Una sola cuchara en tus geranios para obtener un resultado impresionante

Una cucharada en tus geranios para un resultado sorprendente

Los geranios son una de las flores más populares en España. Se valoran mucho por sus colores vibrantes y su aspecto exuberante. Pero, ¿cómo mantenerlos saludables y vistosos todo el año? La respuesta está en una cucharada de un ingrediente especial: descubre cuál es.

Como todas las flores, los geranios requieren cuidados y atención. Por eso es fundamental seguir ciertas pautas para asegurar una floración perfecta.

Si tus geranios lucen apagados y poco saludables, probablemente estés cometiendo algún error. Para ayudarte, te revelamos un método efectivo para que esta planta luzca exuberante y sana: descubre este truco poco conocido.

Cómo cuidar los geranios: todos los detalles

Si quieres mantener tu geranio impecable, debe ser vigilado a diario. Por ejemplo, elimina hojas secas o flores marchitas apenas las notes. De lo contrario, estas absorberán la energía de la planta.

Cada año trasplanta el geranio a una maceta un poco más grande que la anterior. Siempre opta por un sustrato arcilloso.

Riega el geranio con agua tibia. En verano, la tierra nunca debe quedar seca, asegúrate de que esté siempre húmeda. Pero en invierno, ten cuidado, ya que las heladas pueden dañarlo gravemente.

Si tu geranio no florece, lo más probable es que algo esté fallando. Una causa habitual es la ubicación; estos necesitan mucho sol, así que colócalos en un lugar bien iluminado.

La poda también es clave: debes hacerla a comienzos de primavera, eliminando solo las ramas secas o marchitas. Además de estos cuidados básicos, existe un método adicional para mantener el geranio sano.

Almidón de maíz: el truco infalible

El almidón de maíz es común en la cocina, pero también muy útil en el jardín. Sobre todo para los geranios, que a menudo sufren ataques de plagas. Simplemente añade una cucharada de almidón en la maceta para alejar a los gusanos y otros insectos.

Este es un remedio natural, económico y eficaz. No resulta agresivo para la planta, ya que solo su olor y propiedades molestan a los parásitos.

Además, el almidón mejora el suelo al favorecer el desarrollo de las raíces y ayuda a la hidratación, beneficiando al geranio en todos sus aspectos.