6 desventajas de un multicooker o por qué decidí dejar de usarlo
Muchas personas tienen un multicooker en la cocina, lo cual no sorprende, ya que este aparato multifuncional puede reemplazar a la mayoría de los electrodomésticos. Sin embargo, incluso la tecnología más avanzada tiene sus limitaciones. En este artículo te cuento las desventajas que descubrí, para que puedas valorar bien antes de comprar un multicooker.
Desventajas de los multicooker
Desde el principio, me molestó que el multicooker tarda demasiado en cocinar los alimentos. Aunque a nadie le gusta estar mucho tiempo en la cocina, el modo slow cooker puede tardar el doble. Por eso, si buscas rapidez, es mejor optar por un multicooker con función rápida.
Al hornear también surgen problemas: un cupcake puede estar listo por abajo, pero arriba aún no tiene ese tono dorado apetitoso. Lo mismo ocurre con las galletas, que por la condensación dentro del aparato, no quedan tan crujientes ni sabrosas como en el horno convencional.
Además, un slow cooker solo permite preparar un plato a la vez, por lo que para una comida completa seguirás necesitando horno y fogón.
La capacidad de la cuba del multicooker es otro inconveniente. Si cocinas para una familia grande, tendrás que hacerlo en varias tandas porque la olla suele quedarse pequeña. Platos como las patatas o el borscht se cocinan más fácil en una olla tradicional grande.
También hay que cuidar la cubeta del multicooker, ya que el recubrimiento antiadherente (teflón) se daña fácilmente. Para evitar esto, es imprescindible usar utensilios de silicona que no rayen ni estropeen la cubeta.
Finalmente, con el uso frecuente el multicooker tiende a desarrollar olores desagradables en la tapa. Estos aromas se impregnan y a veces se perciben incluso en platos recién preparados, un problema difícil de eliminar.
