Una mala hierba que nunca debería arrancar

8 plantas “malas hierbas” que nunca deberías arrancar

Muchas personas ven las malas hierbas en el jardín como invasoras no deseadas que deben eliminarse. Sin embargo, algunas de estas plantas pueden resultar muy beneficiosas para tu jardín. A continuación, te mostramos ocho “malas hierbas” que deberías reconsiderar antes de arrancar.

1. Diente de león (Taraxacum officinale)

El diente de león suele considerarse una molestia, pero en realidad es muy útil. Sus raíces profundas ayudan a airear el suelo y a elevar nutrientes desde capas profundas. Además, es una excelente fuente de néctar para abejas y otros polinizadores. Tanto sus hojas como sus flores son comestibles, y pueden añadirse a ensaladas o infusiones.

2. Trébol (Trifolium)

El trébol es una planta fantástica para el jardín. Tiene la capacidad de fijar nitrógeno en el suelo, mejorando la fertilidad para otras plantas. También atrae insectos beneficiosos, funciona como cobertura del suelo, reduce la erosión y ayuda a conservar la humedad.

3. Verdolaga (Portulaca oleracea)

La verdolaga es una suculenta de bajo crecimiento que se encuentra con frecuencia en jardines. Es muy nutritiva, rica en ácidos grasos omega-3 y vitaminas. Puede consumirse cruda en ensaladas o cocinada en diferentes recetas.

4. Hierba cana (Stellaria media)

La hierba cana es una planta pequeña que crece a nivel del suelo, especialmente en primavera. Es comestible y tiene un sabor suave, ideal para ensaladas. Además, es reconocida por sus propiedades medicinales, como aliviar irritaciones cutáneas y favorecer la cicatrización.

5. Ortiga (Urtica dioica)

La ortiga es conocida por su efecto urticante, pero es sumamente valiosa. Es rica en vitaminas y minerales, perfecta para preparar tés y sopas nutritivas. También atrae insectos beneficiosos y puede usarse como abono natural en el compost.

6. Plantago mayor (Plantago major)

El llantén es una planta resistente que suele crecer en suelos compactados. Tiene importantes propiedades medicinales, especialmente para tratar heridas y picaduras de insectos. Sus hojas pueden usarse frescas o secas y aportan vitaminas y minerales.

7. Hierba cenizo (Chenopodium album)

Conocida también como “espinaca silvestre”, la hierba cenizo es muy nutritiva y puede sustituir al espinaca en muchas recetas. Es rica en vitaminas A y C, calcio e hierro. Además, mejora la salud del suelo al extraer nutrientes de capas profundas.

8. Violeta (Viola)

Las violetas suelen considerarse malas hierbas, pero ofrecen múltiples beneficios. Son decorativas, atraen polinizadores y tienen usos en remedios naturales. Tanto sus hojas como flores son comestibles y pueden incluirse en ensaladas o utilizarse para preparar jarabes e infusiones.

Incluir estas “malas hierbas” beneficiosas puede mejorar la salud y biodiversidad de tu jardín. En lugar de recurrir a herbicidas, piensa en cómo estas plantas pueden ayudarte a crear un espacio vivo y sostenible.