Adiós a la arena en las almejas, solo echa una cucharada en el agua.

Adiós a la arena en las almejas: solo necesitas una cucharada en el agua

Las almejas son un ingrediente delicioso para preparar platos como espaguetis o sopas, pero es fundamental limpiarlas bien para eliminar la arena que pueden contener en su interior.

Estos moluscos bivalvos cuentan con unas 400 especies diferentes. Son más conocidos que otros mariscos como los mejillones, vieiras u ostras, principalmente por su bajo contenido proteico. Además, son un manjar típico en muchas regiones, especialmente durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

No obstante, las almejas se consumen durante todo el año y, si no te animas a prepararlas en casa, seguro que las encontrarás en muchos restaurantes. Para cocinarlas correctamente en casa, es esencial saber cómo limpiarlas para evitar que la arena aparezca al degustar tus recetas.

Cómo limpiar las almejas y evitar la arena en la preparación

Para que las almejas estén limpias y sin arena antes de cocinarlas, hay un método poco conocido que implica añadir un solo ingrediente en el agua donde se remojan. Este truco ayuda a purgarlas completamente.

El secreto para eliminar toda la arena

Es común dejar las almejas en agua para que suelten la arena, pero solo eso no basta. Para facilitar que se abran y liberen la arena atrapada, se debe añadir un ingrediente que probablemente ya tengas en tu despensa.

Este ingrediente es la sal, ya sea gruesa o fina. Coloca una cucharada de sal en un recipiente con agua fría y añade las almejas. Es preferible usar un bol transparente para poder ver mejor el proceso.

Pasos para limpiar almejas correctamente

  • Enjuaga las almejas bajo agua corriente.
  • Colócalas en un bol con agua fría.
  • Añade una o dos cucharadas soperas de sal por cada medio kilo de almejas.
  • Deja las almejas en esta mezcla durante aproximadamente dos horas.

La sal ayuda a que las almejas se abran y cambien el agua dentro de sus conchas, expulsando así la arena que puedan contener. Al cabo de este tiempo, verás que la arena se habrá depositado en el fondo del bol, y las almejas estarán listas para cocinar.

Conservación para consumo posterior

Si no vas a preparar las almejas de inmediato, es importante conservarlas adecuadamente. Tras purgarlas con sal, envuélvelas en un paño limpio humedecido con agua fría y escurrido. Guarda las almejas envueltas en el refrigerador y así se conservarán frescas para el día siguiente.