.
  4. Pasa un paño bien escurrido con la solución de agua y lavavajillas.
  5. Retira el jabón con otro paño húmedo y seca el canal.

Una ventana normal puede necesitar aproximadamente 5-10 minutos.

No viertas agua directamente dentro del marco: utiliza únicamente la humedad necesaria para limpiar la superficie.

Localiza los pequeños orificios de drenaje

Muchas ventanas de PVC y aluminio incorporan pequeños conductos que permiten evacuar el agua acumulada en determinadas partes del marco.

Su ubicación cambia según el diseño. Consulta el fabricante si no sabes identificarlos.

Retira únicamente la suciedad superficial accesible con un cepillo suave o bastoncillo.

No introduzcas destornilladores, agujas, alambres ni otros objetos profundamente en los conductos. Podrías dañar el sistema o empujar la suciedad hacia una zona inaccesible.

Tampoco selles un orificio porque parezca una abertura innecesaria. Puede formar parte del drenaje diseñado para la ventana.

Si el agua permanece acumulada después de limpiar las zonas accesibles, conviene revisar el sistema en lugar de perforar o modificar el marco.

Aprovecha para limpiar las esquinas y los carriles

Las ventanas correderas acumulan especialmente mucha suciedad en sus carriles.

Después de aspirar, utiliza la misma mezcla de 500 ml de agua templada y 2-3 ml de lavavajillas suave.

Para las esquinas estrechas, envuelve un paño fino alrededor de una herramienta roma de plástico o utiliza bastoncillos de algodón, sin introducirlos dentro de mecanismos.

Deja actuar la humedad sobre la suciedad durante 2-3 minutos si está adherida y vuelve a pasar el paño.

En marcos de madera, utiliza mucha menos humedad y sigue las recomendaciones específicas del acabado. No dejes agua acumulada sobre madera o juntas.

Seca todo antes de cerrar la ventana.

Revisa las juntas mientras tienes el marco limpio

Una junta sucia puede parecer deteriorada cuando simplemente tiene polvo acumulado.

Pasa un paño humedecido con agua templada y una cantidad mínima de lavavajillas por las juntas compatibles y después sécalas.

Comprueba si existen grietas, partes despegadas, endurecimiento o zonas deformadas.

No apliques vaselina, aceite, grasa o silicona doméstica automáticamente. Algunos materiales necesitan productos específicos y otros no requieren ningún tratamiento.

Si notas corrientes de aire después de limpiar, comprueba primero el cierre y el estado de las juntas.

Una junta dañada puede necesitar sustitución; cubrirla con una capa gruesa de producto no recuperará necesariamente su capacidad de sellado.

Si encuentras agua, intenta averiguar de dónde procede

Un poco de agua en un canal diseñado para evacuar lluvia no tiene el mismo significado que una acumulación constante de humedad en el interior.

Después de limpiar, observa la ventana durante varios días.

Si el agua aparece principalmente por las mañanas en la cara interior del cristal, puede estar relacionada con condensación. Ventilar adecuadamente y controlar la humedad de la habitación puede ayudar.

Como referencia general para interiores, una humedad relativa aproximada de 30-50 % suele ser un rango razonable, aunque depende del clima y de la vivienda.

Si el agua aparece después de llover, especialmente alrededor de juntas, pared o marco interior, podría existir una entrada de agua que conviene investigar.

No tapes una filtración simplemente con pintura o sellador sin localizar primero su origen.

No utilices productos agresivos sin comprobar el material

PVC, aluminio pintado, madera y otros acabados no reaccionan igual ante los productos de limpieza.

Para suciedad habitual, agua templada y una pequeña cantidad de lavavajillas suelen ser suficientes en superficies compatibles.

Evita estropajos metálicos y polvos abrasivos que puedan rayar el marco.

Tampoco mezcles lejía con vinagre, ácidos, amoniaco u otros limpiadores.

Si aparecen manchas de moho o suciedad que requieren un tratamiento específico, consulta primero qué producto admite el material.

En ventanas con herrajes, motores o sensores, evita introducir líquido en los componentes.

Convierte la revisión en una tarea estacional

No es necesario desmontar y limpiar profundamente las ventanas cada semana.

Una revisión al comienzo de la temporada fría y otra después de los meses de lluvia puede ser suficiente en muchas viviendas.

Entre ambas, aspira los carriles cuando observes polvo o restos.

Después de tormentas fuertes, comprueba si el agua evacua correctamente y si han entrado hojas o tierra.

Esta pequeña rutina también permite descubrir a tiempo tornillos sueltos, juntas deterioradas o problemas de cierre antes de pasar meses con la ventana prácticamente siempre cerrada.

Errores que debes evitar

  • Empezar echando abundante agua: convertirás el polvo en barro y puedes inundar zonas internas del marco.
  • Introducir alambres en los drenajes: puedes dañar el sistema o empujar la obstrucción hacia dentro.
  • Sellar pequeños orificios sin saber para qué sirven: algunos forman parte del drenaje.
  • Utilizar abrasivos sobre PVC o aluminio pintado: pueden dejar arañazos permanentes.
  • Ignorar agua que reaparece continuamente: una limpieza no soluciona una filtración o problema persistente de condensación.

Para ir un poco más allá

Aspira los carriles y canales cada 4-8 semanas si las ventanas reciben mucho polvo exterior.

Durante la limpieza estacional, comprueba también que las hojas abran y cierren sin rozamientos anormales.

Si detectas humedad recurrente, anota si aparece después de lluvia, durante noches frías o en momentos de alta humedad interior. Ese detalle puede ayudar a localizar su origen.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirven los agujeros pequeños del marco?

En muchas ventanas forman parte del sistema de evacuación de agua. Su diseño y ubicación dependen del modelo, por lo que no deben taparse ni modificarse sin comprobar su función.

¿Puedo limpiar el canal con vinagre?

No es necesario para la suciedad habitual y puede no ser adecuado para determinados materiales o acabados. Empieza con agua y lavavajillas suave.

¿Qué hago si el agua sigue acumulándose?

Comprueba que las zonas de drenaje accesibles estén limpias. Si el problema continúa, especialmente después de cada lluvia, puede ser necesario revisar la instalación, juntas o drenaje.

¿Tengo que desmontar la ventana para limpiarla?

Normalmente no. Limita el mantenimiento doméstico a las partes accesibles. Si es necesario desmontar hojas pesadas, herrajes o componentes del marco, sigue las instrucciones del fabricante o recurre a un profesional.