Ahora que llega el otoño, no cometas este error al recoger las hojas caídas del jardín

Con las primeras semanas de otoño, muchos jardines empiezan a cubrirse de hojas y la reacción habitual es retirarlas todas cuanto antes. Sin embargo, tratar cada hoja caída como un residuo puede significar desperdiciar un material útil para el propio jardín. Las hojas sanas pueden convertirse en acolchado o incorporarse al compost, mientras que en otras zonas sí conviene retirarlas para evitar problemas. La clave no está en dejar el jardín completamente limpio ni en abandonarlas todas, sino en decidir qué hacer con ellas según dónde hayan caído.

No metas automáticamente todas las hojas sanas en una bolsa

Antes de recogerlas, observa de qué árbol proceden, su estado y el lugar donde se han acumulado. Un rastrillo, una cesta y, si tienes muchas, una trituradora de hojas o cortacésped pueden ser suficientes.

  1. Separa las hojas problemáticas. Aparta las que presenten signos evidentes de enfermedades o estén mezcladas con residuos que no quieras reutilizar.
  2. Retira las acumulaciones del césped. Una capa gruesa y húmeda puede bloquear luz y aire y perjudicar la hierba que queda debajo.
  3. Tritura las hojas sanas cuando sea posible. Los fragmentos pequeños se manejan mejor y se descomponen más rápidamente.
  4. Distribúyelas en zonas adecuadas. Puedes colocar aproximadamente 5–8 cm de hojas trituradas alrededor de árboles, arbustos y determinados parterres, sin amontonarlas contra los tallos o troncos.
  5. Guarda el excedente para compostar. Las hojas secas son un material rico en carbono muy útil para equilibrar restos verdes y húmedos.

El trabajo puede repartirse en varias sesiones durante el otoño. No necesitas esperar a que haya una montaña de hojas para empezar.

Una capa gruesa sobre el césped sí puede convertirse en un problema

Dejar unas pocas hojas dispersas no suele tener el mismo efecto que permitir que se forme una alfombra compacta y húmeda.

Cuando apenas puedes ver el césped debajo, conviene intervenir. Puedes rastrillar las hojas o pasar un cortacésped adecuado para triturarlas finamente. Si los fragmentos quedan repartidos y no cubren la hierba, pueden descomponerse progresivamente.

El objetivo es evitar capas compactas que permanezcan mojadas durante mucho tiempo.

Presta especial atención a rincones, bordes y zonas donde el viento concentra las hojas. Allí puede formarse rápidamente una capa mucho más gruesa que en el resto del jardín.

Utilízalas como acolchado, pero sin pegarlas al tronco

Las hojas trituradas pueden formar un acolchado sencillo alrededor de árboles y arbustos. Ayudan a cubrir el suelo, reducen la evaporación y, al descomponerse, aportan materia orgánica.

Extiende una capa de aproximadamente 5–8 cm, ajustándola según el tipo de hoja y las condiciones de humedad. Si utilizas hojas enteras que tienden a apelmazarse, emplea una capa más ligera o tritúralas primero.

Deja unos 5–10 cm libres alrededor de la base de tallos y troncos. Acumular materia húmeda directamente contra la corteza no es recomendable.

Después de lluvias intensas, comprueba que el acolchado no haya formado una masa compacta. Puedes removerlo ligeramente para mantener una estructura más aireada.

Reserva una parte para el compost

Las hojas secas son especialmente prácticas para equilibrar restos húmedos como recortes de césped, restos vegetales del huerto y determinados residuos de cocina aptos para compostaje.

Guarda algunas hojas secas en un saco transpirable o recipiente protegido de la lluvia. Después podrás añadirlas poco a poco cuando el compost esté demasiado húmedo.

Como orientación sencilla, mezcla materiales secos y ricos en carbono con materiales verdes y húmedos, buscando una pila aireada que se parezca a una esponja bien escurrida, no a una masa empapada.

Triturar las hojas acelera su descomposición. Si la pila desprende mal olor o está excesivamente mojada, añadir material seco y mejorar la aireación puede ayudar.

No todas las hojas deben reutilizarse de la misma manera

Si un árbol ha sufrido una enfermedad foliar importante durante la temporada, reutilizar esas hojas directamente debajo de la misma planta puede no ser la mejor opción.

Identifica primero el problema. Dependiendo de la enfermedad y de cómo funcione tu sistema de compostaje, puede ser preferible retirar ese material siguiendo las recomendaciones locales para residuos vegetales.

También conviene apartar hojas contaminadas con sustancias que no quieres introducir en el huerto o compost.

No quemes hojas por iniciativa propia. Además del humo y del riesgo de incendio, la quema de residuos vegetales está restringida o prohibida en muchos lugares.

Errores que debes evitar

  • Tirar automáticamente todas las hojas sanas. Muchas pueden reutilizarse como acolchado o material para compost.
  • Dejar una alfombra gruesa sobre el césped. Puede bloquear la luz y mantener demasiada humedad.
  • Amontonar hojas contra los troncos. Mantén despejada la base de árboles y arbustos.
  • Utilizar hojas claramente enfermas sin valorar el problema. Algunas enfermedades pueden mantenerse en restos vegetales.
  • Recoger con el suelo demasiado mojado. Puedes compactar la tierra y convertir el trabajo en una tarea mucho más pesada.

Para ir un poco más allá

Si tienes muchas hojas, crea una zona específica para producir mantillo de hojas. Humedécelas ligeramente, acumúlalas en un contenedor ventilado y deja que se descompongan lentamente. Es un proceso de varios meses, no un resultado inmediato.

También puedes dejar una capa moderada de hojas en determinadas zonas bajo setos y árboles donde no exista césped que proteger. Estos rincones pueden ofrecer refugio a pequeños organismos del jardín.

Realiza la recogida progresivamente durante el otoño en lugar de intentar dejar el terreno completamente despejado cada día.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que recoger todas las hojas del césped?

No necesariamente. Una pequeña cantidad triturada puede descomponerse sobre el terreno. Lo que conviene evitar es una capa gruesa que cubra la hierba durante mucho tiempo.

¿Puedo utilizar cualquier hoja como acolchado?

Muchas hojas sanas pueden aprovecharse, pero algunas son gruesas y se apelmazan con facilidad. Triturarlas antes suele mejorar el resultado.

¿Cuánto acolchado de hojas debo poner?

Como referencia, una capa de 5–8 cm de hojas trituradas puede funcionar alrededor de muchas plantas establecidas. Evita cubrir directamente tallos y troncos.

¿Qué hago con las hojas que parecen enfermas?

Identifica, si es posible, la enfermedad antes de reutilizarlas. Cuando exista riesgo de conservar o propagar el problema y tu compost no gestione adecuadamente ese material, utiliza el sistema de eliminación de residuos vegetales recomendado en tu zona.