4 trucos efectivos para recuperar sartenes quemadas y dejarlas como nuevas
Lavar los platos suele ser una de las tareas domésticas más tediosas, especialmente cuando quedan restos de comida o grasa. Si no te gusta lavar los platos, seguramente conoces algún método rápido, aunque a veces sacrifiques la limpieza perfecta. Sin embargo, con el tiempo, la suciedad se acumula y se incrusta en las superficies.
La limpieza de ollas y sartenes es fundamental, no solo para mantener su funcionalidad, sino también para proteger nuestra salud. Los restos de comida y grasa endurecidos pueden terminar contaminando nuestros alimentos.
A continuación, te presentamos 4 métodos efectivos para recuperar las sartenes quemadas y devolverlas a su estado original.
Sal grueso y papel de aluminio
Este método es ideal para sartenes y ollas de hierro. Es uno de los más eficaces para eliminar residuos de comida y grasa sin dañar la superficie. Solo necesitas una cucharada de sal gruesa y papel de aluminio.
Distribuye la sal sobre la superficie de la sartén y déjala reposar. Corta trozos de papel de aluminio, arrúgalos y úsalos para frotar las zonas quemadas. El papel se oscurecerá al limpiar la suciedad. Finalmente, lava y seca como de costumbre.
Bicarbonato de sodio y limón
Espolvorea dos cucharadas de bicarbonato de sodio sobre la sartén que quieres recuperar. Corta un limón por la mitad y frota una de las mitades sobre la superficie con bicarbonato.
Deja actuar durante 5 minutos y luego frota con la otra mitad del limón. Finalmente, enjuaga y lava con normalidad, asegurándote de secar bien el utensilio.
Patata y sal
Corta una patata cruda por la mitad y vierte una cucharada de sal gruesa sobre la zona quemada de la sartén u olla que desees limpiar.
Frota la patata sobre la superficie con movimientos circulares durante aproximadamente 3 minutos. Luego, limpia de forma habitual y aplica una gota de aceite de oliva para proteger la superficie del efecto ácido de la patata.
Vinagre blanco y bicarbonato de sodio
Vierte 120 ml de vinagre blanco en la sartén quemada y deja actuar durante 5 minutos. Añade luego 250 ml de agua y pon a hervir la mezcla junto con el vinagre.
Retira del fuego y agrega bicarbonato de sodio. Se producirá una reacción efervescente que durará unos segundos. Cuando termine, usa una esponja abrasiva para limpiar toda la superficie. Por último, enjuaga con agua como de costumbre.
Ahora que conoces estos métodos para recuperar sartenes quemadas, pon a prueba uno de ellos y devuelve a tus utensilios su estado original.
