7 lugares de la casa que a menudo olvidamos limpiar

7 lugares de la casa que solemos olvidar al limpiar

La limpieza del hogar no es una tarea sencilla. El polvo y la suciedad se acumulan fácilmente en cada rincón y superficie. Además de limpiar muebles y suelos, hay otros espacios que requieren desinfección y que a menudo pasan desapercibidos. Aquí recopilamos esos lugares que suelen olvidarse.

¿Cuáles son los 7 lugares que solemos pasar por alto al limpiar?

Estos son los 7 puntos que con frecuencia quedan fuera de la rutina de limpieza habitual.

Limpia el mando a distancia

El mando a distancia, que todos en casa tocan, necesita desinfección frecuente. Primero, retira las pilas y luego pasa un paño de microfibra humedecido en una mezcla de agua y vinagre blanco, frotando con cuidado entre los botones. Después, seca con un paño limpio y vuelve a colocar las pilas. Lo ideal es hacer esta limpieza semanalmente.

Limpieza de la campana extractora

La campana sirve para eliminar olores de cocina y retener salpicaduras de grasa, manteniendo el espacio limpio. Sin embargo, suele olvidarse su mantenimiento. Para conservarla, desengrasa los filtros regularmente. Retíralos y sumérgelos en agua caliente para ablandar la suciedad. Luego, espolvorea bicarbonato de sodio sobre ellos y deja actuar una hora, volteándolos si es necesario.

Con una esponja suave de microfibra, frota para eliminar la grasa, aclara y seca bien antes de volver a colocar los filtros. También puedes usar vinagre blanco previamente calentado: impregna un paño y friega los filtros con él para un desengrasado natural y eficaz.

Limpia el frigorífico

El frigorífico requiere mantenimiento regular para eliminar bacterias y malos olores. Se recomienda desinfectarlo dos veces al mes. Para ello, limpia el interior con una esponja de microfibra empapada en una solución de agua y vinagre blanco. Asimismo, descongélalo periódicamente para prolongar su vida útil y evitar un consumo excesivo de energía que impacta en la factura eléctrica.

Limpia el armario

El armario acumula polvo y necesita limpieza frecuente. Vacíalo completamente y aspíralo para eliminar la suciedad. Luego, limpia las paredes y barras con vinagre blanco o mejor aún, alcohol doméstico. Sécalo bien y ventílalo antes de volver a guardar la ropa.

Limpia los interruptores

Los interruptores suelen olvidarse al limpiar, pero acumulan muchos gérmenes. Límpialos semanalmente con un algodón impregnado en alcohol al 90 %. Frota suavemente y deja secar al aire.

También es efectivo repetir la limpieza con media patata; el almidón ayuda a disolver la grasa. Frota los interruptores con la patata, limpia con un paño y pasa un algodón humedecido en leche desmaquillante para eliminar residuos y crear una capa protectora contra la suciedad.

Limpieza de las cortinas

Las cortinas, siempre a la vista, acumulan polvo y deben lavarse al menos dos veces al año. Las de algodón pueden meterse en la lavadora a 30°C. Las de terciopelo o las mosquiteras es mejor lavarlas a mano con agua jabonosa.

Las cortinas de baño necesitan limpieza más frecuente, idealmente cada dos meses. Lava las de algodón con un ciclo de agua caliente a 60°C y las de plástico a 30°C.

Limpia el cubo de la basura

Aunque parece obvio, solemos olvidar limpiar el cubo de basura. Tras vaciarlo, frota las paredes interiores con una esponja de microfibra humedecida en agua y vinagre blanco o con una pasta de bicarbonato de sodio. Aclara y deja secar al aire para evitar malos olores causados por la humedad.

Como verás, cuidar esos pequeños rincones marca la diferencia para mantener tu hogar impecable.