Descubre cómo reutilizar las pieles de pepino y no volverás a tirarlas
Con la llegada del buen tiempo, nuestra dieta se llena de alimentos frescos y ligeros, como las ensaladas. Entre sus ingredientes estrella están los tomates y los pepinos, que además de ser versátiles, son fáciles de combinar. Sin embargo, al preparar estas ensaladas, solemos tirar las pieles de pepino sin conocer su verdadero potencial. Te contamos cómo aprovecharlas y evitar el desperdicio.
Usa la piel de pepino como tónico natural para la piel
En lugar de desechar la piel de los pepinos, puedes darle un segundo uso con métodos económicos y sostenibles que te ayudarán también a ahorrar dinero. Un ejemplo es preparar un tónico facial natural. El pepino es muy valorado en cosmética por sus propiedades hidratantes y calmantes, gracias a su alto contenido en minerales y vitaminas, presentes también en su piel.
Para hacer este tónico casero, mezcla las pieles de pepino con agua y pícalas. Agrega unas gotas de aceite esencial de rosa y filtra la mezcla obtenida. Guarda el líquido en un envase con atomizador y úsalo cada noche sobre la piel limpia antes de dormir. Notarás tu piel más hidratada y luminosa.
Cuida tus plantas con las pieles de pepino
Puede parecer sorprendente, pero la piel del pepino es un aliado excelente para tus plantas. En lugar de gastar en fertilizantes químicos, puedes sacar provecho de sus nutrientes preparando un abono natural. Solo tienes que dejar infusionar las pieles en un recipiente con agua durante varios días para que liberen sus vitaminas y minerales.
Después de al menos 72 horas, cuando las pieles estén blandas, transfiérelas a otro recipiente donde puedas mezclarlas con la tierra de las plantas que quieras nutrir. Así, las raíces absorberán estos nutrientes, ayudando a que crezcan más fuertes y saludables.
