Riega bajo las pepitas de pepino y no dejarás de cosechar: crecerán sin parar
Existe un ingrediente secreto que, aplicado directamente bajo las plantas de pepino, aumenta su cantidad y hace que crezcan de forma abundante. ¿Quieres saber cuál es?
La alimentación adecuada para pepinos
Nutrir correctamente los pepinos es clave para obtener una cosecha exitosa. Descuidar este paso suele provocar plantas débiles con crecimiento ralentizado, produciendo frutos pequeños, deformes, insípidos y poco adecuados para conservar en salmuera.
Para garantizar un desarrollo óptimo, es fundamental entender cómo y cuándo abonar los pepinos.
La falta de nitrógeno se refleja en hojas pálidas, frutos pequeños y puntiagudos. Además, el crecimiento se desacelera y las raíces se deterioran.
Una carencia de potasio vuelve a los pepinos susceptibles a múltiples enfermedades, con hojas que presentan manchas marrones y bordes ennegrecidos.
Las manchas verde claro en las hojas inferiores indican falta de magnesio, que si persiste, provoca amarillamiento y caída foliar.
Si la producción es baja, la maduración puede retrasarse por déficit de manganeso, un elemento crucial para la respiración y absorción de nutrientes en la planta.
¿Cuándo abonar los pepinos?
Es esencial conocer el momento ideal para fertilizar y obtener un crecimiento vigoroso y abundante cosecha. Lo recomendable es abonar dos semanas después de la plantación y luego una vez al mes.
La primera alimentación se realiza tras las dos primeras semanas de plantación en tierra. La segunda, cuando las plantas comienzan a florecer. El inicio del desarrollo de frutos marca la tercera fase de abono.
Por último, los jardineros interesados en prolongar la vida de sus plantas hacen una cuarta y última aplicación para asegurar vigor hasta el final del ciclo.
Qué necesitan los pepinos para nutrirse bien
Para alimentar y cuidar bien tus pepinos, debes cubrir algunas necesidades básicas:
- Suministrar nutrientes constantes, sobre todo nitrógeno, fósforo y potasio.
- Contar con un suelo bien drenado y rico en materia orgánica, como compost o estiércol bien descompuesto.
- Mantener un riego adecuado y continuo, ya que los pepinos son sensibles al estrés hídrico.
- Vigilar plagas y enfermedades frecuentes, como el gusano del pepino o el oídio, aplicando medidas preventivas para garantizar una cosecha saludable y productiva.
En la alimentación de plantas, los remedios naturales suelen ser muy efectivos. Entre los más potentes se encuentran:
- Cáscaras de huevo: Constituyen una fuente excelente de nutrientes para pepinos. Están compuestas en un 95% por carbonato de calcio, fácilmente absorbible por las plantas. Además, contienen magnesio, fósforo, proteínas orgánicas y potasio, que enriquecen el suelo.
- Ceniza de madera: Útil para el control de plagas y la prevención de enfermedades. Es especialmente efectiva durante la floración y formación de frutos de los pepinos.
- Cáscaras de cebolla: Ayudan a combatir enfermedades y plagas, además de mejorar la capacidad de adaptación de las plantas a diferentes condiciones ambientales. Se preparan haciendo un caldo con 100 g de cáscaras en 1 litro de agua caliente, que después se deja enfriar para usar como riego.
Otras formas de alimentar las plantas
El uso de estiércol es fundamental para quienes buscan cosechas de alta calidad. Sin embargo, es importante no abusar de fertilizantes orgánicos para evitar un crecimiento excesivo del follaje y la aparición de frutos huecos.
El estímulo del crecimiento se debe a la presencia de levaduras, que aportan elementos esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio para los pepinos. La aplicación debe hacerse desde mediados de mayo hasta finales del verano, cuando el suelo está más cálido.
Las cáscaras de patata también aportan ácido orgánico, grasas, potasio, almidón, vitamina C, glucosa y sales que mejoran la composición del suelo y generan calor al descomponerse, estimulando el crecimiento del pepino.
Sin embargo, atraen caracoles y escarabajos de la patata, una desventaja que puede aprovecharse usándolas como trampas para eliminar estos dañinos insectos.
Los remedios caseros para alimentar pepinos tienen muchos beneficios: son económicos y fáciles de conseguir.
En comparación con los fertilizantes químicos comerciales, las cáscaras de huevo ofrecen mayor eficacia y seguridad para nutrir verduras como tomates y pepinos.
Estos métodos tradicionales llevan años de comprobación y no fallan, a diferencia de los productos empaquetados que no siempre garantizan los mismos resultados.
El mejor abono para los pepinos: cáscaras de huevo
Los cultivadores de pepinos pueden beneficiarse enormemente de las cáscaras de huevo como fuente rica en micronutrientes esenciales. Estos elementos favorecen un crecimiento saludable y ayudan a las plantas a resistir condiciones ambientales adversas.
Antes de usarlas, las cáscaras deben ser preparadas: lavadas, secadas y trituradas cuidadosamente.
Para hacerlo, se puede usar un molinillo de carne, un molinillo de café o un mortero. Romperlas a mano no es recomendable, ya que resulta complicado.
Los fragmentos grandes aportan menos beneficio y pueden dañarse durante la limpieza entre las plantas.
Después de molerlas, el polvillo resultante se esparce bajo las raíces al deshierbar, mezclándose con la tierra. Así, alimentamos la planta de forma natural y efectiva.
