Amas de casa, atención: una receta olvidada que un amigo de Sochi nos compartió
Una amiga nos regaló un plato tradicional de su abuela que nunca había probado: albóndigas con espinas. La combinación es tan deliciosa que acabamos comiendo más de lo debido.
El secreto para una masa suave y esponjosa
Una experta nos cuenta que para lograr una masa perfecta es fundamental amasarla tres veces. Cada vez que termines de amasar, cubre la masa con un paño y déjala reposar 15 minutos. Luego, vuelve a amasar y repite este proceso tres veces en total.
Preparación de las bayas
Se deben verter las bayas con agua hirviendo y dejarlas reposar 15 minutos hasta que exploten. Esto reduce su acidez y potencia el sabor final de las albóndigas.
- Después, cuela las bayas para escurrir el agua.
- Coloca la harina en un bol haciendo un hueco pequeño en el centro.
- Agrega los demás ingredientes: kéfir, huevo, sal, azúcar y bicarbonato.
- Amasa primero con un tenedor y luego con las manos hasta obtener una masa homogénea.
Moldes y cocción de las albóndigas
Cada quien puede darle la forma que prefiera, pero lo ideal es extender la masa en una capa y usar un vaso para cortarla en círculos.
A cada bolita de masa se le añaden unas bayas espinosas y media cucharada de azúcar. Lo más recomendable es cocerlas al vapor, aunque también se pueden preparar de manera tradicional.
Cuando estén listas, espolvorea azúcar sobre ellas para evitar que se peguen.
Ingredientes básicos
- 1 kg de harina (agregar más si es necesario)
- 1 huevo
- 1 vaso de kéfir (o leche agria equivalente)
- ½ cucharadita de sal
- 1 cucharada de azúcar
- ¼ cucharadita de bicarbonato
