3 errores comunes al limpiar la orina de tu perro que aumentan el mal olor
Si tienes un perro en casa, sabes que en ocasiones ni la lejía ni los detergentes para suelos consiguen eliminar el mal olor de la orina. Parece que el suelo, las paredes o incluso el sofá quedan impregnados con ese desagradable aroma.
La orina de los perros contiene una gran cantidad de nitrógeno, cuya concentración varía según la edad, el sexo y la alimentación del animal. Por ejemplo, las hembras suelen dejar manchas más olorosas, al igual que los perros con dieta alta en proteínas.
Para neutralizar el olor fuerte de la orina, puedes probar un truco casero: diluir un poco de zumo de tomate en el agua de bebida del perro, ya que esta bebida ayuda a eliminar los nitratos de la orina.
Si no logras eliminar ese mal olor, es probable que estés cometiendo uno de los siguientes tres errores al limpiar:
No tratar cada mancha según la superficie
Una mancha en un suelo de cemento no se limpia igual que una en un sofá. Si la orina cayó sobre tela, lo primero es absorber el exceso con papel de cocina. Después espolvorea un poco de bicarbonato y deja actuar toda la noche. Al día siguiente, aspira bien para eliminar los restos.
Usar detergentes perfumados
Enmascarar el olor no sirve. Antes de aplicar cualquier detergente aromático, elimina la orina con una solución a partes iguales de vinagre y agua. Frota la mancha y deja reposar de 10 a 15 minutos. Después pasa un paño limpio y finalmente otro con detergente para completar la limpieza.
Utilizar desinfectantes inadecuados
Mucha gente usa amoníaco para eliminar manchas y olores, pero esto puede empeorar el problema, ya que el amoníaco tiene un olor similar a la orina. Es mejor limpiar con agua, detergente y unas gotas de lejía.
Para minimizar el olor, es fundamental limpiar la mancha lo antes posible, especialmente en verano, cuando el calor intensifica los malos olores.
