10 consejos esenciales para mantener la casa ordenada en poco tiempo
Muchas veces desperdiciamos el fin de semana tratando de organizar la casa, pero según Camille Anseaume, autora del libro Le Rangement Malin, no es necesario invertir todo ese tiempo en la limpieza. Ella propone 10 reglas básicas para evitar tener que hacer una limpieza profunda constantemente. Estas ideas prácticas y económicas te ayudarán a aprovechar mejor cada espacio.
Camille también destaca la importancia de dividir las tareas en diferentes momentos del día y repartirlas a lo largo de los seis días laborables de la semana, para no llegar a agotarte. Aunque no hay que ser obsesivo con el orden, sin duda una casa organizada es más acogedora. También evita el problema del desorden acumulado y facilita mantener limpios y en buen estado los objetos y espacios.
Siguiendo estas sencillas reglas, todo tendrá su lugar y evitarás malgastar energía.
1) Cada objeto debe tener un lugar definido
La clave está en organizar los objetos de cada habitación con método, agrupándolos por categorías. Así evitarás acumular sin sentido y ganarás espacio. Camille explica que “el exceso no debe dominar”.
2) Evita acumular
El desorden y el exceso son los principales enemigos del orden. Después de clasificar los objetos, es aconsejable deshacerse de duplicados y cosas innecesarias. Piensa en un mudanza: no todo se necesita en tu nuevo hogar.
3) ¿Qué hacer con lo que descartas?
Una vez que hayas seleccionado lo innecesario, pregúntate cómo eliminarlo de forma adecuada. Tienes cuatro opciones: regalar, intercambiar, tirar o donar. Camille recomienda:
- Deshacerte de lo roto respetando la separación de residuos.
- Donar o regalar a amigos, familiares o entidades benéficas los objetos en buen estado.
- Vender online o intercambiar mediante plataformas específicas (por ejemplo, libros por CDs).
4) Organiza de forma funcional
El orden eficiente toma en cuenta las rutinas de cada miembro de la familia. No tiene sentido poner las cosas de uso frecuente en lugares incómodos. Para familias con niños pequeños, ajusta ganchos y percheros a su altura. Los cambios deben facilitar la vida de todos.
5) Aprovecha al máximo los espacios
Utiliza bien cada rincón, incluso dentro de los armarios. Guarda ropa de temporada en bolsas al vacío para protegerla y ahorrar espacio. Usa elementos colgantes como estantes y percheros de pared, y no olvides aprovechar la altura apilando cajas.
6) Mantén el orden día a día
Para Camille, el secreto para conservar la organización es repartir las tareas diarias. Por ejemplo:
- Por la mañana, hacer la cama, ventilar y lavar las tazas.
- Por la noche, poner la lavadora, tender la ropa y vaciar el lavavajillas.
- Antes de salir de cada habitación, devolver los objetos a su lugar.
Estas rutinas evitarán que se acumule el desorden.
7) Haz limpiezas extraordinarias ocasionales
De vez en cuando, dedica un momento para ordenar lo pendiente, como facturas, calcetines sin pareja o el escritorio, además de limpiar a fondo la habitación principal.
8) Coloca todo cerca
Para no cansarte y evitar desplazamientos innecesarios, organiza los objetos en lugares próximos. Por ejemplo:
- Los platos sucios junto al lavavajillas.
- La ropa de cama cerca del armario.
- La ropa para planchar junto al cesto en la lavandería.
9) Haz un plan semanal
Para ahorrar energía, elabora un calendario semanal para las tareas domésticas, dividiendo la casa en seis áreas principales y distribuyendo las tareas durante los seis días de la semana, dejando el domingo libre.
10) No te obsesiones con el orden
Como señala Camille, ser perfeccionista no equivale a ser ordenado de forma inteligente ni a simplificar la vida. Pretender hacerlo todo “a la perfección” puede ser contraproducente, desviándote de tu verdadero objetivo: ahorrar tiempo y ganar espacio.
