Vasos: este es el método utilizado en hoteles de 5 estrellas para limpiarlos sin dejar marcas

Vidrios limpios sin marcas: el método de hoteles de 5 estrellas que funciona

Por qué es crucial un buen limpiado de ventanas

Llega un momento en que nuestro hogar necesita una limpieza a fondo, especialmente con la llegada de la primavera y el buen tiempo. Muchos aprovechan para ordenar y desinfectar todas las estancias, prestando especial atención a muebles y suelos para asegurar higiene y una fragancia agradable en toda la casa. Sin embargo, no debemos olvidar que las ventanas también requieren un cuidado especial.

Adiós a las marcas molestas en los cristales

Los vidrios suelen ensuciarse rápidamente, sobre todo cuando llueve, por lo que deben limpiarse con regularidad, al igual que espejos y otras superficies de vidrio en el hogar. Uno de los problemas más comunes al limpiar ventanas es la formación de marcas, esas molestas señales que arruinan nuestra limpieza.

Ante esta situación, la primera reacción suele ser lavar nuevamente el cristal, esperando eliminar esas huellas para siempre. Sin embargo, para no tener que repetir la tarea, es importante entender por qué aparecen las marcas y cómo limpiarlas correctamente desde el principio.

Un punto clave es elegir el momento del día adecuado para el lavado. Se recomienda limpiar los vidrios cuando el sol no está fuerte, ya que la luz directa puede provocar esas molestas huellas. El mejor horario es temprano por la mañana o al final de la tarde.

Consejos para un acabado impecable

Además del momento ideal, hay que prestar atención a los productos utilizados. Muchos limpiavidrios comerciales no son lo bastante efectivos y pueden dejar residuos. La mejor opción es el vinagre, que se puede aplicar con un pulverizador directamente sobre el cristal.

Después de rociar el vinagre, hay que secar con un paño de algodón limpio usando movimientos circulares. Esto asegura una limpieza sin rastros. Es fundamental que el paño esté impecable, ya que cualquier suciedad lo único que hará será ensuciar más el vidrio.

Si el vidrio está realmente muy sucio, un buen truco es usar jabón de Marsella. Basta con disolver una cucharada en agua caliente y emplear esta mezcla para limpiar. Además, para mantener las ventanas en buen estado, conviene limpiar regularmente los marcos y luminarias, previniendo la acumulación de polvo y suciedad.