7 pasos para aumentar la presión del cabezal de la ducha y del grifo

7 pasos para aumentar la presión del cabezal de la ducha y del grifo

A veces, la presión del cabezal de la ducha o del grifo del lavabo puede disminuir con el tiempo. Afortunadamente, esto se puede solucionar con algunos consejos prácticos.

Si notas que el chorro de agua es más débil que antes, puedes aumentar su caudal con trucos sencillos que probablemente te ayudarán a ahorrar en reparaciones de fontanería. Ya sea en la ducha, la bañera, el lavabo o el grifo, lo más probable es que el problema sea la acumulación de cal, que dificulta el flujo normal del agua. Aquí te contamos cómo eliminarla y qué hacer para evitar que vuelva a ocurrir.

Cómo aumentar la presión en los cabezales de ducha y grifos

Paso 1: Limpieza

Si la presión del cabezal de la ducha ha bajado, probablemente se deba a un tapón de cal en sus pequeños orificios. Para desincrustarla necesitarás dos elementos: una botella de vinagre blanco y un recipiente.

Retira el cabezal de la ducha y déjalo en remojo en un recipiente con 3 litros de agua y medio litro de vinagre blanco. Déjalo actuar durante varias horas hasta que la cal se disuelva por completo. Después, frota el cabezal con un cepillo de cerdas suaves y enjuágalo bien.

Si alguno de tus grifos también presenta baja presión, aplica el mismo método. Si no puedes desmontarlo como el cabezal de la ducha, ata una bolsa de plástico llena de vinagre alrededor del grifo y deja que actúe. También puedes renovar el aspecto de tu lavabo con consejos sencillos.

Si la presión del agua es baja, primero identifica el origen del problema antes de llamar a un fontanero.

Paso 2: Revisa la presión en otros grifos

Quizá la baja presión no sea exclusiva del cabezal de la ducha. Si el agua también fluye débil en la cocina o en otros baños, es posible que el problema afecte toda la instalación. En ese caso, lo más recomendable es contactar con un profesional.

Paso 3: Verifica que la válvula de corte esté abierta

Generalmente ubicada en el baño, la válvula de corte sirve para cerrar rápidamente el paso del agua en la casa. Si cuentas con una válvula de compuerta, gírala hacia la izquierda para abrirla. En las de bola, la palanca debe quedar paralela a la tubería principal.

Paso 4: Haz funcionar por separado el agua caliente y fría

La presión del agua caliente puede bajar si el calentador no funciona bien, mientras que la del agua fría se mantiene normal. Si esto ocurre en otros grifos, lo mejor es llamar a un fontanero para revisar el calentador.

Paso 5: Ajusta el regulador de presión

El suministro de agua llega a nuestras casas a alta presión, por lo que los sistemas domésticos cuentan con reguladores que limitan esta presión para evitar daños. Para ajustarlos, usa una llave para girar la tuerca del regulador y aumenta la presión girando hacia la derecha. No la sueltes demasiado para no afectar el funcionamiento de los electrodomésticos.

Paso 6: Inspecciona las tuberías

Lo ideal es que un profesional revise las tuberías y realice una limpieza profunda. Pueden tener depósitos de cal y minerales que impiden el paso adecuado del agua. Resolver esto puede devolver la presión alta a la ducha.

Paso 7: Verifica si hay fugas

Las fugas pequeñas pueden ser difíciles de detectar si no se ven en las tuberías. En grifos, podrían estar en la unión o en la salida del agua; si es así, ajusta con una llave inglesa.

También observa las paredes: pintura agrietada, manchas amarillas en falsos techos o señales de humedad apuntan a posibles fugas internas. Si el inodoro emite un ruido parecido a un silbido, puede haber una fuga en la descarga.