Vierte sal en una esponja para platos, lo que notarás después te sorprenderá

Por qué poner sal en la esponja para lavar platos cambiará tu forma de limpiar

¿Alguna vez has pensado en añadir sal a la esponja que usas para lavar los platos? Te sorprenderá lo que descubrirás. Esta sencilla técnica puede revolucionar tu forma de limpiar, especialmente cuando se trata del frigorífico.

Ventajas de la sal para limpiar el frigorífico

La sal es un excelente desengrasante natural y también absorbe la humedad, dos propiedades clave para mantener limpio el frigorífico. Aplicar sal a la esponja permite aprovechar al máximo estos beneficios de una manera práctica y eficiente.

Además de limpiar, la sal actúa como un purificador, lo que protege los alimentos que guardas del deterioro. Para sacar el máximo provecho, primero vacía el frigorífico y desecha lo que esté en mal estado. Así facilitarás la limpieza y te harás consciente de lo que consumes.

Si quedan alimentos que aún están en buen estado, esta técnica también te ayudará a conservarlos mejor, manteniendo tu frigorífico siempre limpio y ordenado.

Cómo colocar la sal dentro de la esponja para lavar platos

Para preparar la esponja con sal, necesitarás un cuchillo pequeño o un cortador y, por supuesto, la sal común de cocina. Sigue estos pasos:

  • Haz un corte de unos 5 cm en la esponja, preferiblemente en la zona abrasiva.
  • Con cuidado, no cortes hasta el otro lado: crea una especie de bolsillo.
  • Con una cucharilla, introduce la sal dentro del bolsillo.
  • Golpea suavemente la esponja para que la sal se distribuya bien en su interior.
  • Cuando la sal esté asentada, tu esponja estará lista para usar.

Cómo usar la esponja con sal en su interior

Usar esta esponja es muy sencillo: coloca la parte abrasiva hacia arriba y limpia las superficies que necesites. Es especialmente útil para el frigorífico, donde hay huecos con acumulación de agua que la sal puede absorber con facilidad.

De este modo, no solo eliminarás la suciedad, sino que también esterilizarás y secarás las áreas húmedas, evitando que se formen malos olores o moho.

Guardar la esponja con sal dentro del frigorífico te permitirá absorber la humedad que se genera, manteniendo los alimentos frescos por más tiempo y previniendo que se echen a perder.

No olvides este truco para mantener tu frigorífico siempre limpio, seco y en las mejores condiciones.