7 ejercicios efectivos para reducir las arrugas
La medicina estética, las inyecciones de ácido hialurónico, las cremas antienvejecimiento y otros tratamientos costosos son opciones comunes para combatir las arrugas y el envejecimiento de la piel. Sin embargo, existen métodos más naturales para suavizar y prevenir las líneas de expresión que reflejan el paso del tiempo. La clave está en la constancia al realizar estos ejercicios.
¿Qué es el yoga facial?
El yoga facial es una práctica anti-edad que trabaja los músculos del rostro para corregir o prevenir la aparición de arrugas. Mediante movimientos específicos alrededor de la boca, debajo de los ojos o en las sienes, este ejercicio tiene un efecto tensor progresivo que, con regularidad, puede rejuvenecer la piel y combatir las arrugas de expresión.
Además, ayuda a redefinir el óvalo facial, proyectando una apariencia más juvenil y fresca. Es una alternativa natural a las inyecciones de toxina botulínica que también contribuye a tonificar la piel de la frente, labios, ojos y la zona nasolabial. Eso sí, para notar resultados es imprescindible la disciplina y realizar los ejercicios a diario.
Esta rutina debe practicarse idealmente dos veces al día, mañana y noche. También es fundamental acompañarla de un estilo de vida saludable, privilegiando antioxidantes e hidratación para evitar el daño de los radicales libres, los principales causantes del envejecimiento prematuro celular.
7 ejercicios de yoga facial para eliminar las arrugas
Antes de comenzar, es importante calentar los músculos faciales. Para ello, cierra y abre los párpados, sonríe, frunce el ceño y mueve la mandíbula. Repite estos movimientos 10 veces. Luego, coloca una toalla húmeda y tibia sobre el rostro durante unos momentos para prepararlo. Con el calentamiento listo, pasa a los ejercicios:
Ejercicio 1: Rotación de ojos
Este ejercicio previene la aparición de patas de gallo, las pequeñas arrugas alrededor de los ojos. Repite los movimientos 5 veces por lado.
- Colócate con la espalda recta y la mandíbula firme.
- Mueve los ojos lentamente de izquierda a derecha y viceversa, sin mover la cabeza.
- Mira hacia arriba y luego hacia abajo, manteniendo el rostro inmóvil.
Ejercicio 2: Efecto sorpresa
Ideal para tonificar la frente, repite este ejercicio 10 veces.
- Coloca las manos en la frente, cubriendo también la parte superior de la cabeza.
- Eleva y baja las cejas varias veces sin generar arrugas en la frente.
Ejercicio 3: Sonrisa con boca cerrada
Con este ejercicio tonificarás las mejillas y los pómulos, repitiéndolo 10 veces seguidas.
- Presiona los labios para que no se vean.
- Coloca los dedos en las comisuras de la boca aplicando una ligera presión sobre la piel.
- Tira suavemente las comisuras hacia las orejas, simulando una sonrisa. Mantén la posición 3 segundos y suelta.
Ejercicio 4: Boca en “O”
Recomendado para reducir las arrugas de la zona nasolabial, repite 10 veces.
- Forma una “O” con los labios para estirar los músculos.
- Mantén la postura 5 segundos, vuelve a la posición inicial y repite.
- Para asegurarte de hacerlo bien, pronuncia la letra “O” en voz alta.
Ejercicio 5: Lifting natural
Combina dos movimientos para eliminar las arrugas de expresión en la frente; realiza 20 repeticiones.
- Coloca las manos en la parte superior de la cabeza, cerca de la raíz del cabello.
- Inclina ligeramente la cabeza hacia atrás y forma una “O” con los labios, arrugando suavemente los labios.
- Mira hacia abajo para estirar la frente.
- Mantén la tensión durante 10 segundos.
Ejercicio 6: Labios doblados
Muy útil para reducir las arrugas nasolabiales, repítelo 15 veces.
- Frente al espejo, abre ligeramente la boca y dobla los labios hacia el interior.
- Estira la piel lo más que puedas en esa zona.
- Mantén la posición durante 10 segundos.
Ejercicio 7: Lengua hacia arriba
Este ejercicio aumenta el tono muscular del cuello y combate la flacidez del mentón, repítelo 5 veces por cada lado.
- De pie frente al espejo, saca la lengua apuntando hacia arriba.
- Eleva ligeramente la cabeza, levantando el mentón y gira el rostro hacia la derecha.
- Mantén la posición 10 segundos y relaja.
- Repite el movimiento hacia el lado izquierdo.
Con esta rutina la piel ganará firmeza y tonificación. Para potenciar los resultados, puedes utilizar algunos remedios naturales complementarios.
Aceite de argán: tu aliado antiedad
Entre la gran variedad de aceites vegetales para piel madura, el aceite de argán destaca por sus potentes propiedades nutritivas y regeneradoras. Mejora la elasticidad y estimula la producción de colágeno, siendo un excelente sustituto de la crema de día e hidratando profundamente el rostro. Es especialmente indicado para pieles secas.
También puede aplicarse en el contorno de ojos para reducir la hinchazón y atenuar las ojeras, aportando luminosidad al cutis. Otro aceite con beneficios antienvejecimiento es el de semilla de higo chumbo, ideal para usar en la rutina nocturna gracias a su contenido en omega 6, esteroles y vitamina E.
Para obtener el máximo beneficio, elige aceites orgánicos prensados en frío, que conservan sus antioxidantes y respetan el equilibrio natural de la piel.
