Cómo cultivar una piña en casa de forma sencilla
Guía práctica para cultivar piña en casa
La piña es una fruta que, en guaraní —idioma de una tribu indígena— significa “fruta exquisita”. Su aroma evoca un toque tropical y festivo, recordándonos los paraísos en los que crecen piñas grandes y deliciosas en las ramas de sus plantas. Sin embargo, la relación entre la planta madre y el fruto no es proporcional: la piña pertenece a la familia de las bromeliáceas, conocidas principalmente por su valor ornamental.
Originaria de América del Sur y Central, la planta de piña puede cultivarse también en zonas tropicales y subtropicales. Sus hojas gris-verdosas forman una roseta densa alrededor de un tallo, que puede alcanzar los 80 cm. El fruto, que surge de una inflorescencia, puede llegar a pesar hasta 15 kilogramos.
Cómo cultivar piña en casa: ¡no es tan difícil!
Puedes comprar una piña en tu frutería habitual. Si el brote superior de la piña está sano e intacto, podrás convertirla rápidamente en una deliciosa planta casera. Corta la roseta junto con una parte del fruto con un cuchillo afilado.
Déjala secar durante una semana y luego espolvorea un poco de carbón vegetal en la base del brote. Plántalo en una maceta baja y ancha con buen drenaje. El sustrato debe ser ligero pero fértil.
Rocía la base con un poco de permanganato de potasio. Después, crea un mini invernadero cubriendo la planta con una bolsa de plástico y colócala en un lugar cálido y luminoso, pero sin sol directo. En uno o dos meses aparecerán las primeras hojas.
Cuando la planta crezca, trasplántala a una maceta más grande. El sustrato ideal se compone de tierra de jardín, estiércol bien descompuesto, turba y arena en proporción de 3:2:3:1. En aproximadamente un año, podrás disfrutar de tus propias piñas.
Cuidados para las plantas jóvenes de piña
Coloca la maceta en un lugar soleado con una temperatura ambiente que no baje de los 18 °C. Riega abundantemente en verano, y con moderación en el resto del año. Si las hojas se resecan, es recomendable rociar agua sobre ellas con regularidad.
Alimenta la planta con estiércol hasta que comience a florecer. Luego, aplícale fertilizante mineral dos veces al mes. Cuando la fruta ya esté madura, aparecerán pequeños brotes o “hijuelos” en la planta madre. Estos deben seperarse y replantarse, ya que la roseta de la planta original muere tras la maduración del fruto.
La floración de la piña
La floración de la piña es poco llamativa. Cuando el fruto comienza a madurar, lo más importante es tener paciencia y esperar al momento adecuado para la cosecha.
La piña estará lista para ser disfrutada cuando alcance su tamaño definitivo y un aroma dulce.
